El poder suele imaginarse como algo ruidoso, una carrera de cifras, títulos y podios. Pero existe otro poder, silencioso y más hondo: el que nace del propósito. En Estados Unidos, seis mujeres latinoamericanas se reúnen bajo ese lenguaje compartido. No se presentan como heroínas de bronce, sino como voces vivas que deciden —cada día— construir comunidad. Ese gesto, el de reconocerse y reconocer a las demás, es el pulso de Poder y Propósito: una plataforma que no exalta conquistas individuales, sino que ilumina la valentía colectiva.
Bajo la dirección de Drisset Bethancourt, este programa tiene un propósito claro: amplificar esos mensajes de coraje que, en su suma, dibujan un nuevo horizonte para las mujeres.

Blanca Vargas encarna la fuerza de la palabra. Sus conferencias, sus libros y su fe no son discursos; son refugios. Al frente de Mujeres Valientes recuerda que la verdadera osadía no está en resistirlo todo, sino en permitir quebrarse y, desde ahí, volver a levantarse.

El poder que se comparte se vuelve comunidad. La doctora Grecy R. Martínez, con su práctica dental, revela algo que suele olvidarse: que la salud también es dignidad. Al devolver sonrisas, restituye confianza. En cada paciente encuentra una historia, y en cada historia, una forma de afirmar que la belleza y la fortaleza no son privilegios, sino derechos.

Con Katty Napoli, el bienestar deja de ser un lujo aspiracional. Desde Naturkish, diseña espacios donde cuerpo y espíritu se encuentran de nuevo. Su propuesta es tan sencilla como revolucionaria: cuidar de nosotras mismas es el primer acto político para sostener a los demás.

La medicina de Sasha De Jesús es ciencia con conciencia. Cardiología preventiva y manejo de la obesidad no son diagnósticos fríos en su consultorio; son estrategias de resistencia. En un país marcado por el desgaste físico y emocional, ella elige educar antes que remediar. Su labor nos recuerda que salvar vidas también es anticipar el futuro.

Salime Jiménez Nazir habita otra dimensión del propósito: la de los hogares. Desde los bienes raíces conecta a las familias con algo más que paredes; Poder y Propósito les ofrece pertenencia, seguridad, arraigo. Sus proyectos no son solo negocios: son mapas de vida donde cada llave entregada también abre un horizonte.

Y está Selenny Espinal, cuya voz de autora y emprendedora se levanta en defensa del bienestar infantil y femenino. Sus libros, sus iniciativas y su empeño por nombrar lo invisible muestran que la literatura y la acción empresarial no son mundos opuestos. Escribir y emprender, en su caso, son dos maneras de cuidar.
Estas seis mujeres no se agrupan bajo un eslogan ni un programa vacío: se encuentran porque comparten la certeza de que la valentía es contagiosa. Poder y Propósito no pretende coronarlas; pretende amplificarlas. Su mensaje es claro: liderar no es mandar, es abrir camino. Y el camino que ellas están abriendo es ancho, luminoso y radicalmente humano.
Quizás el verdadero cambio empieza aquí: cuando se deja de esperar que alguien conceda el poder y se entienda como una decisión íntima que, al compartirse, se convierte en comunidad.