Francisco Villa, comandante en jefe de la División del Norte, murió en Hidalgo del Parral, Chihuahua, el 20 de julio de 1923 y a partir de ahí, Pancho Villa se convirtió en leyenda.

Villa es uno de los mexicanos más conocidos en el mundo, la fascinación que generan sus hazañas, la inteligencia que mostró con su estrategia militar y el valor a toda prueba que siempre mantuvo, le hicieron un referente que sostiene un sitio en la historia no solo de México sino del mundo, hasta nuestros días.

Aunque el rastro de este personaje histórico mexicano se puede observar en diversos lugares del país, es en el estado de Chihuahua en donde vive su huella más representativa. A continuación repasamos algunos de los sitios en donde se mantiene su huella. 

Ciudad Juárez y su historia revolucionaria

El 10 de Mayo de 1911, los generales Pascual Orozco y Francisco Villa al frente de 3 mil 500 hombres, tomaron por las armas a Ciudad Juárez para consolidar el movimiento revolucionario en el norte de México y propiciar la caída del régimen de Porfirio Diaz.  

Ciudad Juárez cuenta con un magnífico museo en el edificio de la antigua aduana fronteriza, dedicado a la Revolución Mexicana. El edificio y el museo fueron restaurados en 2010 con motivo del centenario del inicio de la Revolución Mexicana.

En este recinto también se celebró en octubre de 1909, la reunión de los mandatarios de México Porfirio Diaz y de los Estados Unidos William Taft. Sin conocerse a ciencia cierta lo tratado en esa reunión. Lo cierto es que a partir de esa fecha, se notó un gran distanciamiento entre los gobiernos de México y de Estados Unidos. 

Museo de la Revolución, Ciudad Juárez / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua.
Museo de la Revolución, Ciudad Juárez / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua.

San Andrés Riva Palacio y Chihuahua Capital

Desde 2008, en San Andrés, Municipio de Riva Palacio, se iniciaron las representaciones de la boda que se celebró en mayo de 1911, entre la señorita Luz Corral y el entonces coronel Francisco Villa. Los actores y asistentes al evento son invitados a vestir a la usanza de la época de la revolución.

De acuerdo a las memorias de la esposa de Villa, Doña Luz conoció a Francisco Villa cuando iba a la tienda de su papá en San Andrés, ella tenía solo 17 años. Esa fue la primera vez que lo vio llegar y nunca se imaginó que dos años después estaría celebrando sus nupcias en la parroquia de San Andrés Apóstol con aquel hombre que venía de Durango. 

Cuando Villa fue gobernador provisional del estado de Chihuahua (1913 -1914) compró el solar a su propietario Nicolás Saldívar y lo mandó reconstruir, ya que la propiedad había sido utilizada como rastro. Aquel espacio se convirtió en la casa habitación del matrimonio Villa-Corral.  

En Chihuahua capital, la propiedad del matrimonio Villa-Corral a la muerte de Doña Luz, que sobrevivió al general hasta 1981, se la donó el Ejército Mexicano para que la convirtiera en el Museo de la Revolución Mexicana. Ya que se trataba de una amplia construcción que contaba con espacios suficientes hasta para albergar a la tropa en la parte posterior.  

El museo aún recibe incontables visitantes quienes pueden apreciar que se conservan muebles y enseres que pertenecieron a Doña Luz, en el primer piso. Mientras que el segundo piso está dedicado completamente al movimiento revolucionario. En el patio se resguarda el automóvil que manejaba Francisco Villa el 20 de julio de 1923, cuando sufrió la emboscada que le costó la vida en Hidalgo del Parral.   

Por otro lado, en el Parque Revolución se mantiene el mausoleo que el mismo Francisco Villa mandó construir, para que depositaran sus restos, solo que nunca ha sido utilizado ya que tras su muerte fue sepultado en el camposanto de Parral y posteriormente fue exhumado para trasladar sus restos al Monumento de la Revolución ubicado en la ciudad de México. 

Automóvil de Francisco Villa en Museo Casa de Villa, Chihuahua / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua.
Automóvil de Francisco Villa en Museo Casa de Villa, Chihuahua / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua. 

Hacienda de San Gerónimo y La Cueva del Coscomate

Después de que Villa ataca Columbus, NM, el 9 de marzo de 1916, el gobierno de los Estados Unidos mandó a Chihuahua una expedición punitiva comandada por un general Pershing. El general Villa salió de la Hacienda de San Gerónimo, hoy convertido en museo, con la intención de buscar a un par de comerciantes de armas que lo habían timado.

Ellos vivían en Columbus. Para fortuna de los comerciantes no los encontró, aunque sí hubo otras bajas. El ejército mexicano también buscaba a Villa, por lo que después de un desencuentro, el general resultó con una herida en la pierna, y ante la incursión de 10 mil efectivos del ejército de los Estados Unidos y una fuerza igualada del ejército enviado por Carranza, Villa buscó refugio en una cueva cercana a San Francisco de Borja. Zona de transición entre el desierto y los llanos ganaderos. 

El lugar es de difícil acceso, pero resalta que a pesar de estar herido, el general logró evadir su captura, a pesar de los más de 20 mil efectivos que lo buscaban. 

Los pasos de Villa por Hidalgo del Parral

Parral, es un pueblo mágico que gustaba particularmente a Francisco Villa. Algunas veces llegó a expresar que “le gustaba hasta para morirse”. En él hay incontables sitios donde sus moradores y la memoria popular platican de anécdotas y múltiples leyendas relacionadas con Villa y sus Dorados.

Museo de sitio Francisco Villa, en Hidalgo del Parral / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua.
Museo de sitio Francisco Villa, en Hidalgo del Parral / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua.

Museo de sitio Francisco Villa en Hidalgo del Parral

Desde este sitio, que originalmente era una bodega de granos, salieron los disparos que segaron la vida del general Villa, quien se encontraba prácticamente en retiro. Dedicado a las labores propias de la hacienda que le habían otorgado. Pero aún entonces el gobierno lo seguía considerando muy peligroso. Los gatilleros consiguieron su objetivo el 20 de julio de 1923. 

Las Jornadas Villistas en Hidalgo del Parral se iniciaron en 1994, y en el aniversario luctuoso del general, se inició la escenificación de su muerte, en el sitio exacto donde sucedieron los hechos. 

La tragedia de la muerte de Villa, aún impacta a miles de asistentes que se congregan a ver cómo sucedieron los hechos en 1923. Es tan numerosa la concurrencia que se mandó edificar un foro, para que, con mayor comodidad, los visitantes puedan observar a los actores que personifican al general y su escolta aquel fatídico día. 

Las Jornadas Villistas del centenario se llevan a cabo del 14 al 22 de julio, constan de 150 eventos culturales que incluyen conciertos de artistas de talla internacional, así como el arribo de la Gran Cabalgata Villista que este año intentará romper todos los retos anteriores.

Representación de actores. Francisco Villa / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua.
Representación de actores / Foto: Fideicomiso Ah Chihuahua.

Por: Sonia Estrada Morales

 

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