A cuatro años de administración, el Gobierno de Samuel García ha logrado posicionar una estrategia para reducir el rezago educativo en Nuevo León. Detrás de ésta se encuentran las escuelas de tiempo completo y jornada ampliada, uno de los pilares más importantes de la política educativa que hoy ha permeado positivamente en la calidad de vida de miles familias neoleonesas.
CONTRACORRIENTE POR LA EDUCACIÓN
En 2022, la Secretaría de Educación Pública (SEP) eliminó a nivel federal el Programa de Escuelas de Tiempo Completo, pese a que especialistas en educación y organizaciones civiles habían advertido sobre la importancia de esta política pública para reducir desigualdades y mejorar el aprendizaje de los estudiantes, particularmente en zonas con mayores carencias sociales en el país.
Frente a este escenario nacional, la administración estatal de Samuel García (2021-2027) decidió mantener y fortalecer este esquema en Nuevo León, convirtiéndose en una de las pocas entidades que no sólo resistió la desaparición del modelo, sino que además impulsó el fortalecimiento de las Escuelas de Tiempo Completo y Jornada Ampliada.
MUCHO MÁS QUE TIEMPO
Este programa se ha consolidado como una estrategia educativa integral que no se limita a la extensión del horario escolar. Su objetivo central es garantizar el derecho a una educación de calidad, reducir brechas sociales, ofrecer servicios alimentarios que contribuyan a prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, y, al mismo tiempo, fortalecer habilidades socioemocionales entre estudiantes.
La estrategia también ha incluido un componente de apoyo directo a las familias. Desde 2021, el Gobierno del Estado entrega de manera gratuita útiles escolares, uniformes, mochilas y calzado deportivo, lo que ha permitido reducir gastos en los hogares y garantizar que la educación sea accesible y más equitativa. Este último ciclo escolar, 201,190 alumnos se han beneficiado con estos paquetes escolares.
MENOS REZAGO, MÁS OPORTUNIDADES
Los impactos de esta política ya son visibles. En 2022, Nuevo León contaba con 282 escuelas dentro de esta modalidad. Hoy la cifra asciende a 1,344 planteles: 1,141 de jornada ampliada y 203 de tiempo completo.
Esto equivale a un incremento del 302% respecto al inicio de la actual administración estatal, un avance que coloca a Nuevo León a la vanguardia en materia educativa.
De acuerdo con el Informe sobre la Medición Multidimensional de la Pobreza que realiza el INEGI, Nuevo León redujo su rezago educativo en 0.6 puntos porcentuales, al pasar de 14.4% a 13.3%, una mejora que lo posiciona como una de las entidades con mayores avances en este rubro.
La experiencia de Nuevo León con las Escuelas de Tiempo Completo y Jornada Ampliada demuestra que, incluso frente a decisiones federales que limitan este modelo, es posible sostener y ampliar políticas públicas con resultados medibles. La apuesta del Gobierno de Samuel García no sólo ha preservado una herramienta clave para la equidad educativa, sino que la ha transformado en un programa integral que atiende la alimentación, la economía familiar, el desarrollo socioemocional y la calidad del aprendizaje.
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