Si algo han entendido Ca7riel y Paco Amoroso es que, actualmente en la industria musical, la narrativa es tan importante como el sonido, y es por eso que en “Free Spirits”, su nuevo álbum, demuestran no solo una colección de canciones, sino una puesta en escena del exceso de la fama y lo absurdo de la misma.
Desde el primer tema, este proyecto deja clara su postura: “Nadie inventa nada nuevo, todo ya está hecho”, algo que repiten como un mantra, que entre cinismo y juego, se remezcla en géneros, ego y parodia.
“Free Spirits” funciona como una radiografía de su carrera actual, pues entre el ascenso acelerado que tuvieron, la sobreexplotación con una gira mundial que los llevó a los escenarios más importantes y la necesidad de ir más lejos, aterriza en un disco que se caracteriza por tener más ruido, invitados como Anderson.Paak, Jack Black y Sting, y, por su puesto, más espectáculo al tener de acompañamiento un cortometraje como en la era “Papota”.
En este sentido, el álbum dialoga directamente con la narrativa que lo rodea, pues durante la promoción de esta nueva etapa Ca7riel y Paco Amoroso se mostraban con prendas lujosas, eufóricos y entre exceso, pero todo esto los lleva a la búsqueda espiritual –como se mostró en su single “Hasta Jesús tuvo un mal día”–, con la aparición de Sting como un “gurú espiritual” que termina rescatando al dúo tras un colapso.
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‘Free Spirits’ hace la conexión entre la euforia y la búsqueda espiritual
Musicalmente, “Free Spirits” es un collage en movimiento. Del funk al pop, del EDM a guiños ochenteros que recuerdan a The Police, el dúo cambia de piel sin detenerse.
En medio de ese despliegue también aparecen grietas que pueden dejar entrever la realidad del dúo, pues en canciones como “Vida loca” tocan el tema del desgaste detrás de la velocidad: la fama, el exceso y la presión empiezan a filtrarse entre líneas, aunque nunca abandonen del todo el tono lúdico.
“Lo quiero ya” se muestra más que una línea, apareciendo como una declaración de principios y hasta siendo explícito en parte como “Ayer casi me mato, pero hoy estoy mejor”.
Hacia el cierre, el álbum se mueve entre lo espiritual y lo material, como si incluso la búsqueda de sentido formara parte de este nuevo “show”, dando a entender que no hay una resolución, solo una sensación de seguir avanzando.
Al final, el disco no busca orden, sino intensidad. Y es en ese cruce de la ironía, el exceso y la ambición, donde Ca7riel y Paco Amoroso confirman que su apuesta sigue siendo ir siempre un poco más allá.

