Redes 5G seguras y confiables: la apuesta de Ericsson por un futuro digital inclusivo en México y América Latina

En entrevista, Sean Cryan, presidente para América Latina Norte y el Caribe de Ericsson, resalta que la elección de socios tecnológicos confiables será clave para salvaguardar la soberanía digital de los países y fortalecer la integridad de sus infraestructuras.

La transformación digital avanza a gran velocidad en América Latina. En esta región marcada por contrastes —grandes centros urbanos hiperconectados y amplias zonas rurales aún desconectadas—, el despliegue de redes 5G se perfila como un catalizador del crecimiento económico, la innovación industrial y la inclusión social. Pero su potencial solo podrá materializarse, advierte Sean Cryan, presidente para América Latina Norte y el Caribe de Ericsson, “si la seguridad y la confianza se colocan en el centro del ecosistema digital”.

Para el directivo, México y el norte de América Latina representan un laboratorio de oportunidades. “La digitalización es una base fundamental para la innovación y la productividad, pero también para la inclusión”, asegura. Sin embargo, reconoce que la región enfrenta “disparidades significativas en el acceso a la conectividad”, una brecha digital que separa a comunidades urbanas de las rurales y que limita el desarrollo de nuevas economías digitales.

La falta de infraestructura en zonas remotas, los altos costos de conectividad y los marcos regulatorios obsoletos figuran entre los principales obstáculos. “Superarlos requiere un esfuerzo coordinado entre gobiernos, industria y sociedad civil”, apunta Cryan.

Seguridad y confianza: el nuevo cimiento del 5G

En un contexto donde el 5G se convertirá en la columna vertebral de las economías modernas, la ciberseguridad deja de ser un valor agregado para convertirse en un requisito estructural. “Las redes 5G manejan datos confidenciales y operan servicios críticos, desde la automatización industrial hasta los sistemas públicos. No hay margen para la improvisación”, subraya.

Ericsson impulsa un enfoque de seguridad integral que abarca todo el ciclo de vida de la red: desde el diseño de estándares y el desarrollo de productos hasta la implementación y operación. En ese sentido, las nuevas arquitecturas 5G Standalone (5G SA) —que soportan cifrado nativo de extremo a extremo, autenticación avanzada y segmentación de red— representan un salto cualitativo. “Garantizan que la conectividad sea no solo más rápida, sino también más resistente frente a amenazas e interrupciones cibernéticas”, explica Cryan.

La elección de socios tecnológicos confiables, añade, es clave para salvaguardar la soberanía digital de los países y fortalecer la integridad de sus infraestructuras. Ericsson ha sido reconocida por los Estados miembros de la Unión Europea como proveedor de confianza y busca replicar esos estándares en toda América Latina.

Una región bajo ataque

Las amenazas cibernéticas, sin embargo, crecen al mismo ritmo que la digitalización. En 2024, América Latina y el Caribe registraron más de 75 mil millones de intentos de ciberataques, equivalentes a 2,100 por segundo. México, Brasil, Colombia, Chile y Venezuela concentran la mayor parte de los incidentes. “Los ciberdelincuentes son más sofisticados y recurren a ataques impulsados por inteligencia artificial. Enfrentar ese escenario exige colaboración e inversión”, advierte Cryan.

El reto, dice, es cambiar la percepción de la ciberseguridad: “Todavía se ve como un costo, cuando en realidad es una inversión esencial para proteger el futuro digital de la región.”

Cerrar la brecha digital

La misión de Ericsson es hacer que los beneficios del 5G sean accesibles para todos. En México y América Latina Norte, la compañía impulsa proyectos de infraestructura inclusiva con foco en zonas rurales, al tiempo que aboga por reformas de política pública y esquemas de inversión que garanticen conectividad asequible y confiable.

El enfoque de seguridad de Ericsson —reconocido por la OCDE— se basa en la transparencia y la gobernanza como pilares de confianza. Además, la empresa promueve el intercambio de conocimiento entre Latinoamérica y los mercados más avanzados, como Estados Unidos y Canadá, donde la adopción de 5G ya supera el 71 % de los suscriptores móviles.

“Estamos entusiasmados por fomentar asociaciones y compartir aprendizajes entre regiones”, afirma Cryan. “La adopción de 5G no es solo tecnológica; es también social y económica”.

Liderazgo con propósito

Con una trayectoria que abarca 39 territorios, siete idiomas y dos fábricas bajo su responsabilidad, Sean Cryan combina experiencia global con visión regional. Antes de liderar Ericsson en América Latina Norte, trabajó en Nigeria, Irlanda, Estados Unidos y Medio Oriente, lo que le permite comprender la diversidad de los desafíos digitales.

“Creemos en el poder de la colaboración. Por eso conectamos mercados dentro de las Américas para compartir mejores prácticas y acelerar la transformación digital”, comenta. En los próximos años, Ericsson apostará por soluciones como el acceso inalámbrico fijo (FWA) y continuará impulsando el despliegue de 5G SA para cerrar la brecha digital.

Cryan concluye con un mensaje claro: “Las asociaciones de confianza, las redes seguras y la claridad regulatoria serán los pilares de un futuro digital más próspero, competitivo y resiliente para América Latina”.

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