El proyecto de la armadora de autos eléctricos Olinia, recién presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, está alineado con objetivos como la soberanía tecnológica, la sustentabilidad y la movilidad social, aunque también enfrenta desafíos clave, de acuerdo con expertos.
Salvador Portillo, presidente de la Cámara Nacional de Manufacturas Eléctricas (CANAME), expuso en comentarios ofrecidos a Forbes que entre los objetivos de este proyecto de electromovilidad se encuentra posicionar a México como actor clave en la manufactura de autos eléctricos, y ofrecer un auto accesible y asequible para la población.
Añadió que también se quiere aprovechar el fenómeno de la relocalización y atraer inversión y desarrollar proveedores locales.
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Sin embargo, el gobierno deberá enfrentar a fabricantes globales con mayor experiencia y economías de escala.
El tema del financiamiento es otro reto, ya que la propuesta plantea que la armadora sea producto de una inversión pública-privada, añadió Portillo.
Desventajas del enchufe convencional
Conectar los autos a un enchufe convencional, como lo plantea el gobierno, no sería del todo eficiente.
Durante la presentación de las unidades eléctricas que el gobierno espera lanzar al mercado mexicano hacia 2030, Sheinbaum expuso que deben tener la característica de ser eléctricos y que se puedan conectar en cualquier enchufe. Sin embargo, la conexión de un auto eléctrico a un enchufe convencional no es lo más óptimo.
De acuerdo con Héctor Pérez, de la compañía Electric Ecorad, dedicada a la instalación de cargadores para autos eléctricos, estos vehículos no se conectan a enchufes convencionales, y más bien hay una fuerte competencia entre modelos de conectores que buscan dominar y colocar uno en el mercado que empate con la mayoría de puntos de carga.
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Salvador Portillo expuso que “cargar un auto eléctrico con un enchufe doméstico es posible, pero poco eficiente”, mientras que “solo es recomendable si haces trayectos cortos y puedes dejar el auto cargando toda la noche”.
En caso de uso frecuente, ahondó, lo mejor es usar una instalación de carga Nivel 2, una opción que requiere un enchufe de 220V como los de estufas, refrigeradores o aires acondicionados, y que pueden requerir un cargador de pared.
El tiempo de carga en esta opción sería de entre 4 y 8 horas para una batería de 40 kWh, o de 8 a 12 horas para una batería de 80 kWh.
En la presentación del proyecto Olinia no se precisó qué batería tendrían los autos que se planea fabricar en México.










