Batopilas, Chihuahua, México / Foto: Cortesía.

Chihuahua: el destino perfecto para celebrar el amor y la amistad

El Día de San Valentín, más allá de ser la fecha en la que se regalan flores y chocolates, es la excusa perfecta para crear recuerdos inolvidables con quienes más amas. ¿Qué mejor forma de hacerlo que explorando lugares interesantes y buscando nuevas experiencias?

Un sitio ideal en ese contexto son los paisajes mágicos y la calidez de Chihuahua. Desde escenarios naturales que roban el aliento hasta experiencias llenas de historia y cultura, este estado del norte de México tiene todo para enamorarte. Ya sea que busques una escapada romántica con tu pareja o una aventura divertida con tus amigos, Chihuahua te espera con los brazos abiertos para celebrar el amor y la amistad de una manera única.

Batopilas

Conecta con tu alma gemela en Batopilas, un antiguo pueblo minero que se fundó desde 1704 gracias a un importante yacimiento de minerales. A Batopilas llegaron buscadores de sueños desde Estados Unidos, España, Italia, Francia e Inglaterra. La abundante plata que brotaba de sus entrañas permitió que muchos sueños se hicieran realidad, a fines de 1880 llegó Alexander Shepherd y con él la electricidad que permitió beneficiar una mayor cantidad de minerales. Las familias enteras se establecieron en la bonanza.  Hoy en las calles y en las plazas se cuentan las historias de aquellos que lograron materializar sus sueños.  

Con el reconocimiento de Pueblo Mágico, Batopilas recibe a un mayor número de visitantes que buscan escuchar en el bello entorno de clima subtropical, historias increíbles que están relacionadas con la tenacidad, el honor y el trabajo duro de sus habitantes y sus antepasados. 

Las antiguas casonas fueron transformadas en elegantes y cómodos hoteles boutique donde la constante es el confort, ideales para una romántica escapada.

Cómo llegar:  

Desde Chihuahua Capital se hacen 7 horas de camino por carretera. O bien, toma el Chepe hasta Creel y maneja por 3 horas hacia el fondo de la Barranca de Batopilas. Apreciarás en el camino un descenso de 1500 metros hasta encontrarte en un entorno semitropical. 

Hotel Boutique en Batopilas / Foto: Cortesía. 
Hotel Boutique en Batopilas / Foto: Cortesía. 

Casas Grandes-Paquimé-Mata Ortiz.

Un Pueblo Mágico donde en su centro destaca la antigua ciudad de Paquimé, reconocida por UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. La visita a la zona arqueológica se complementa con el aprendizaje que se obtiene en el Museo de las Culturas del Norte. Ahí la fascinación será mayúscula porque se explica a detalle el alto grado de confort del que disfrutaban los habitantes de Paquimé, quienes en el siglo XIV abandonaron la ciudad, sorprendiendo casi doscientos años después a los primeros exploradores españoles que, al arribar a la zona, escribieron en sus crónicas que parecía una ciudad que había sido urbanizada por romanos. 

El pueblo cuenta con hoteles encantadores donde sobresale el servicio amable de los locales. En lo referente a restaurantes, destaca la cocina tradicional del desierto fusionada con las nuevas propuestas de los chefs. Déjate conquistar por esta zona donde por siglos se ha producido uno de los sotoles más apreciados y más recientemente se inició con la vinicultura que ha destacado a nivel internacional en las últimas décadas. 

Muy cerca de Casas Grandes, puedes obtener otra experiencia de vida visitando las galerías de los alumnos ceramistas del gran maestro Juan Quezada Celado, quien dedicó su vida al noble arte de la alfarería y de compartir con todo el que quisiera aprender de él, el arte. Hoy en Mata Ortiz, han destacado cientos de alfareros quienes sorprenden con sus creaciones a coleccionistas internacionales. No dudes en extender tu experiencia visitando este centro artesanal único en el norte de México. 

Paquimé, Chihuahua / Foto: Cortesía. 
Paquimé, Chihuahua / Foto: Cortesía. 

Creel

Por su situación geográfica privilegiada, justo en medio de asombrosas bellezas naturales, este Pueblo Mágico es una de las mejores opciones para celebrar el mes del amor y la amistad. 

Desde Creel te puedes desplazar hacia el noroeste para visitar el Parque Nacional Cascada de Basaseachi; o bien pasear por los ejidos Arareko o Cusárare, pertenecientes a la nación Ralámuli, donde abundan las formaciones rocosas de caprichosas formas. Cascadas y manantiales de aguas termales serán el marco perfecto para ayudarte a conectar de nuevo con tu esencia.  

Los amaneceres y atardeceres y el juego de luces en las fabulosas Barrancas del Cobre, agregarán a la ya de por sí fabulosa belleza del entorno y de su gente. Esta zona habitada desde tiempos inmemoriales por la nación ralámuli, ha servido de punto de encuentro entre varias culturas donde la magia de la naturaleza nos sensibiliza al máximo. 

