La evolución macroeconómica de Estados Unidos se perfila como un factor clave para los mercados, en un entorno global marcado por tensiones geopolíticas y señales mixtas en la economía, destacó la directora de análisis de Economía Internacional de Grupo Financiero Banorte, Katia Goya.
El panorama monetario en Estados Unidos estará determinado por la incertidumbre y las presiones políticas sobre la Reserva Federal, explicó en un podcast del grupo.
“Hoy estamos pronosticando que la Fed va a recortar las tasas, no en el corto plazo, tenemos ahorita un escenario de mucha incertidumbre, pero vemos que para la reunión de septiembre y la de diciembre estarían recortando 25 puntos base en cada una de ellas, con un acumulado en el año de menos 50 puntos base”, opinó de acuerdo con un comunicado.
Ese posible ajuste se da en un contexto donde la economía estadounidense ha mostrado resiliencia, pese a choques externos como el conflicto en Medio Oriente y el encarecimiento de los energéticos.
De acuerdo con la especialista, el crecimiento económico se mantiene sólido, impulsado por factores como la inversión (particularmente en inteligencia artificial) y el consumo, respaldado por condiciones financieras y fiscales que han favorecido a los hogares.
Lee: PIB de EU podría superar el 3.5% pese a guerra con Irán: Tesoro
Alejandro Padilla, economista en jefe y director general adjunto de Análisis en Banorte, destacó que, pese a los vientos en contra, la economía estadounidense mantiene resiliencia en el consumo y la inversión, mientras el mercado laboral continúa mostrando solidez con tasas de desempleo cercanas a 4.3%.
Las tensiones internacionales, junto con el proceso electoral en Estados Unidos, influyen en las expectativas de los mercados y en la percepción económica de los consumidores. Esto impacta variables como las tasas de interés, la inflación y los flujos de capital hacia economías emergentes, en un entorno donde la volatilidad podría mantenerse elevada.
En este contexto, los especialistas coincidieron en que la economía estadounidense atraviesa una fase de equilibrio: crecimiento moderado con riesgos al alza en inflación y una política monetaria condicionada tanto por datos económicos como por factores políticos.
¿Te gusta informarte por Google News? Sigue nuestro Showcase para tener las mejores historias










