La productividad recaudatoria mostrada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en este 2025, según cifras oficiales, muestra que al mes de julio del presente los ingresos tributarios han llegado a cifras cercanas a 3 billones 278 mil 808 millones de pesos.
En ese orden de ideas, el resultado es aún más impresionante si se compara la recaudación antes mencionada con el número de empleados con que cuenta el SAT -aproximadamente 25,000 trabajadores-.
Merece la pena destacar que el éxito en la recaudación, además del gran trabajo de los funcionarios públicos, ha sido complementado por la implementación de diversas herramientas tecnológicas al momento de explotar las bases de datos con que cuenta el SAT.
Entonces, el binomio comprendido por las bases de datos y la tecnología ha generado que el SAT invierta menos tiempo en llevar a cabo actos de fiscalización, pues a través de ejercicios tales como las ya conocidas cartas invitación se logra que el contribuyente identifique áreas de oportunidad en la autodeterminación en la base del tributo y corrija su situación fiscal sin necesidad de que la autoridad ejerza sus facultades de comprobación.
Claramente, no es posible que toda la recaudación se lleve acabo a través de la autocorrección del contribuyente, motivo por el cual es necesario que el SAT ejerza actos fiscalizadores e incentive el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes.
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¿Qué pasa si comparamos a México con el resto del mundo en materia de recaudación de impuestos?
Primero que todo, es necesario considerar que la recaudación del tributo depende primordialmente de factores como las tasas impositivas y la complejidad del sistema fiscal (a nivel de las instituciones y a nivel de la determinación del impuesto).
Hablando de tasas impositivas (para impuestos sobre la ganancia), es importante destacar que nuestro país tiene una de las tasas más competitivas -en relación con los países que son miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)- pues naciones como Japón tributan a la tasa de 55.90% (siendo esta la tasa más alta de la comparación) y la tasa más baja se encuentra en Hungría (15%).
No obstante lo anterior, factores como la evasión fiscal, la complejidad en la determinación de los impuestos y la existencia de regímenes de excepción, hacen que la recaudación en México sea considerablemente más baja que el resto de los países de la OCDE.
Al respecto, resulta necesario tomar en consideración que estudios elaborados por la OCDE muestran que los ingresos tributarios en México representan casi un 18% del Producto Interno Bruto (PIB) y que el promedio de los países de la OCDE es aproximadamente 34% (casi el doble) del PIB.
Por tanto, si bien es cierto es destacable la labor recaudatoria que está desempeñando el SAT, sin embargo, aún hay mucha tarea por hacer en esa materia pues los impuestos son parte fundamental del funcionamiento del estado.
A nivel internacional, la mejora en la recaudación se ha visto mejorada al implementar acciones tales como:
- Mejorar el diseño y la gestión de los impuestos internos básicos.
- Adopción generalizada de las tecnologías digitales para reforzar la recaudación de ingresos y reducir las brechas de incumplimiento de obligaciones fiscales (proceso que nuestro país está desarrollando de forma correcta).
- Centrarse en la ampliación de la base impositiva mediante una simplificación de los gastos tributarios.
- Creación de impuestos especiales a los combustibles y los sistemas de tarificación del carbono, mismos que pueden reducir el gasto público en materia de clima y la salud.
- Priorizar y coordinar detenidamente las reformas entre los organismos públicos. Esto genera un círculo virtuoso, ya que las instituciones reforzadas mejoran la capacidad estatal, incrementando así la calidad del diseño de la política tributaria y su aceptación por parte de los ciudadanos.
- Reforzamiento de las instituciones que rigen el sistema tributario. Para ello, es primordial contar con suficiente personal que se encargue de analizar el impacto de las políticas tributarias en la economía, así como contar con una mayor profesionalización de los funcionarios públicos que trabajan en la formulación y aplicación de los impuestos.
Conclusiones
La labor recaudatoria del SAT con los recursos que cuenta debe reconocerse ampliamente, sin embargo, también hay que destacar que en el aspecto de recaudación aún hay mucha tarea por hacer para lograr mejores resultados a los generados en la actualidad.
*M.A. y F. y L.C.P.C. Eduardo Estrada Borja, integrante de la Comisión Técnica de Auditoría Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.
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