Durante su participación en el Foro Forbes Economía y Negocios 2025, Óscar Rivas, director de Geocycle México, subrayó que la economía circular no solo es una meta ambiental, sino una estrategia empresarial que redefine la manera de producir, construir y convivir con el entorno. “Hoy, aprovechar los recursos ya no es una opción: es indispensable. El reto es hacer que la basura de unos se convierta en los insumos de otros”, afirmó.
Holcim ha asumido ese desafío con una visión de innovación y colaboración. A través de su plataforma Geocycle, la compañía aprovecha residuos urbanos, industriales y de construcción para integrarlos en el proceso de fabricación de cemento y concreto, materiales que —después del agua— son los más utilizados en el mundo. Esta tecnología permite incorporar residuos como fuente de energía o materia prima, reduciendo el uso de recursos naturales y las emisiones de gases de efecto invernadero.
En 2024, Holcim aprovechó más de 550 mil toneladas de residuos y mantiene la meta de duplicar esa cifra a un millón para 2030. Cada tonelada reciclada contribuye a cerrar el ciclo de los materiales y a consolidar una economía más eficiente y sostenible.
Una de las iniciativas emblemáticas en México es la planta ECORI Orizaba, en Veracruz, reconocida previamente con la Escoba de Platino, un premio que concede la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS) cada dos años. Este proyecto separa y valoriza los residuos sólidos urbanos para convertirlos en energía utilizada en la producción de cemento y en composta orgánica. Gracias a esta tecnología, se ha reducido significativamente la cantidad de basura que llega a los rellenos sanitarios, convirtiendo a Orizaba en una referencia internacional en gestión de residuos.
“Queremos demostrar que es posible construir lo nuevo a partir de lo viejo, desvinculando el crecimiento económico del uso intensivo de recursos naturales”, explicó Rivas. En línea con esta visión, Holcim desarrolló la primera edificación en el mundo construida con materiales 100% reciclados, una iniciativa que busca inspirar a gobiernos, empresas y comunidades a repensar los modelos de construcción.

El compromiso social también forma parte de la estrategia. Con proyectos como Mi Comunidad Sostenible, en Veracruz, la compañía impulsa espacios verdes y limpios que fomentan la educación ambiental y la participación ciudadana. Estas acciones reflejan la convicción de Holcim de que la sostenibilidad sólo es posible a través de la colaboración entre iniciativa privada, gobierno y sociedad.
Hoy, la empresa avanza hacia un modelo en el que los residuos dejan de ser un problema para convertirse en una fuente de progreso. Desde México, Holcim impulsa una nueva manera de construir: circular, responsable y alineada con los objetivos globales de sostenibilidad.