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    Stuart Braithwaite lleva treinta años de carrera comandando los destinos de Mogwai, una de las bandas más representativas del rock progresivo contemporáneo y de la escena independiente.

    Incluso la banda escocesa tiene su propio sello discográfico, Rock Action Records, con el que produce sus propios álbumes y los de otras bandas.

    Con este, dice Stuart en una entrevista ocurrida en su visita a la Ciudad de México, quieren promocionar a nuevos artistas como una forma de contraposición a la industria actual. “Queremos, ya sabes, que haya otro Mogwai que empiece hoy mismo y que esté tocando en algún sitio como nosotros dentro de treinta años. Creo que a mucha gente del mundo empresarial solo le importa cuánto dinero van a ganar la semana que viene, no está pensando en la cultura ni en el panorama general”.

    Y es que dice un carcajeante Stuart, a él le decepciona la industria musical. “Odio la industria musical”, sostiene.

    –¿Por qué?

    –Hay mucha gente codiciosa, vaga y estúpida involucrada en ello. También hay mucha gente genial, pero hay muchísima más con la que no querrás pasar el rato. Ahora también es algo muy corporativo, sobre todo porque hay muchísimo dinero en la música en vivo, así que tenemos a todas estas empresas que se llevan todo el dinero de las entradas, el dinero de las camisetas de los grupos, sin invertir suficiente dinero en nuevos grupos. Creo que algo que ha ocurrido recientemente es que las grandes discográficas están ganando tanto dinero con la música antigua que no están promocionando la música nueva”.

    Ahí radica, por ejemplo, la importancia de que las bandas aparezcan en los lineups de festivales de música, tal y como asegura en otro momento de la charla a la que llega con sus Dr. Martens, jeans y una chaqueta de cuero cual personaje rudo de historia de Irving Welsh.

    “Es una oportunidad para que la gente escuche música nueva y también conecte con música que quizás no conozca de nuestra banda, pero sí de muchas otras. Quizás la gente solo conoce una o dos canciones y así pueden llegar a comprender mejor a la banda, el tipo de personas que la integran, la energía del grupo, todo eso. Sin duda, fue importante para mí antes de empezar a tocar en bandas. Sabes, yo iba a festivales de música y era una experiencia muy importante, incluso solo por el hecho de formar parte de una comunidad con miles de personas que compartían la misma experiencia”.

    Stuart nunca pensó en convertirse en artista, aunque siempre le ha gustado la música. “Creo que empecé más bien como un apasionado de la música, de los conciertos y los discos, y quería estar rodeado de ella. Simplemente quería formar parte de este mundo porque es emocionante y siempre me ha encantado el rock and roll, la música psicodélica y el punk rock; siempre me he sentido como en casa en ese mundo”.

    ***

    –¿Cuál es el reto de ser artista en la era del streaming?
    –Cobrar. Es decir, ese es el único desafío. Aparte de eso, está bien que todo el mundo pueda escuchar otra música, pero que a ti te paguen, ese es el problema.

    –¿Es más fácil difundir tu música por todo el mundo?
    –Sí, y creo que eso es lo bueno. Somos una banda bastante afortunada. Tocamos en bastantes países donde supongo que no vendemos muchos discos.

    –¿Qué opinas del uso de la IA para la creación musical?

    –No me gusta.

    –¿Por qué?

    –Creo que suena un poco hippie, pero creo que la música viene del alma. Los ordenadores no tienen alma. Tal vez puedan aproximarse a eso. Es posible que puedan crear algo que suene igual que algo que tenga una conexión, y además, esto detiene el progreso y hace que la cultura sea más segura porque estas computadoras saben exactamente lo que la gente quiere. El algoritmo simplemente te dará algo parecido a lo que ya te gusta, ¿sabes? El algoritmo no va a llegar como tu amigo a decirte: “Oye, ¿has escuchado a los putos Ramones? ¡Son una locura!”. El algoritmo solo va a señalar: esto es diferente, así que no es para ti.

