H. Moser & Cie.

El meteorito mexicano que inspiró una pieza de alta relojería

Pioneer Tourbillon Allende es una edición limitada creada por H. Moser & Cie., a partir del mítico meteorito que impactó en Chihuahua en 1969.

En el universo de la alta relojería el tiempo se convierte en arte. Y hay historias que trascienden lo técnico para convertirse en un portal entre lo infinito y lo tangible. Una de ellas es la del Pioneer Tourbillon Allende, la nueva creación de H. Moser & Cie., que encapsula miles de millones de años de historia en una esfera de apenas unos centímetros.

Su materia prima no proviene de la Tierra, sino del espacio: un fragmento del meteorito Allende, una condrita carbonácea que impactó en el norte de México, en el poblado de Allende, Chihuahua, el 8 de febrero de 1969. Un fenómeno que fue visible a  simple vista, desde el espacio y en los canales de televisión mexicanos.

Con una antigüedad de 4,567 millones de años, este material es anterior a la formación del propio planeta y ha sido objeto de estudio científico por contener aminoácidos, los componentes esenciales de la vida. El meteorito también contiene inclusiones minerales ricas en calcio y aluminio, que le otorgan su apariencia brillante, así como compuestos de carbono complejos.

Ahora, en 2025, ese vestigio estelar renace como una obra de arte en movimiento: una edición limitada a solo 20 piezas, diseñada exclusivamente para el mercado mexicano en colaboración con Grupo Attila Distribution.

Pioneer Tourbillon Allende, Foto: Cortesía H. Moser & Cie.
Pioneer Tourbillon Allende, Foto: Cortesía H. Moser & Cie.

El Pioneer Tourbillon Allende no es solo un reloj, es una metáfora del tiempo en su estado más puro. Cada una de sus esferas ha sido cortada y pulida a mano a partir de una lámina de meteorito real, tratada con técnicas de precisión CNC bajo un medio líquido para preservar su estructura natural. Cada fragmento revela líneas y texturas únicas, imposibles de replicar, lo que convierte a cada reloj en una pieza singular, como una huella digital del cosmos.

La caja de 42.8 mm, hermética hasta 12 ATM, está disponible en dos versiones: una en oro rojo 5N y titanio con tratamiento DLC negro, y otra en acero pulido. En ambos casos, la firma suiza mantiene su ADN estético sobrio y elegante, con un toque de modernidad técnica.

A las 12 horas, tres puntos luminiscentes en verde, blanco y rojo rinden homenaje a México, el país que vio caer al meteorito hace más de medio siglo. Este gesto sutil subraya el vínculo cultural y simbólico que motivó la creación del reloj.

Una obra que late con precisión suiza

En el corazón del Pioneer Tourbillon Allende palpita el calibre HMC 804, un movimiento automático desarrollado por la manufactura H. Moser & Cie. Equipado con un tourbillon volante de un minuto y una espiral doble original, este mecanismo garantiza una reserva de marcha mínima de tres días, combinando la sofisticación mecánica con una fiabilidad sobresaliente.

El fondo de zafiro transparente deja ver la perfección del movimiento y un grabado exclusivo de esta edición. La pieza se acompaña de una correa de caucho negro, ideal tanto para el aventurero urbano como para quien contempla el universo desde su muñeca.

Pioneer Tourbillon Allende, Foto: Cortesía H. Moser & Cie.
Pioneer Tourbillon Allende, Foto: Cortesía H. Moser & Cie.

Un tributo al origen del tiempo

Fiel a su filosofía “Very Rare”, H. Moser & Cie. convierte el Pioneer Tourbillon Allende en una declaración de intenciones: un puente entre la tradición suiza y la historia mexicana, entre lo efímero y lo eterno.

Incluso su estuche rompe con lo convencional. En lugar de la clásica caja de madera, el reloj se presenta dentro de un monolito negro iluminado por LEDs verdes, que al abrirse revela un interior espejado que evoca el vacío del cosmos. Un escenario digno para una pieza que literalmente nació de las estrellas.

Con esta creación, H. Moser & Cie. no solo mide el tiempo: lo materializa en un fragmento del universo, uniendo en una misma historia el ingenio humano, la precisión suiza y la huella cósmica que un día cayó sobre México.