El sistema educativo sigue sin priorizar de forma estructural el bienestar emocional de los menores, afirmó la organización Reinserta a propósito del adolescente que mató a dos maestras en Michoacán.
“La salud mental en las escuelas no es un tema secundario: es urgente. Nuestros niños y adolescentes están expuestos a violencia, aislamiento, bullying y a una sobreexposición digital sin precedentes”, aseguró en un comunicado la organización enfocada en dar acompañamiento y protección a menores en contacto con la violencia.
Indicó que lo ocurrido en la escuela Anton Makárenko no empezó el martes: “Nada de esto ocurre de la noche a la mañana. Estos hechos se van construyendo en silencio, a lo largo del tiempo, entre señales que no vimos, que no supimos leer o que simplemente no tuvimos cómo atender”.
Aseveró que la normalización de la violencia es una de las tragedias más profundas que enfrenta el país, y que la prevención no puede seguir siendo un discurso vacío.
Lee: Sheinbaum llama a debate sobre juzgar a menores homicidas como adultos
“Prevenir significa detectar señales, acompañar, intervenir a tiempo. Y para eso, nuestras escuelas necesitan mucho más que buena voluntad: necesitan herramientas”, apuntó.
Sostuvo que los maestros están en la primera línea, pero carecen de capacitación, protocolos o el acompañamiento necesario para identificar factores de riesgo en sus alumnos y actuar antes de que sea demasiado tarde.
“No se trata de responsabilizarlos, sino de reconocer que el sistema no les ha dado lo necesario para hacerlo”, precisó.
Reinserta añadió que también hay una responsabilidad en el ecosistema digital, pues previo a los asesinatos, Osmar “N” publicó en redes sociales señales evidentes de riesgo: “No podemos normalizar que alertas tan claras pasen desapercibidas o no detonen ningún tipo de reacción”.
Te puede interesar: Jurado de EU declara culpables a Meta y YouTube por adicción a redes
Subrayó que el país necesita construir de forma urgente una verdadera cultura de la prevención porque cuando se reacciona, ya es demasiado tarde.
“Hoy hablamos de dos maestras que ya no están, de familias rotas y de una comunidad marcada para siempre. Hablamos también de un adolescente de 15 años que hoy tendrá que enfrentar el sistema de justicia penal. Un niño”, resaltó.
Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado










