Las redes inalámbricas son infraestructuras críticas que juegan un papel crucial en la comunicación dentro de la seguridad pública, la salud, la manufactura, el transporte, el comercio y otras industrias.
En este sentido, las redes 5G representan la columna vertebral de las economías modernas. En México, el servicio está disponible en 125 ciudades, tiene alrededor de 6,6 millones de usuarios en el país. Por tal motivo, necesitan un enfoque holístico que les brinde seguridad a lo largo de su ciclo de vida, y una infraestructura de confianza desde el diseño hasta las operaciones.
¿Qué amenazas experimentan las redes inalámbricas actualmente?
El mundo de las telecomunicaciones enfrenta hoy amenazas cada vez más sofisticadas que buscan vulnerar protocolos de seguridad, tomar el control de las redes y generar interrupciones en los servicios.
Entre estas amenazas, destaca la Amenaza Persistente Avanzada (APTs, por sus siglas en inglés), un tipo de ataque llevado a cabo por actores maliciosos, a menudo respaldados por estados, que explotan vulnerabilidades, credenciales inseguras y configuraciones deficientes. Estos atacantes logran moverse lateralmente dentro de las redes y permanecer ocultos durante largos periodos, lo que les permite actuar sin ser detectados. Además, la expansión de la superficie de ataque, que incluye APIs, inteligencia artificial (IA), plataformas en la nube, el creciente número de dispositivos y aplicaciones, y redes abiertas con interfaces integradas, intensifica los riesgos.
Principales factores para la protección de redes inalámbricas
- Seguridad: Se refiere a las medidas y protocolos implementados para proteger la red y los datos transmitidos. Esto incluye cifrado, autenticación de usuarios, contraseñas robustas, firmware y firewalls, todos ellos diseñados para garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la red, blindandola contra accesos no autorizados y amenazas externas.
- Privacidad: Es la capacidad de proteger información confidencial y datos personales transmitidos a través de las redes inalámbricas. Dado que la transmisión inalámbrica utiliza ondas, es más susceptible a interceptaciones, lo que hace crucial la autenticación y el control de accesos para garantizar que solo usuarios autorizados puedan interactuar con la red.
- Resiliencia: En redes inalámbricas, la anticipación, resistencia, recuperación y adaptación son esenciales para mitigar ataques cibernéticos, fallos de hardware, desastres naturales o picos de carga, asegurando una transmisión de datos óptima y continuidad en los servicios.

¿Cómo se pueden implementar estos protocolos de seguridad en redes inalámbricas?
Es importante que las compañías que hagan uso de redes inalámbricas cuenten con el respaldo de un proveedor que cuente con la infraestructura y protocolos que le permita proteger su información confidencial y datos personales seguros durante la transmisión de datos.
En México, Ericsson es una opción segura, gracias a su compromiso con la ciberseguridad, ya que está respaldado con su enfoque integral que impulsa un modelo de seguridad compartida entre la empresa, las industrias y el gobierno. Con redes confiables que integran marcos avanzados de seguridad, eficiencia operativa, e innovaciones, protege infraestructuras críticas en el presente, y está preparada para enfrentar el panorama de amenazas en evolución, habilitando una arquitectura de confianza cero desde el diseño hasta las operaciones.
Para los operadores, Ericsson resulta un aliado confiable, ya que prioriza el alto rendimiento, la eficiencia energética, la sostenibilidad y la seguridad, dando un respalda como un proveedor seguro en la industria.
En esta región, su estrategia tiene un fuerte énfasis en las redes 5G, tanto públicas como privadas, con soluciones diseñadas para enfrentar los desafíos de conectividad de la nueva generación. Entre las iniciativas más destacadas se encuentran la seguridad para la red de acceso por radio (RAN), Ericsson Security Manager, que es una herramienta brinda capacidades integrales de protección, detección y respuesta para redes móviles, y las redes privadas 5G para industrias, que llega a sectores como la minería, en colaboración con Epiroc, permitiendo operaciones más seguras, automatizadas y digitalizadas. Estas soluciones son especialmente críticas en entornos con operaciones sensibles y de alto riesgo.
El modelo de seguridad de Ericsson se basa en seguridad, privacidad y resiliencia, apoyándose en nueve áreas clave:
- Investigación: Enfoque en 6G y tecnologías avanzadas como la criptografía post-cuántica.
- Estandarización: Participación en estándares globales y colaboraciones regulatorias.
- Seguridad desde el diseño: Desarrollo de redes 5G y Open RAN seguras con principios de confianza cero.
- Cadena de suministro confiable: Trazabilidad y certificaciones como ISO 27001.
- Entrega confiable: Transporte y descarga de software con autenticación y seguridad aseguradas.
- Despliegue seguro: Implementación de prácticas de diseño seguro y cifrado avanzado.
- Operaciones seguras: Monitoreo continuo con herramientas como el Ericsson Security Manager.
- Respuesta a incidentes: Gestión proactiva de vulnerabilidades mediante el Product Security Incident Response Team (PSIRT).
Estas nueve áreas, junto con un enfoque normativo sólido y adaptado al entorno mexicano, permiten a Ericsson garantizar la resiliencia de las redes inalámbricas y proteger tanto a las empresas como a los usuarios finales frente a las amenazas emergentes en el dinámico y desafiante panorama actual.