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    Qatar detuvo su producción de gas natural licuado (GNL) este lunes, mientras Irán continuaba atacando a los países del Golfo en represalia por los ataques israelíes y estadounidenses en su contra, lo que provocó el cierre preventivo de las instalaciones de petróleo y gas en todo Oriente Medio.

    La producción catarí de GNL equivale a aproximadamente el 20% del suministro mundial y desempeña un papel fundamental para equilibrar la demanda de este combustible en los mercados asiático y europeo.

    La ola de ataques en Oriente Medio, que se prolongó durante tres días, también provocó la suspensión de las operaciones en la mayor refinería de petróleo de Arabia Saudí tras un ataque con drones, la mayor parte de la producción de petróleo en el Kurdistán iraquí y varios yacimientos de gas israelíes, lo que frenó las exportaciones a Egipto.

    La empresa estatal QatarEnergy, con un 82% de clientes asiáticos, se disponía a declarar fuerza mayor en sus envíos de GNL tras los ataques con drones iraníes contra las instalaciones del extenso complejo de Ras Laffan. El complejo alberga los trenes de gas de Qatar: enormes unidades de procesamiento que sobreenfrían el gas natural para su exportación por barco.

    Los drones también atacaron la zona industrial de Mesaieed, en el sur de Catar, alejada de los yacimientos de gas, pero que alberga instalaciones petroquímicas y manufactureras.

    Los precios del gas natural se dispararon, y el precio de referencia europeo, el contrato holandés con vencimiento al mes próximo en el centro TTF, subió un 46% a las 14:26 GMT.

    Los precios del petróleo subieron hasta un 13% intradía, superando los 82 dólares por barril, su nivel más alto desde enero de 2025, debido a que el conflicto paralizó prácticamente el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde fluye una quinta parte del suministro mundial de petróleo.

    La refinería Ras Tanura de 550.000 barriles diarios (bpd) de la petrolera estatal Saudi Aramco, que cerró como medida de precaución según una fuente del sector, forma parte de un complejo energético en la costa del Golfo de Arabia Saudí, que también sirve como terminal de exportación crucial para el crudo saudí.

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    Productora iraní detiene la producción de petróleo

    En el Kurdistán iraquí, que exportó 200,000 barriles de petróleo al día (bpd) a través de un oleoducto al puerto turco de Ceyhan en febrero, empresas como DNO, Gulf Keystone Petroleum, Dana Gas y HKN Energy detuvieron la producción en sus yacimientos como medida de precaución, sin que se hayan reportado daños.

    En aguas israelíes, el gobierno israelí ordenó a Chevron cerrar temporalmente el gigantesco yacimiento de gas Leviatán, donde está ampliando su capacidad a unos 21,000 millones de metros cúbicos anuales como parte de un acuerdo de exportación a Egipto por 35,000 millones. Un portavoz de Chevron, que también opera el yacimiento de gas Tamar en aguas israelíes, afirmó que sus instalaciones estaban seguras.

    Energean cerró su buque de producción que abastecía a yacimientos de gas israelíes más pequeños.

    En Irán, el sábado se escucharon explosiones en la isla de Kharg, que procesa el 90% de las exportaciones de crudo iraní. Se desconoce cómo se vieron afectadas las instalaciones.

    Irán, el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, extrae alrededor del 4.5% del suministro mundial de petróleo. La producción iraní ronda los 3.3 millones de barriles diarios de crudo, además de 1.3 millones de bpd de condensado y otros líquidos.

    Con información de Reuters

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