Enlaces rápidos

    The Mandalorian & Grogu continúa la travesía del mandaloriano Din Djarin, iniciada en 2019, en un momento en que Star Wars apostaba cada vez más por el formato de series, alejándose un poco –o mucho– de las trilogías que conquistaron la taquilla durante distintas generaciones. Sin embargo, tras siete años de ausencia en la pantalla grande, esta cinta aterriza en los cines con una aventura que podría dividir a los fans.

    The Mandalorian & Grogu toma lugar tras el final de la tercera temporada de la serie, donde Din Djarin –interpretado por Pedro Pascal– ahora trabaja para la Nueva República capturando a fugitivos que buscan traer de vuelta al temido Imperio. En estas nuevas misiones, el Mandaloriano ya no es el protector de Grogu, –a quien también se le conoce como Baby Yoda– sino que ya son un equipo que trabaja codo a codo.

    Con ello, llega uno de los puntos más fuertes de la película: la química entre Pascal y la marioneta de Grogu continúa siendo impecable. Tal como sucedía en la serie, la relación padre-hijo evoluciona junto con las habilidades de ambos personajes, siendo en el caso del Mandaloriano donde esto se refleja en las secuencias de acción, las cuales lucen sólidas y espectaculares, convirtiéndose en otro de los elementos que seguramente conquistarán tanto a los fans de las trilogías originales como de la serie.

    A lo largo de esta nueva aventura, las peleas, batallas y explosiones aparecen prácticamente desde el primer minuto, recordando algunos de los momentos más memorables del universo galáctico. Las coreografías están bien ejecutadas, mientras los efectos prácticos ayudan a mantener la atención en cada enfrentamiento. A esto se le suma la ternura característica del pequeño Grogu utilizando la fuerza de una manera más controlada y participando de forma más activa en el desarrollo de la historia.

    Jon Favreau
    Foto: cortesía

    ‘Baby Yoda’ lleva su protagonismo a otro nivel

    Por otro lado, la interpretación de Pascal, pese a que no vemos su rostro mucho tiempo en pantalla, logra transmitir las emociones a través del casco y mantiene en todo momento el retrato de una figura paterna protectora. Sin embargo, Grogu termina robándose gran parte del protagonismo, ya que el personaje no solo aporta ternura, sino que también explora una faceta más valiente que adquiere mayor peso narrativo.

    Asimismo, la legendaria actriz Sigourney Weaver se suma al elenco como la coronel Ward, una alto cargo militar al servicio de la Nueva República. Aunque su presencia impone desde el inicio, el personaje no termina de convertirse en una pieza clave dentro de la historia. Aún así, Weaver consigue captar la atención en cada una de sus apariciones.

    Por su parte, Jeremy Allen White presta su voz a Rotta the Hutt, pero el efecto vocal hace difícil reconocerlo de inmediato, el personaje se convierte en uno de los elementos importantes para mantener la trama en movimiento, aún cuando no logra apreciarse completamente.

    También lee: La fuerza se renueva

    ¿The Mandalorian & Grogu está realmente hecha para la gran pantalla?

    Como mencionamos, The Mandalorian & Grogu marca el regreso de Star Wars a los cines después de casi siete años, por lo que dar el salto de la pantalla chica a convertirse en un posible éxito en taquilla representaba un reto con creces. Y aunque el formato –ideal para disfrutarse en salas IMAX– logra justificarse gracias a sus sets gigantescos, efectos prácticos y espectaculares batallas espaciales, así como nuevas criaturas, la historia deja algunas dudas sobre si realmente necesitaba ser una experiencia cinematográfica.

    Si nos enfocamos únicamente en la narrativa, la película llega a sentirse más como un episodio extendido de The Mandalorian que como una gran aventura pensada específicamente para el cine. Hay emoción, acción y una clara evolución en la relación entre Din Djarin y Grogu pero varios momentos dentro de la trama conservan la estructura episódica característica de la serie, al grado de sentirse como el cierre de un capítulo más que como una cinta independiente.

    Aun así, The Mandalorian & Grogu consigue mantener el encanto que convirtió a la serie en uno de los proyectos más queridos del universo Star Wars. Entre secuencias de acción, nostalgia galáctica y la conexión emocional entre sus protagonistas, la película funciona como un regalo para los seguidores del Mandaloriano y Baby Yoda, aunque quizá no termine de dar ese gran salto cinematográfico que muchos esperaban para el regreso de la franquicia a la pantalla grande.

    ¿Te gustan las fotos y las noticias?, síguenos en nuestro Instagram