Líderes creativos

Reimaginar entornos futuros, el motor que definirá a los próximos líderes creativos

La inteligencia artificial y la acelerada transformación tecnológica redefinen las habilidades que demanda el mercado laboral. Sin embargo, para Mariana Amatullo, decana de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño del Tecnológico de Monterrey, las competencias más valiosas del futuro no serán exclusivamente técnicas.

“Tenemos la responsabilidad de otorgar a los futuros líderes, competencias que los preparen para enfrentar futuros que no conocemos del todo”, afirma. En ese contexto, destaca que el pensamiento crítico, la capacidad de cuestionar y la sensibilidad ética serán tan importantes como el dominio de nuevas herramientas digitales.

Mariana Amatullo, decana de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño del Tecnológico de Monterrey.
Mariana Amatullo, decana de la Escuela
de Arquitectura, Arte y Diseño
del Tecnológico de Monterrey.

La académica considera que los futuros líderes deberán combinar conocimientos especializados con una comprensión profunda de los desafíos sociales y ambientales que enfrenta el mundo. “No es suficiente pensar simplemente en sostenibilidad; debemos formar estudiantes capaces de trabajar con métodos y herramientas que contribuyan a la regeneración de nuestros entornos”, explica.

Esa visión está integrada en el programa de Arquitectura del Tecnológico de Monterrey, donde el aprendizaje busca conectar la formación académica con problemáticas reales. Para Amatullo, exponer a los estudiantes a retos concretos permite desarrollar capacidades de innovación difíciles de adquirir únicamente en el aula.

Foto: Cortesía. 
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Un ejemplo es Sanar, proyecto desarrollado por estudiantes que representarán a la institución en el Biodesign Challenge de Nueva York. La iniciativa surgió tras un detallado trabajo de campo en comunidades vinculadas con la pirotecnia en Tultepec y propone un apósito elaborado con materiales derivados del agave para atender quemaduras mientras los pacientes reciben atención médica especializada.

El proyecto refleja una metodología basada en la observación, la empatía y la colaboración interdisciplinaria entre estudiantes y profesores de diseño, ingeniería y otras áreas del conocimiento.

Este tipo de experiencias anticipan el perfil profesional que demandarán las organizaciones en los próximos años. De acuerdo con diversos estudios internacionales sobre el futuro del trabajo, habilidades como la creatividad, la flexibilidad, la empatía y la capacidad de colaborar en entornos complejos ganan relevancia frente a modelos tradicionales de formación.

“La capacidad de cuestionar, trabajar en la incertidumbre y crear soluciones nuevas será cada vez más importante en cualquier industria”, sostiene.

Foto: Cortesía. 
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Amatullo considera que la educación superior debe formar profesionales con profundidad disciplinaria, pero también con apertura para trabajar con expertos de otras áreas. La combinación entre conocimiento técnico, pensamiento creativo y visión humanista, concluye, será uno de los principales diferenciadores de los líderes capaces de generar impacto en un mundo más interconectado y cambiante.