Hoy la alta relojería tiene una relevancia cultural que se sostiene en la maestría para reinterpretar el lujo y el arte. El cuidadoso manejo de la orfebrería y el encumbrado oficio que Bvlgari ha perfeccionado en el arte relojero, hacen que su legado y liderazgo sea un innegable referente en la industria.
Es por ello que para la LVMH Watch Week, la Maison decidió presentar dos reinterpretaciones de sus iconos Monete y Tubogas, piezas que condensan un doble ADN, sostenido en la orfebrería romana y el savoir-faire de la relojería suiza.
El Maglia Milanese Monete y el Tubogas Manchette no son ejercicios de nostalgia, sino una lectura contemporánea de códigos históricos que generan un nuevo valor en el mercado del lujo. Ambas creaciones laten gracias a calibres de manufactura propia —Piccolissimo y Lady Solotempo Automatic— lo que confirma que la sofisticación estética de Bvlgari está respaldada por innovación técnica de alto nivel.


El Maglia Milanese Monete retoma el espíritu de la colección lanzada en los años sesenta y lo traduce a un lenguaje actual mediante la malla milanesa, una técnica orfebre nacida en el Renacimiento. Elaborado en oro rosa y adornado con una moneda romana auténtica que representa al emperador Caracalla, este reloj secreto se convierte en un objeto híbrido entre joya, pieza histórica y microingeniería. En su interior, el calibre Piccolissimo BVP100 —el movimiento redondo más pequeño del mundo— subraya la apuesta de la marca por la miniaturización como territorio de liderazgo.

Por su parte, el Tubogas Manchette recupera la audacia estética de los años setenta y la proyecta hacia una nueva generación de relojes-joya. Su brazalete de oro amarillo, salpicado de diamantes y piedras preciosas de colores intensos, integra el calibre automático Lady Solotempo, diseñado para ofrecer desempeño mecánico sin sacrificar elegancia ni comodidad. La pieza introduce además una construcción modular innovadora que permite conservar la flexibilidad característica de Tubogas.

Más allá del diseño, estas creaciones refuerzan la posición de Bvlgari dentro de LVMH como una Maison capaz de dialogar entre tradición e innovación. Como señala Jean-Christophe Babin, CEO de Bvlgari y de la división de relojería del grupo, la LVMH Watch Week es el punto de partida de un año marcado por “piezas extraordinarias, diversas pero unidas por una pasión creativa compartida”.
Entre la flexibilidad de la malla milanesa y el brillo cromático de las piedras preciosas, Bvlgari construye una narrativa coherente, un lujo que evoluciona sin renunciar a su origen.