No hay que olvidar que Estación Divisadero, la estación más famosa del Ferrocarril Chihuahua al Pacífico, cuenta con hoteles que ofrecen habitaciones con vista a la inmensidad de las barrancas, hoteles construidos a la orilla de la Barranca del Cobre que tiene abismos de más de 1500 metros de profundidad. 

Además, en uno de sus miradores, se ancló el espectacular Parque de Aventura Barrancas que ofrece diversión para toda la familia con uno de los teleféricos más largos del mundo sin torres intermedias, tirolesas que cubren en 7 saltos 5 kilómetros y con una vía ferrata que permite escalar en roca, hacer rapel y hasta un salto de tarzán.  Y para cerrar con broche de oro, se ofrece el ziprider más largo de un parque de diversiones en el planeta, que te permitirá junto con tu pareja saltar al vacío para obtener una de las experiencias más extremas que el ser humano haya deseado.

Creel / Foto: Cortesía.
Creel / Foto: Cortesía.

Guachochi

Esta pequeña población serrana, reconocida como Pueblo Mágico, encierra infinidad de oportunidades de diversión por su asombrosa belleza paisajística. La vida se da plena en sus abundantes manantiales que forman lagos y cascadas.

En las celebraciones de Semana Santa se aprecia el sincretismo de la cultura Ralámuli y la orden jesuítica. Las personas danzan con sus atuendos tradicionales, en los atrios de las antiguas misiones, y en Norogachi de Guachochi, es donde las fiestas reciben más danzantes. 

En Guachochi a solo 18 kms al sur del Pueblo Mágico está también la Santa Sinforosa, segunda barranca más profunda del sistema de Barrancas del Cobre. Es en estos abismos y en la planicie del pueblo donde año con año se lleva a cabo el Ultra Maratón de los Cañones, donde los “nacidos para correr”, se miden con los visitantes que reciben por motivo de la convivencia deportiva, misma que cumple ya 30 años.

Por otro lado, los caminos vecinales de Guachochi se han convertido en favoritos de los amantes de los vehículos todo terreno, la mayoría de los pilotos acompañados de sus parejas y amigos, surcan los caminos vecinales en la eterna búsqueda de la diversión extrema. Las convivencias con motivo de estos recorridos se dan durante todo el año en calendarios establecidos, ya que ha crecido bastante este deporte que requiere de destreza y reflejos propios de la juventud. 

Guachochi, Chihuahua / Foto: Cortesía. 

Hidalgo del Parral.

Las grandes riquezas obtenidas del subsuelo se muestran en sus hermosas mansiones, iglesias, templos, y plazas. Los golpes de fortuna se sucedieron por siglos. La mina la negrita produjo plata por más de 300 años. Su título de Capital del Mundo de la Plata otorgado por el Rey Felipe IV de España no fue casualidad. También fue Capital de la Nueva Vizcaya. Es zona de monumentos protegidos y sus habitantes resguardan celosamente sus historias, leyendas, tradiciones y el encanto de un pueblo minero. 

Para celebrar el mes de febrero en este Pueblo Mágico, una recomendación es adentrarse en una historia de amor real. En 1898, Don Pedro Alvarado mandó construir a su esposa, Virginia Griensen, una residencia al estilo de un palacete europeo. Don Pedro era el dueño de la mina “La Palmilla”. Desafortunadamente, la señora Virginia falleció en 1905, un año antes de que se terminara de amueblar y decorar la residencia. Don Pedro permaneció viudo hasta su muerte, en 1937. El edificio se convirtió en el Museo Centro y Cultural Palacio Alvarado, y es denominado popularmente como el “Palacio del amor”, por la historia de amor y dedicación que Don Pedro le dedicó a su esposa hasta su último aliento.

Es muy recomendable tomar un paseo guiado a bordo del camión denominado TranVilla, con gran sentido del humor, el guía le dará datos históricos y anécdotas de leyendas locales, además de pasearlo por los sitios más sobresalientes de Hidalgo del Parral, hasta llegar al cerro donde se ubica la monumental estatua de San José, patrono del pueblo. Desde ahí podrá incursionar en una de las galerías de la mina La Negrita o la Prieta, razón de la fundación del pueblo.  

Año con año alrededor del aniversario luctuoso del General Francisco Villa, se celebran las Jornadas Villistas. El General fue emboscado en este pueblo el 20 de julio de 1923. Y se honra su memoria con presentaciones culturales que involucran conciertos de música, teatro, literatura, exposiciones y el arribo de la Gran Cabalgata Villista. Parral ofrece opciones de recreación durante todo el año, por lo que visitarlo en cualquier época le permitirá disfrutar de uno de los pueblos más antiguos del estado de Chihuahua.

Hidalgo del Parral, Chihuahua / Foto: Cortesía.
Hidalgo del Parral, Chihuahua / Foto: Cortesía.