    –¿Cuál ha sido el reto de ser una banda independiente?

    –Creo que es más fácil ser una banda independiente porque nadie nos dice qué hacer. Creo que si hubiéramos estado en una discográfica grande, habría sido un reto mayor. Mantenerme independiente me resulta fácil. Si la gente deja de escuchar tu música, tendrás más problemas, pero supongo que si estás en una discográfica grande, te van a despedir de todas formas. En realidad, no creo que sea un desafío en ese sentido.

    ***

    The Bad Fire es el décimo primer álbum de estudio de Mogwai, lanzado a principios de este 2025. De acuerdo con Stuart Braithwaite, frontman de la banda escocesa, ha tenido una buena recepción. “Por ejemplo, hay algunas listas de lo mejor del año, que normalmente se olvidan si sacas un álbum a principios de año, que lo han incluido. Así que supongo que ha conectado con la gente, y seguimos tocando las canciones. Puedes darte cuenta de que un álbum de la banda no ha envejecido bien si empiezas a decir cosas como: “Oh, quizá toquemos dos canciones” o “Quizá solo toquemos una canción”. Pero seguimos tocando muchas canciones del disco”.

    Para Stuart, el gran cambio en el sonido de Mogwai, que ha marcado un estilo desde entonces, se dio con la incorporación de Barry Burns a la banda. Llegó justo antes de que hicieran el segundo álbum, Come On Die Young, de 1999. “Empezó a tocar sintetizadores y pianos, porque antes solo tocábamos guitarras. También es muy musical, así que creo que la musicalidad del grupo se ha desarrollado mucho a lo largo de los años. Por ejemplo, ahora tenemos canciones que literalmente no podríamos haber tocado cuando empezamos la banda. Éramos solo niños, estábamos aprendiendo”.

    Para The Bad Fire, cuenta Stuart, el proceso creativo fue muy diferente a los anteriores. “Barry lo pasó muy mal con su familia. Su hija pequeña estaba muy enferma y prácticamente no tuvo nada que ver con la banda durante más de un año. Ingresaba al hospital con su hija (diagnosticada con anemia aplásica, por lo que estuvo en peligro de muerte. Fue sometida a quimioterapia y transfusiones, y parece que, tras un trasplante, la niña de 7 años ya está bien). Así que tuvimos que hacer una gira sin él y luego empezamos con el álbum, pero obviamente Barry tuvo que esperar hasta que su hijita mejorara y se incorporó un poco más tarde. Así que fue más intenso. Reservamos el estudio, contratamos al productor y el proceso de grabar los demos, ensayar y todo lo demás fue realmente intenso, mientras que en tiempos normales, el álbum anterior lo hicimos durante la pandemia, que tampoco fue normal, pero en tiempos normales, habría sido bastante tranquilo. Nosotros simplemente nos poníamos a componer canciones, a ensayar, y todo era muy gradual, mientras que esto fue muy intenso”.

    El resultado fue un álbum de tintes cinematográficos de 10 canciones (8 de ellas instrumentales) en el que se nota la mano de Barry, quien llegó a hacer su parte en solo 2 meses. Incluso, Rosa Burns tiene un crédito como letrista en “God Gets You Back”, el tema de apertura.

    El título The Bad Fire, dice Stuart, refiere a una frase que tanto él como Dominic Aitchison, Martin Bulloch y Barry recuerdan de su infancia. “Nos pareció gracioso. Es algo gracioso de nuestra infancia que los ancianos les dicen a los niños para asustarlos, como por ejemplo: ‘Si te portas mal, irás al fuego malo’, que significa infierno. También funciona a nivel filosófico, supongo, porque habíamos pasado por un momento muy difícil. Pero sí, la razón principal, como muchas cosas con Mogwai, era simplemente que era gracioso”.

    *Javier Pérez hace reportaje, crónica y entrevista, así como crítica de cine y cobertura de temas culturales. Dirige ForoFoco. Nadie quiere acompañarlo al cine: no para de comer palomitas ni de hablar de otra cosa.

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