Este miércoles, el rey Carlos III y la reina Camila conmemoran su vigésimo aniversario de bodas en Roma, ciudad que visitan como parte de una gira oficial de cuatro días por Italia. A pesar del carácter especial de la fecha, la pareja real no contará con mucho tiempo privado, ya que su jornada incluye diversos actos públicos que culminarán con una cena de gala.
Una fotografía publicada en la cuenta oficial de Instagram de la familia real, tomada en los jardines de la residencia del embajador británico, recuerda el aniversario y va acompañada del mensaje: “En nuestra primera visita a Italia como rey y reina, estamos emocionados de celebrar nuestro vigésimo aniversario de boda en un lugar tan especial y con gente tan maravillosa.”
Esta celebración tiene lugar mientras el monarca, de 76 años, continúa con su tratamiento contra el cáncer, diagnosticado en febrero de 2024, aunque aún no se ha revelado públicamente el tipo específico.
Carlos y Camila, de 77 años, mantienen una relación cercana y comparten historia, amistades y sentido del humor, explica el especialista en realeza Richard Fitzwilliams. “Ella le hace reír, y eso es importante en este momento de crisis”, afirma. También lo describe como “un paciente impaciente” que se resiste a disminuir su carga de trabajo.
Te podría interesar: Carlos III se reincorporará a sus funciones públicas tras un breve ingreso hospitalario
Carlos III y Camila: una unión envuelta en polémica
Su unión matrimonial, formalizada en 2005, fue el resultado de décadas de desafíos. “Enormes obstáculos constitucionales, políticos, religiosos, sin mencionar a la familia”, recuerda Fitzwilliams. La relación fue inicialmente rechazada por la reina Isabel II, madre de Carlos, y generó amplio rechazo social, especialmente por parte de quienes aún respaldaban la memoria de la princesa Diana.
La boda civil se llevó a cabo en el ayuntamiento de Windsor, sin la presencia de la reina Isabel, aunque esta sí ofreció una recepción para celebrar la unión. La Iglesia anglicana también se mostró renuente a la ceremonia, y el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, rechazó oficiar una boda religiosa.
Carlos III y Camila se conocieron a principios de los años 70 y mantuvieron una breve relación antes de que él ingresara a la Royal Navy. Ambos se casaron posteriormente con otras personas: Camila con Andrew Parker Bowles y Carlos con Diana Spencer, con quien tuvo dos hijos. Sin embargo, sus respectivos matrimonios terminaron en divorcio en los años noventa, tras lo cual retomaron su relación.
La figura de Camila fue duramente criticada por la prensa en su momento, al punto que Diana llegó a referirse a ella como “Rottweiler”.
La muerte de Diana en 1997 retrasó aún más la posibilidad de formalizar su relación. No fue sino hasta 1999 que hicieron su primera aparición pública como pareja y, un año después, Camila conoció oficialmente a la reina Isabel II.
Desde su coronación conjunta en 2023, Carlos III ha reiterado públicamente su gratitud hacia Camila, afirmando: “Ha sido mi apoyo incondicional todo este tiempo y le estoy profundamente agradecido.” Por su parte, Camila también ha expresado admiración por su esposo: “Hemos pasado muchas pruebas juntos, y nos conocemos bien. Es un hombre muy amable. Nos apoyamos mutuamente, lo cual es muy importante.”
Con información de agencias
Poco texto y gran información en nuestro X, ¡síguenos!










