El fabricante surcoreano de baterías LG Energy Solution dijo el viernes que espera reportar una pérdida operativa en el cuarto trimestre de 122,000 millones de wones (83.8 millones de dólares), ya que la menor demanda por parte de los fabricantes de vehículos eléctricos afectó los resultados. Esto se compara con la previsión de SmartEstimate de LSEG —ponderada hacia los analistas con mayor precisión—, que estimaba una pérdida de 77,000 millones de wones.
La guía de resultados trimestrales incluye los créditos fiscales otorgados en el marco de la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos para la producción de baterías de la compañía en ese país. Excluyendo esos créditos, LGES habría registrado una pérdida operativa de 455,000 millones de wones, indicó.
La empresa anunciará los resultados finales el 29 de enero.
LGES, con sede en Seúl y proveedor de fabricantes de automóviles como Tesla y General Motors, enfrenta una menor demanda de vehículos impulsados por baterías y los cambios en las políticas de energía verde del presidente estadounidense Donald Trump.
Infórmate: LG Energy Solution cancela un pedido de baterías de 2,700 mdd con Freudenberg
General Motors dijo el jueves que registrará una depreciación de 6,000 millones de dólares en algunas inversiones en vehículos eléctricos, convirtiéndose en la más reciente automotriz en dar marcha atrás en su apuesta por los EV en respuesta a las políticas de la administración Trump y al enfriamiento de la demanda.
El mes pasado, LGES informó que un contrato de baterías por 9.6 billones de wones con Ford fue cancelado después de que Ford recortara sus perspectivas para el mercado de vehículos eléctricos, seguido de otra cancelación con Freudenberg Battery Power Systems por un valor de 3.9 billones de wones.
LGES planea vender algunos activos de fábricas en Estados Unidos al fabricante japonés Honda Motor, citando la necesidad de mejorar la eficiencia del negocio.
Según una nota del 2 de enero de la firma NH Investment & Securities, con sede en Seúl, la compañía podría anunciar pronto la suspensión de operaciones en su planta conjunta con GM en Estados Unidos, lo que implicaría al menos 1 billón de wones en costos temporales.
GM dijo en octubre que detendría la producción de celdas de batería en sus dos plantas conjuntas con LGES en Estados Unidos —en Tennessee y Ohio— a partir de enero durante unos seis meses.
Con información de Reuters.
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