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El enfoque de Reinerstrom es marcadamente diferente al de muchos desarrolladores de energía renovable en la región. En lugar de perseguir megaproyectos y plantas solares a escala de servicios públicos, se centra en los consumidores pequeños y medianos.
Frederick Gimpel, fundador de Reinerstrom, explica “En un pequeño negocio, se llega a 20 centavos de dólar por kilovatio hora, frente a 10 centavos en un proyecto grande. Todos los demás están peleando por centavos del dólar. Yo encontré mi océano azul atendiendo a pequeños y medianos consumidores”, expone.
La empresa administra el equipo que es propiedad de sus inversionistas, gestiona la instalación y el mantenimiento, además lo alquila a consumidores finales. Estos se
benefician de ahorros inmediatos, que rondan entre 20% menos que sus facturas eléctricas actuales, sin necesidad de gasto de capital.
Por otro lado Reinerstrom ofrece a inversionistas oportunidades para generar rendimientos pasivos predecibles en un mercado donde los bienes raíces rinden un 5%, mientras que Reinerstrom ofrece entre 10 y 12% y todo lo producido está inmediatamente vendido.
Una oportunidad de mercado en expansión
El modelo es particularmente poderoso en Centroamérica, donde la electricidad sigue siendo costosa y la infraestructura poco confiable. Guatemala y sus países vecinos dependen con frecuencia del diésel, lo que los deja expuestos a las fluctuaciones globales del precio del petróleo.
“América Latina genera alrededor del 65% de su electricidad a partir de fuentes limpias”, señala Gimpel, “pero la infraestructura está muy rezagada. No tenemos buenas carreteras, aeropuertos ni sistemas de transporte. Eso convierte a la inversión en energías renovables en una de las oportunidades más sólidas para el capital global”, dice.
La Agencia Internacional de Energía proyecta que la capacidad solar de América Latina se triplicará para 2030 y que la generación distribuida, sistemas en techos y comunitarios, impulsará gran parte de ese crecimiento. La estrategia de Reinerstrom se alinea directamente con esta tendencia.
Una oferta financiera única
Además de la innovación energética, Reinerstrom representa un vehículo de inversión en Centro América y el Caribe. Es el primer y único fondo regulado por la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos) en Guatemala y varios países de la región, ofreciendo a los inversionistas una estructura que compite con los bienes raíces en estabilidad y potencial de retorno.
Combina un estricto cumplimiento regulatorio con flujos de efectivo predecibles, el novedoso fondo ofrece una opción para el capital nacional como internacional, ampliando las oportunidades de crecimiento de la región.
Construir confianza y superar reveses
Para los inversionistas, insiste Gimpel, la transparencia lo es todo. “Wall Street no reacciona a las matemáticas, reacciona a los sentimientos, al miedo y a la confianza”. “Así que construir confianza es realmente una campaña de marketing respaldada por data y transparencia”, señala.
La empresa nunca ha dejado de hacer un pago a sus inversionistas con una tasa de reinversión del 92%, lo que demuestra la confianza de sus integrantes y buena administración del fondo de inversión.
Sin embargo como en cualquier empresa innovadora no todo ha sido fácil, al principio, los instaladores locales lo boicotearon, negándose a venderle equipos, obligándolo a importar directamente desde China y a capacitar a su propia fuerza laboral en asociación con Huawei, su principal proveedor de equipos, ya que tampoco querían instalarle.
Esa adversidad se convirtió en un catalizador. Hoy, Reinerstrom no solo emplea instaladores, sino que también ha creado 4 nuevas empresas relacionadas a equipos solares, estas le proveen de mano de obra calificada y certificada que garantiza la entrega de energía contratada por los consumidores.
Una visión más allá del negocio
Gimpel visualiza a Latinoamérica como un centro de inversión en energías renovables, infraestructura de transporte, servicios de agua y oportunidades capaces de atraer miles de millones en capital internacional. Uno de sus sueños es construir un aeropuerto internacional que lleve el nombre de su difunto padre.
“Estamos justo en el centro de América”, explicó. “Si pudiéramos competir con el Aeropuerto de Tocumen de Panamá, podríamos transformar el futuro del país”.
El significado más amplio
El camino de Gimpel refleja el auge de la energía solar distribuida, la necesidad de innovación financiera y el papel de los emprendedores privados en cerrar las brechas de infraestructura. Su historia resuena con los inversionistas que buscan tanto rendimientos como impacto en los mercados emergentes.
A medida que América Latina profundiza su compromiso con fuentes renovable, la combinación de resiliencia personal, estructuras amigables para los inversionistas y compromiso social de Gimpel convierte a Reinerstrom en una empresa a la que vale la pena seguir de cerca.
“Creo que un fondo de inversión regulado en Estados Unidos puede ser un vehículo capaz de inyectar trillones de dólares de inversionistas norteamericanos a la región, crear empleos y demostrar que la confianza funciona, ese será un legado que vale la pena construir”.
Desde el corazón de Guatemala, Gimpel no solo está reimaginando el panorama energético, está demostrando que la visión, la ética y el propósito pueden impulsar el cambio a escala global. Su trabajo demuestra que un solo emprendedor, con fe y resiliencia, puede generar transformación mucho más allá de las fronteras.












