El turismo médico se ha convertido en un negocio global altamente competitivo. Para aprovechar esta tendencia, el estado de Chihuahua busca acelerar su posicionamiento como destino de salud de alto nivel.
De acuerdo con Alejandro Lazzarotto Rodriguez, presidente del Clúster Médico de la ciudad de Chihuahua y presidente de Canaco de la ciudad de Chihuahua, el mercado estimado es de más de 10 mil millones de dólares anuales, solo en la atención de pacientes estadounidenses en México. Es por ello que el Clúster Médico apuesta por consolidarse con calidad en el servicio, atracción de inversión y una experiencia integral para el paciente.
Aunque hoy la capital del estado no figura entre los diez principales destinos nacionales de turismo médico, la estrategia es replicar el crecimiento que la ciudad ya logró en materia turística y trasladarlo al sector salud.
“Así como Chihuahua pasó de no figurar en el mapa turístico a convertirse en uno de los principales destinos sin playa del país, creemos que el turismo médico puede seguir el mismo camino”, señala el presidente del Clúster Médico.

Nueva etapa con miras a la consolidación
La prioridad en esta etapa es fortalecer el ecosistema médico y turístico de forma simultánea. La atención médica aún es el eje central, pero el proyecto entiende que el valor diferencial está en todo lo que rodea la experiencia del paciente. “Buscamos que quien venga a atenderse encuentre no solo médicos y hospitales de alto nivel, sino una ciudad enfocada en el servicio, desde hoteles y restaurantes hasta transporte y recuperación postoperatoria”, explica.
Uno de los principales diferenciadores de Chihuahua frente a destinos consolidados como Tijuana o Jalisco es su ubicación geográfica estratégica. La cercanía con Estados Unidos —el principal emisor de pacientes—, sumada a una conectividad aérea y terrestre en expansión, abre una oportunidad concreta para captar demanda, especialmente del oeste estadounidense. A esto se agrega una percepción positiva en términos de seguridad, orden, limpieza y modernidad, factores determinantes cuando se trata de decisiones relacionadas con la salud.
La calidad médica es otro de los pilares del Clúster. Chihuahua cuenta con hospitales, clínicas y personal altamente capacitado, muchos de ellos con certificaciones internacionales y dominio del idioma inglés. Desde la Cámara de Comercio se está implementando un proceso formal de validación para quienes buscan integrarse al clúster, que incluye revisión de credenciales, infraestructura y cumplimiento de estándares. “Queremos que quien reciba el distintivo del Clúster Médico tenga la certeza de que cumple con los más altos niveles de calidad y seguridad”, afirma.

Infraestructura e inversión
En paralelo, el proyecto avanza en la expansión de infraestructura. Actualmente se construyen nuevas torres médicas —algunas de hasta 12 pisos— y se impulsan inversiones hospitalarias tanto públicas como privadas. Destacan proyectos en coordinación con el IMSS y el sistema estatal de salud que permitirán ampliar significativamente la capacidad instalada en la ciudad, al tiempo que se libera presión sobre el sistema privado local.
La meta a mediano plazo es ambiciosa, captar alrededor del 5% de los más de 1.2 millones de pacientes internacionales que cada año llegan a México por motivos de salud. El enfoque inicial está en especialidades de alta demanda como odontología, cirugía plástica, cardiología y procedimientos especializados, donde la relación costo-calidad frente a Estados Unidos resulta altamente competitiva.
“Un procedimiento que en Estados Unidos puede costar decenas de miles de dólares, en Chihuahua se realiza con médicos altamente preparados y a una fracción del precio, sin sacrificar calidad”, subraya.
Más allá del turismo médico, el Clúster busca convertirse en un polo de inversión y profesionalización del sector salud. Programas de capacitación impulsados desde la Cámara de Comercio buscan formar a médicos como empresarios, mientras que esquemas de financiamiento preferencial facilitan la adquisición de equipo de primer nivel.
“Queremos elevar el estándar, pero también acompañar a los médicos con capacitación y financiamiento para lograrlo”, explica Lazzarotto Rodríguez.

Sinergia gubernamental y privada
La colaboración público-privada ha sido clave en este proceso. Autoridades federales, estatales y municipales, junto con cámaras empresariales y universidades, trabajan de forma coordinada para fortalecer la oferta médica, mejorar la conectividad y atraer talento.
“Cuando se trata del bien común y del desarrollo económico de la ciudad, hay voluntad de todos los actores para hacer que las cosas sucedan”, apunta.
La visión para los siguientes cinco años es posicionar a Chihuahua entre los principales destinos de turismo médico del país y construir una reputación basada en confianza, calidad y experiencia. “Si el paciente vive una experiencia positiva, se convierte en nuestro mejor promotor”, explica.
La apuesta es que ese efecto multiplicador sea el motor que coloque a la capital del estado en un radar internacional de la salud.