Jorge Pérez, el magnate del real estate lleva su modelo de lujo y arte al corazón de México

El fundador de Related Group presenta Thompson Mexico City, una torre de usos mixtos que combina hospitalidad, arte, wellness y residencias en una de las esquinas más codiciadas de la capital. “No vengo a experimentar. Vengo a crear legado”, afirma.

Jorge Pérez habla con una franqueza que no suele escucharse en empresarios que manejan portafolios de miles de millones de dólares. Habla como alguien que no necesita venderse, sino extender su huella y legado.

Pérez, fundador y presidente de Related Group -el desarrollador privado más grande de Florida, con más de 120,000 unidades construidas en Estados Unidos, Argentina, Brasil y México- habló con Forbes México en exclusiva, durante su estadía en Ciudad de México al presentar Thompson Mexico City, una torre delgada y de gran altura, a un costado del Ángel de la Independencia. El proyecto combina hotel, residencias y amenidades de alto nivel con un énfasis que él repite varias veces durante la conversación: arte, servicio y pertenencia.

“Es un proyecto icónico”, dice. “Es una torre delgada, muy alta. Buscamos lo que creemos que son los mejores arquitectos y diseñadores. Por ejemplo, Piero Lissoni, que para mí es uno de los grandes interioristas del mundo, está trabajando con nosotros. Cuando vi el lugar me enamoré. Yo no creo que haya mejor ubicación que ésta. Por eso enseguida compré un apartamento mirando al Ángel”, relata el empresario de 76 años.

El modelo: hotel, residencias y estilo de vida 

El planteamiento de Thompson Mexico City responde a un consumidor muy específico que Pérez conoce bien: el comprador de alto poder adquisitivo que necesita estar en la Ciudad de México -por trabajo, por vida cultural, por familia- pero que exige estándares de servicio tipo hotel cinco estrellas y, al mismo tiempo, una unidad que funcione como activo patrimonial.

“Queríamos hacer apartamentos que no fueran muy grandes”, explica. “Estamos atendiendo a dos perfiles muy claros: uno, gente que no tiene muchos hijos o no tiene hijos; y dos, empresarios que viven en otras partes de México pero hacen mucho negocio en Ciudad de México. También tenemos muchos mexicanos que viven en Houston, en Dallas, que quieren tener un apartamento aquí para poder visitar. Y cuando no lo usan, lo pueden alquilar”.

Esa última frase revela su estrategia. No está vendiendo sólo vivienda. Está vendiendo rendimiento. Su modelo, lo define como un ecosistema completo: servicios de hotelería, amenidades enfocadas al bienestar, gastronomía con sello propio, bar, spa, gimnasio, concierge, room service, operación profesional de la renta cuando el dueño no está. “Estamos tratando de que la vida sea más fácil”, dice. “Que tengas todo resuelto dentro del edificio”, así lo define.

Pérez tiene una palabra para eso: “biosphere”. Un microuniverso autosuficiente. “Lo que estamos haciendo es tratar de que la vida sea más fácil y también que tenga gran diseño. A muchos, como a mí, nos gusta estar rodeados de arte, de lo bueno. Que si quieres cenar, el restaurante te sube la comida. Que si quieres ver una película con tus hijos, tienes una sala de cine dentro del edificio. Que si quieres entrenar, tienes un centro de ejercicios de verdad”.

Su lectura del comprador es muy franca: la nueva definición de lujo no es mármol, es control sobre el tiempo.

CDMX ya no es un viaje: es base operativa

Lo interesante es quién está comprando. La demanda ya no viene sólo del extranjero buscando “experiencia mexicana exótica”. Viene del propio México corporativo y migrante.

“México, fuera de Estados Unidos, es nuestro mercado más grande”, dice Pérez. “Tenemos una empresa muy bien establecida aquí. Tenemos un equipo magnífico. Y tenemos un socio local muy bueno. Yo siempre creo que uno no puede entrar a otro país sin un socio local”.

Algunos de los proyectos insignia de Related se han construido o están en fase de construcción en Vallarta, Cancún, Playa del Carmen, Lomas, Ciudad de México. Enumera sin dudar: en Vallarta, un proyecto con Philippe Starck, tres torres vendidas “en meses”; 70% de inventario vendido antes de terminar la construcción; precios que se triplicaron después de la entrega. En Cancún, cuatro torres vendidas totalmente y una quinta en camino. En Playa del Carmen, más de 300 unidades planeadas entre selva y playa en un desarrollo que están “rehaciendo completamente”.

Y aun con presencia fuerte en destinos de playa, insiste en que la capital es la plataforma. Para entender su lectura hay que escuchar el contexto: Ciudad de México ya no es sólo un destino gastronómico y cultural que sales a consumir por fin de semana. Es una ciudad donde quieres vivir más seguido, operar los negocios, recibir clientes e invertir en capital inmobiliario.

Diseño y arte como activos de venta

“Como tú sabes, tenemos una colección de arte muy importante. El arte que ves no es arte de decorador. Es una curaduría muy bien hecha”, dice. “Buscamos artistas, especialmente artistas mexicanos contemporáneos. Tenemos una colección muy fuerte de artistas mexicanos, y esa colección la vamos colocando en nuestros edificios. Entonces (el inmueble) se vuelve una obra de arte”.

Al respecto, recuerda una anécdota de Miami que sucedió hace algunos años y ejemplifica el poder del arte y su visión. “En lugar de poner la típica fuente iluminada en la entrada de un condominio de lujo, instalamos una escultura africana monumental que hablaba de esclavitud, religión y diáspora. Hubo residentes que protestaron, pero cuando escucharon al artista y entendieron el significado de la obra, al día siguiente nadie quería que se quitara la pieza. Así terminó (la obra) siendo el símbolo del edificio”, cuenta el dueño de Related Group.

“El arte me ha cambiado la vida y creo que le cambia la vida a las personas, porque te ayuda a comprender el mundo de una forma diferente y más llena. Cuando pongo buen arte (no arte que combine con el sofá) sé que a esa persona le va a cambiar la vida. Cada edificio viene con un libro, hacemos una reunión con los inquilinos y les explicamos por qué está ahí”.

Jorge Pérez, fundador y presidente de Related Group.

El empresario, el coleccionista, el filántropo

Una parte de la conversación con Pérez se aleja del metro cuadrado y se acerca más al legado. Habla de una cirugía médíca mayor que enfrentó, y que aún así sigue comiendo lo que ama, pero también habla de futuro en términos de impacto cultural.

“Real estate es muy importante”, dice. “Me encanta sentarme con mentes muchísimo más creativas que la mía, buscar terrenos, buscar arquitectos, diseñadores. Pero lo más importante para mí es la filantropía”, ataja. 

 “Quiero dejar como legado que no solamente creamos edificios lindos que ayudan a la ciudad, sino que también intentamos igualar diferencias sociales y económicas”, afirma. Por eso, firmó el Giving Pledge, que tiene como compromiso donar al menos el 50% de su patrimonio en vida. “Me encanta meterme en eso. Me encanta tratar de que todas las personas posibles tengan las mismas oportunidades que tuve yo, que llegué a Estados Unidos sin un centavo”, rememora Pérez.

Para él, negocio, arte y filantropía no son tres capítulos separados. Son un mismo flujo. “Yo le digo un seamless process. El arte alimenta al negocio, el negocio alimenta a la filantropía y la filantropía impacta al arte. Me da dinero para hacer las cosas que me gustan, y al mismo tiempo cambiar vidas”, sentencia.

Entrevista y texto por: José Alfredo Beto, director de Contenido Regional Forbes México.