Norma contable IFRS 18, el nuevo lenguaje financiero

Esta nueva normativa contable se perfila como una herramienta estratégica esencial para elevar la calidad de la información financiera de las empresas y así garantizar una mayor transparencia para los inversores.

Con el propósito de mejorar la calidad de la información financiera, especialmente los resultados, promoviendo mayor transparencia para inversores y facilitando el análisis del rendimiento de las empresas, es que llega la norma contable IFRS 18: Presentación e información a revelar en los estados financieros.

Durante años, la presentación del estado de resultados bajo Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS) ha permitido flexibilidad sacrificando comparabilidad y transparencia. Cada empresa elige su estructura y subtotales, dificultando la comparación entre compañías e industrias. Algunos indicadores clave de desempeño se explican fuera de los Estados Financieros (EEFF), por lo que el mercado recibía una versión distinta de la realidad operativa.

Durante años, la presentación del estado de resultados bajo Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS) ha permitido flexibilidad, pero sacrifica transparencia y comparabilidad, ya que un estudio del IASB sobre 100 empresas reveló que más de 60 de ellas comunicaban una cifra para mostrar el resultado de la operación utilizando al menos nueve formas diferentes de calcularlo (https://www.ifrs.org/). Cada empresa elige su estructura y subtotales, dificultando la comparación entre compañías e industrias. Algunos indicadores clave de desempeño se explican fuera de los Estados Financieros (EEFF), por lo que el mercado recibía una versión distinta de la realidad operativa.

Los cambios que presenta la IFRS 18

La norma contable IFRS 18, emitida en abril 2024 por el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por su sigla en inglés), aplica para todas las empresas que emiten EEFF bajo IFRS y entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2027, con opción de anticipar su adopción, y tendrá efectos retrospectivos por todos los años presentados.

Esta nueva norma representa el cambio más significativo en la presentación del rendimiento financiero de las empresas desde que se introdujeron las IFRS hace más de 20 años, ya que proporcionará a los inversores información óptima del rendimiento financiero de las empresas y puntos de referencia coherentes para su análisis.

Se espera que IFRS 18 transforme el estado de resultados en una herramienta más útil, comparable y alineada con la gestión interna e incluye tres nuevos conceptos:

  • Categorías de operación, inversión y financiamiento para organizar claramente ingresos y gastos. Un ejemplo de impacto será el separar la fluctuación cambiaria –actualmente presentada –como financiamiento– en operación, inversión y financiamiento dependiendo de la naturaleza de la partida que le da origen. Además, requiere la presentación de un subtotal de resultado de operación y uno de resultado de operación antes de financiamiento e impuestos, lo que permitirá una comparación de desempeño entre empresas.
  • Inclusión de medidas de desempeño definidas por la gerencia (MPMs o Management Performance Measures) requiriendo que se expliquen y concilien con el estado de resultados.
  • Agrupación más útil de los EEFF y sus notas. IFRS 18 establece orientaciones sobre cómo organizar la información en los EEFF y sus notas, facilitando el análisis por parte de los inversores.

La norma contable IFRS 18 se puede considerar como una herramienta estratégica al ofrecer mayor claridad, control y alineación. Las MPMs pueden incorporarse formalmente al reporte financiero, fortaleciendo el vínculo con el Consejo de Administración y los inversionistas. Al exigir mayor detalle en gastos, la norma invita a repensar la estructura de costos y sus impulsores.

En este contexto, estas son algunas preguntas que todo CEO y CFO se debería plantear:

  1. ¿Cómo cambiará nuestro estado de resultados con IFRS 18?
  2. ¿Qué MPMs usamos que deberían revelarse dentro las notas a los EEFF?
  3. ¿Afectará esto la percepción sobre nuestro desempeño?

Ante una oportunidad para liderar con información más clara, comparable y alineada con su visión estratégica, las empresas que se preparen frente al cambio estarán mejor posicionadas ante sus órganos de gobierno corporativo, inversores, mercado y reguladores.

Por Román Manuel Martínez, Socio de Assurance en Deloitte Spanish Latin America