La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) perdió un juicio con Eduardo Mauricio Moisés Serio, presidente de la Fundación Jaguar Negro y Tigre Blanco, quien fue acusado por delitos en contra de la biodiversidad al encontrarsele felinos maltratados y desnutridos en un santuario ubicado en el Ajusco.
Al empresario no le imputaron ni comprobaron los delitos en contra de la biodiversidad ante un juez del Poder Judicial de la Federación, a pesar de que le decomisaron 205 leones africanos y blancos, tigres, leopardos, jaguares, linces, pumas, primates y coyotes.
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La Profepa había ganado cada uno de los amparos y acciones legales interpuestas por Eduardo Mauricio Moisés Serio en los tribunales federales de la justicia administrativa. Pero todo fue diferente en la última audiencia realizada a finales de octubre de 2025, cuando las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República (FGR) no fueron suficientes para vincularlo a proceso por los delitos en contra de la biodiversidad.
El Código Penal Federal (CPF) establece que los delitos en contra de la biodiversidad son cuando se trafica, captura, posee, transporta, acopia, así como introduce o extrae del país una especie de flora o fauna silvestres, terrestres o acuáticas en veda, considerada endémica, amenazada, en peligro de extinción.
Un tribunal administrativo del Poder Judicial de la Federación le había impuesto una sanción de 20 millones de pesos a Papa Bear por el maltrato de animales rescatados en un santuario en el Ajusco.
Aún el presidente de la Fundación Jaguar Negro y Tigre Blanco enfrenta un juicio por delincuencia organizada en su modalidad de tráfico de especies en la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada. (FEMDO).
Desde el 17 de febrero de 2023 hay una orden de aprehensión en contra de Eduardo Mauricio Moisés Serio, conocido como Papa Bear, por el maltrato y tráfico de animales y especies en peligro de extinción. Pero una serie de amparos y acciones de defensa interpuestas por su ex defensor Salvador Padilla Estrada lograron tirar la orden de aprehensión y generar el escenario legal favorable para su defensa penal.
La Fiscalía General de la República fue la encargada de solicitar a un juez federal la orden de aprehensión en contra de Eduardo Mauricio Moisés Serio, quien fue denunciado por Christopher Estupiñán Martínez, representante legal de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, así como por Ricardo Sánchez Alamilla, director general de Delitos Federales contra el Medio Ambiente de la Profepa.
Y fue Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, juez de Distrito Especializado en el Sistema Especializado Acusatorio del Centro de Justicia Penal Federal en la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio Sur, quien libró la orden de aprehensión en contra de Eduardo Mauricio Moisés Serio.
El maltrato y tráfico en el santuario del Ajusco
“En el mes de marzo de 2022, un ex trabajador del Gran Santuario Mexicano Jaguar Negro Tigre Blanco nos relató que en su antiguo trabajo se encontraban una gran cantidad de animales en peligro de extinción en condiciones deplorables y en un estado de salud grave, con heridas expuestas y sin algún tratamiento a efecto de prevenir o curar sus hierbas, sin dejar que se encontraban en un estado grave de desnutrición”, dice la denuncia presentanda ante la FGR.
Agrega que Eduardo Mauricio Moisés Serio declaró en distintos medios de comunicación y redes sociales, que a través de su fundación logró albergar hasta 650 ejemplares de grandes felinos.
“Del mismo modo y para la operación de la fundación Eduardo Mauricio Serio obtuvo por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), la autorización para recibir deducibles de impuestos”, señala el documento.
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Según la querella, la fundación del Papa Bear recibió millones de dólares de donatarias nacionales, así como millones de dólares provenientes de Estados Unidos y otras naciones de Europa.
Ello le permitía contar con los recursos necesarios para cumplir con el debido cuidado de los ejemplares de vida silvestre a su cargo, obligación legal que le corresponde en virtud de ser depositario de ejemplares y de la Ley General de la Vida Silvestre.
Derivado de investigaciones realizadas por el activista Arturo Allende Borges, Jonice Yael Gutiérrez Ruizy la Asociación se constató que durante varios años el imputado abandonó a los ejemplares bajo su cuidado.
“Además de que cometió múltiples actos de comercialización ilegal de especies de fauna silvestres, que fueron fruto de la reproducción de aquellos mismos, que le fueron dados en depositaria desde el año 2015 a la fecha, hecho que pudiera ser constitutivo del tráfico ilegal de especies previsto en el Código Penal Federal”.
La Fundación Jaguar Negro y Tigre Blanco no contaba con los permisos necesarios expedidos por la Dirección General de Vida Silvestre de la Semarnat, para comercializar ejemplares de fauna silvestre ni mucho menos con el consentimiento de los depositarios de la Profepa para disponer en venta de los productos de los ejemplares que fueron asegurados, advierte la denuncia penal interpuesta ante la FGR.
“Eduardo Mauricio Moisés Serio estableció una red de tráfico de ejemplares de vida silvestre lucrando ilegalmente y para su beneficio de la venta de estos animales, dichas ventas se realizaron a particulares, ranchos cinegéticos y por conducto de intermediarios”, afirma la queja.
En 2015, la Fundación Black Jaguar- White Tiger obtuvo el registro emitido por la SEMARNAT SGPA/DGVS/03716/15 como Predio e Instalación que Maneja Vida Silvestre de forma confinada fuera de su hábitat natural (PIMVS).
El santuario, en donde vivieron hasta 300 felinos entre tigres, linces, jaguares, panteras y leones de todas las edades, estuvo establecido en el kilómetro 36 de la Carretera Picacho Ajusco, Santo Tomás Ajusco, entonces delegación Tlalpan.








