La UDEM, a la vanguardia de la sustentabilidad arquitectónica

La carrera de Arquitectura en la UDEM se distingue por su enfoque en el diseño sustentable. Cuenta con un cuerpo docente reconocido que forma profesionales capaces de desarrollar proyectos con una visión funcional, ecológica y socialmente relevante.

La Universidad de Monterrey (UDEM) está convencida de que la vivienda vertical de baja densidad ofrece una solución innovadora para la problemática de densidad poblacional, especialmente en zonas urbanas consolidadas, como la de Monterrey o la Ciudad de México. Y también, es una institución defensora de que la arquitectura debe siempre estar en armonía con la naturaleza.

Por eso, inculca a sus alumnos de Arquitectura la formación necesaria para desarrollar proyectos que busquen maximizar el espacio sin comprometer la calidad de vida de los habitantes, promoviendo un crecimiento equitativo y sostenible.

En la UDEM se promueve que los alumnos diseñen proyectos que obedezcan a esta visión. Un ejemplo de esto es el proyecto de graduación de la carrera de Arquitectura titulado Redensificación estratégica: Metodología para el desarrollo de vivienda vertical de baja densidad en edificaciones subutilizadas

Presentado por los alumnos Luis Flores Villela, Luisa Fernanda Flores Gómez y Marcelo Gutiérrez Guevara, el proyecto tiene como premisa la revitalización del centro de Monterrey, conciliando la necesidad de más viviendas con el bienestar de los vecinos originales.

La propuesta destaca la importancia de implementar una metodología que equilibre la construcción de nuevas torres residenciales con el tejido barrial tradicional, promoviendo así la cohesión comunitaria.

La profesora Marta Mariscal López, directora del Departamento de Arquitectura de la UDEM, explicó que en este tipo de proyectos los alumnos pueden concentrar toda la formación humanista que han recibido a lo largo de su educación universitaria, ya que con ella tienen la capacidad de detectar problemáticas y aportar soluciones innovadoras siempre regidas por conciencia espacial, social, y de ciudad.

“Nuestro programa académico se compone de varias esferas: una esfera de creatividad y de diseño, otra esfera de formación técnica y, finalmente, una de teoría e historia; todo ello basado en el enfoque humanista que caracteriza a la UDEM”, detalló la directora.

Un puente entre ciudad y naturaleza

Fuera de las grandes ciudades, los alumnos de la UDEM también saben que la sustentabilidad puede integrarse mejor en sitios que respetan y dialogan con la naturaleza.

Un ejemplo de ello es el proyecto que presentó un grupo de estudiantes en el que se propuso la transformación integral de la Plaza Acuario de Veracruz, no solo para recuperar un espacio urbano en deterioro, sino también para reconectar a la comunidad con su identidad cultural y natural.

La propuesta apuesta por un diseño arquitectónico innovador que revitalice el área, enriquezca la experiencia de los visitantes con un enfoque educativo y garantice condiciones óptimas para la vida marina bajo cuidado humano.

El proyecto de titulación de la carrera de Arquitectura, titulado Acuariofilium: fusión entre el hábitat humano y el acuático. Propuesta de transformación de la Plaza Acuario en Veracruz, fue desarrollado por Isabel Aguilar Muslera, María Fernanda Lorenzo Contreras y Ana Luisa Salazar Lara, con la asesoría del profesor Manuel Muñiz Pinzón.

Las autoras aplicaron metodologías de análisis urbano y diseño sustentable, con el fin de ofrecer una solución funcional, ecológica y socialmente relevante para la ciudad de Veracruz.

La propuesta consistió en sustituir la actual plaza por un nuevo acuario que abarcara todo el espacio y ofreciera una experiencia inmersiva, educativa y ambiental. Las estudiantes concluyeron que esta transformación permitiría reconectar a la comunidad con su entorno marino y cultural.

Durante el desarrollo de Acuariofilium, las alumnas identificaron daños estructurales severos atribuibles a la humedad y salinidad propias del entorno costero.

La propuesta de rediseño integró materiales resistentes a la salinidad y flujos arquitectónicos que respetan tanto las condiciones naturales del sitio como las dinámicas sociales. Propuso además demoler y reciclar el edificio existente para dar paso a una estructura más adaptable y consciente.

Las egresadas sostuvieron que el acuario debía dejar de ser un espacio meramente recreativo para convertirse en un hábitat de aprendizaje y conciencia ambiental, integrando arquitectura y biodiversidad en una experiencia única.

Esta propuesta revitaliza el tejido urbano, impulsa el turismo y fortalece el vínculo entre la ciudad, su población y el océano. Acuariofilium no solo representó una solución arquitectónica, sino un llamado a rediseñar la manera en que habitamos y entendemos nuestro entorno.

Estos dos proyectos son sólo un ejemplo de la formación académica que la UDEM provee a los futuros arquitectos, quienes se preparan para comprometerse con un desarrollo urbano comprometido con su entorno.