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México ante su mayor examen turístico rumbo al Mundial 2026

La Copa del Mundo demandará infraestructura, movilidad y servicios; un escenario donde las Mipymes y los alojamientos temporales emergen como actores clave para absorber la demanda.

Durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, México enfrentará el mayor reto turístico y logístico de su historia reciente. Con millones de visitantes previstos para Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, el país tendrá la oportunidad —y la presión— de demostrar hasta dónde ha avanzado en términos de modernización, profesionalización y capacidad de recepción.

Para el Mtro. Jesús Aragón, Director de Posgrado de la Escuela Superior de Turismo del IPN, el Mundial llega en un momento crucial. “El 2026 será un punto de evaluación. Nos permitirá ver qué tan provechosos han sido los avances tecnológicos y estructurales para incorporarnos a las grandes ligas del turismo mundial”, explica.

Una infraestructura redefinida con Mipymes y alojamientos temporales como columna vertebral

El ecosistema turístico mexicano ha cambiado radicalmente desde el primer mundial que se celebró en México en el año de 1970. En aquel entonces, una infraestructura hotelera incipiente y poco desarrollada, fue suficiente para la época, pero hoy en día las necesidades y formas de consumo se han transformado radicalmente. 

“La estructura del turismo ya no descansa sólo en los grandes hoteles. Hoy, las Mipymes y los alojamientos temporales son parte fundamental de la operación: complementan, amplían y modernizan la capacidad real del país para recibir visitantes en un evento de esta magnitud”, explica Aragón.

Mtro. Jesús Aragón, Director de Posgrado de la Escuela Superior de Turismo del IPN.

De acuerdo con un estudio de Deloitte para Airbnb, los anfitriones mexicanos podrían generar más de 25 millones de dólares en ingresos durante los 39 días del torneo, mientras que los turistas hospedados vía plataforma aportarían 169 millones de dólares en derrama económica y respaldarían más de 21,000 empleos equivalentes a tiempo completo.

Un dato crítico: el uso de plataformas digitales puede aumentar la facturación de las Mipymes hasta 44%, efecto que se refleja en más contrataciones de bienes, servicios y empleo local. Además, 53% de estas Mipymes están lideradas por mujeres, quienes reportan incrementos de facturación de 11% o más.

Para Aragón, este fenómeno es estructural. “La irrupción de las Mipymes en el hospedaje formal e informal ha cambiado las reglas del juego. Permiten que más personas se incorporen rápidamente a la actividad productiva y reciban beneficios económicos directos”.

Un Mundial que puede no solo llenar hoteles

El turismo descentralizado será uno de los pilares más importantes. Hoy siete de cada diez reservaciones de Airbnb en México provienen de viajeros nacionales, y 70% de los anfitriones cuenta con otra ocupación principal, lo que muestra que este modelo activa economías familiares y barriales.

Esa dinámica es estratégica para las sedes, es decir CDMX, Guadalajara y Monterrey, pero también para comunidades periféricas con atractivos emergentes. “Alrededor de estas ciudades existen comunidades con identidad propia y un valor turístico creciente. La tecnología permite que las visiten, conozcan y consuman directamente en ellas”, explica Aragón.

Los grandes desafíos: movilidad, capacidad y políticas públicas alineadas

Las cifras son optimistas, pero también revelan un reto inminente: la infraestructura urbana y turística deberá operar al límite.Entre los puntos críticos están:

  • Movilidad urbana en zonas de estadios y corredores turísticos.
  • Servicios públicos ante picos de demanda (agua, energía, transporte).
  • Seguridad y gestión del flujo masivo de visitantes.
  • Regulación y convivencia equilibrada entre hotelería tradicional y plataformas.
  • Profesionalización acelerada de anfitriones y prestadores de servicios.

Para el académico, la clave del éxito para el turismo mexicano será que los gobiernos utilicen este momento para definir políticas basadas en evidencia:

“Estamos viendo encuentros entre academia, sector productivo y gobierno en temas como innovación y sostenibilidad. Esto debe traducirse en políticas públicas reales, no solamente coyunturales”.

De acuerdo a Deloitte, el 65% de los visitantes internacionales que lleguen al Mundial regresarían a México en los años siguientes, lo que podría generar 239 millones de dólares adicionales y 8,800 nuevos empleos, por lo que la relevancia de este evento no es solo un pico de demanda, sino un punto de inflexión.
El objetivo mexicano debe ir más allá del Mundial del futbol, y transitar hacia consolidar su posición entre los principales destinos turísticos del mundo. “México ha avanzado en los rankings globales gracias al dinamismo de su ecosistema turístico. El Mundial nos dirá si estamos listos para competir en las grandes ligas de forma sostenida”, concluyó Jesús Aragón.