El gobierno de Israel dijo este jueves que se estaba preparando para la reapertura del cruce de Rafah, en Gaza, con Egipto, con el fin de permitir la entrada y salida de palestinos, pero aún no ha fijado una fecha precisa. A la par, el gobierno israelí intercambiaba culpas con Hamás por las violaciones del alto al fuego mediado por Estados Unidos.
La disputa sobre la devolución de los cuerpos de algunos rehenes israelís en Gaza mantiene latente un posible rompimiento del alto al fuego, junto con otros puntos importantes del plan que aún están por definirse, incluido el desarme de los militantes y el futuro gobierno de Gaza.
El portavoz del gobierno, Shosh Bedrosian, dijo a los periodistas este jueves que Israel seguía comprometido con el acuerdo y continuaba cumpliendo con sus obligaciones, exigiendo a Hamás que devolviera los cuerpos de los 19 rehenes fallecidos que no había entregado.
La facción islamista ha entregado diez cadáveres, pero Israel afirmó que uno de ellos no era el de un rehén. El grupo militante ha declarado haber entregado todos los cadáveres que ha podido recuperar.
El ala armada de Hamás dijo que la entrega de más cadáveres en Gaza —que quedó reducida a vastas extensiones de escombros por la guerra— requeriría la admisión de maquinaria pesada y equipos de excavación en el enclave palestino, bloqueado por Israel.
El jueves, un alto funcionario de Hamás acusó a Israel de violar el alto el fuego al haber matado al menos a 24 personas en tiroteos desde el viernes, y dijo que una lista de tales violaciones fue entregada a los mediadores.
“El Estado ocupante trabaja día y noche para socavar el acuerdo mediante sus violaciones sobre el terreno”, afirmó.
El ejército israelí no respondió de inmediato a las acusaciones de Hamás. Anteriormente, afirmó que algunos palestinos ignoraron las advertencias de no acercarse a las posiciones israelíes de alto el fuego y que las tropas “abrieron fuego para eliminar la amenaza”.
Conflicto en por el desarme de Hamás
Israel ha dicho que la siguiente fase del plan de 20 puntos para poner fin a la guerra, diseñado por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, exige que Hamás renuncie a sus armas y ceda el poder, lo que hasta ahora se ha negado a hacer.
En lugar de ello, Hamás ha lanzado una ofensiva de seguridad en las zonas urbanas desocupadas por las fuerzas israelíes, haciendo alarde de su poder mediante ejecuciones públicas y enfrentamientos con clanes armados locales.
Los veinte rehenes que aún seguían vivos fueron liberados el lunes a cambio de miles de palestinos encarcelados en Israel.
Más tarde, el jueves, el Ministerio de Salud de Gaza dijo que Israel había liberado 30 cuerpos de palestinos muertos durante el conflicto, elevando el total de cuerpos recibidos desde el lunes a 120.
Los elementos a más largo plazo del plan de Trump, incluida la composición de una “fuerza de estabilización” internacional para el pequeño y densamente poblado territorio, y los pasos hacia la creación de un Estado palestino —rechazado por Israel—, aún están por definirse.
El primer ministro palestino, Mohammad Mustafa, dijo el jueves que la Autoridad Palestina (AP), respaldada por Occidente, trabajará con instituciones y socios internacionales para abordar los desafíos de seguridad, logísticos, financieros y de gobernanza de Gaza.
Una próxima conferencia en Egipto sobre la reconstrucción de Gaza deberá aclarar cómo se organizarán los fondos de los donantes, quién los recibirá y cómo se desembolsarán, dijo a los periodistas.
Hamás expulsó a la Autoridad Palestina de Gaza en una breve guerra civil en 2007.
Urge un aumento masivo de ayuda humanitaria en Gaza
En una declaración de este jueves, la agencia de ayuda militar de Israel, COGAT, dijo que se estaba coordinando con Egipto para decidir una fecha para reabrir el cruce de Rafah al movimiento de personas, después de completar los preparativos necesarios.
COGAT señaló que el cruce de Rafah no se abriría para la ayuda, ya que esto no estaba estipulado en el acuerdo de tregua en ninguna etapa. Todos los productos humanitarios con destino a Gaza pasarían a través de Kerem Shalom, controlado por Israel, después de someterse a inspecciones de seguridad.
Ante la hambruna reinante en varias partes de Gaza, el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, dijo a Reuters que miles de vehículos de ayuda tendrían que entrar a Gaza semanalmente para aliviar la crisis.
Camiones de ayuda llegaron a Gaza el miércoles, e Israel informó que se había aprobado el ingreso de 600 personas en virtud del acuerdo de tregua. Fletcher calificó esto como una “buena base”, pero no suficiente, ya que la atención médica también es escasa y la mayoría de los 2.2 millones de habitantes se encuentran sin hogar.
Ismail Al-Thawabta, jefe de la oficina de medios de comunicación de Gaza dirigida por Hamás, dijo que las cantidades de ayuda que habían entrado a Gaza desde que se redujo la masacre eran una “gota en el océano” de lo que se necesita.
“La región necesita urgentemente un flujo grande, continuo y organizado de ayuda, combustible, gas para cocinar y suministros médicos y de socorro”, dijo.
Gran parte del enclave costero densamente urbanizado ha quedado convertida en un páramo por los bombardeos y ataques aéreos israelíes, que han matado a casi 68,000 palestinos, según las autoridades sanitarias de Gaza.
La ONU señala que Israel sigue cometiendo crímenes de guerra en Gaza
La Oficina de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Palestina denunció ayer que Israel continúa con las operaciones militares y que los civiles siguen perdiendo la vida en la Franja de Gaza, a pesar del alto el fuego vigente desde hace cinco días.
Según la ONU, citada por Al Jazeera, el ejército israelí “continúa matando a civiles” en áreas de las que se ha retirado desde la entrada en vigor del cese de hostilidades, registrándose al menos 15 palestinos abatidos desde el 10 de octubre.
“Atacar a personas civiles que no participan directamente en los combates constituye un crimen de guerra, sin importar el lugar del hecho ni su cercanía con la línea de repliegue acordada”, señaló el organismo internacional.
Ajith Sunghay, jefe de la misión de la ONU en Palestina, subrayó que “es fundamental que la tregua sea el primer paso hacia una paz sostenible y hacia el respeto pleno de los derechos del pueblo palestino”.
“Debe garantizarse que el alto el fuego se mantenga y permita avanzar hacia la reconstrucción y la plena materialización del derecho de los palestinos a la autodeterminación”, agregó.
Con información de Reuters
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