Una estructura monolítica de concreto gris, la cual es una auténtica declaración de arquitectura brutalista (que, por momentos, recuerda a un búnker lleno de libros), alberga el estudio de Pedro Reyes, quien ha elegido ese espacio para proyectar, ante un grupo reducido de personas, Under the Cloud, cortometraje que aborda, con sobrada determinación, los efectos nocivos de la energía nuclear.
A través de este documental, disponible en MUBI, el artista mexicano hizo su primera incursión en la cinematografía. Él utilizó un lenguaje audiovisual que, si bien ya trabajó con anterioridad, el mismo se había quedado en el videoarte, expuesto únicamente en espacios museísticos.
Así, el reconocido escultor, cuya propuesta plástica suele tocar temas que interactúan entre los espacios físicos y sociales, recurrió al cine como un medio que le permitía ofrecer contexto de una problemática compleja, a través de un ejercicio de narración en donde se le da voz a los integrantes de una comunidad en Estados Unidos. Durante décadas, sus habitantes han tenido que padecer las consecuencias de habitar el lugar seleccionado para probar y desarrollar la bomba atómica.
En entrevista, Pedro Reyes recuerda que, hace unos años, asistió a una exposición en Santa Fe, Nuevo México, donde conoció algunos activistas (que ahora aparecen en el documental), quienes le dieron una perspectiva completamente distinta y reveladora de esta problemática.
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Lo que vio y escuchó le impactó tanto que, desde 2019, comenzó a colaborar con la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés). Asimismo, creó Artists Against the Bomb, iniciativa que ya ha involucrado a más de 200 creativos.
ACTIVISMO COORDINADO
El escultor mexicano tiene claro que es posible hacer activismo desde el arte; sin embargo, enfatiza que eso se debe realizar en combinación con otros esfuerzos organizados para realmente producir un cambio significativo. Por ejemplo, afirma, la labor de ICAN no es tanto organizar protestas, sino llevar a cabo un trabajo más de diplomacia, con la finalidad de lograr que distintos países firmen tratados internacionales.
“No se trata de que el artista realice el trabajo del activista, sino de colaborar para que esas luchas se hagan más visibles”
Pedro Reyes, artista plástico
Lo que sí pueden hacer los artistas es darle más visibilidad a ciertos temas. Así, éstos se comprenderán con mayor claridad. Él lo ha intentado hacer por medio de exposiciones, como “Amnesia atómica”, llevada a cabo en el Museo Anahuacalli, en la Ciudad de México, (2024). El protagonista de esa muestra era una escultura inflable de 9 metros de altura en forma de hongo nuclear.

La misma ya había estado en Time Square en Nueva York, durante una asamblea en las Naciones Unidas, donde la vieron cerca de 2 millones de personas que pasaban a diario por esa zona de la ciudad. “Quería que esa estructura fuera inflable para poder transportarla en una maleta. [Gracias a eso] ya se ha presentado en distintas partes del mundo.”
Es así como el creador, nacido en la Ciudad de México, ha puesto su arte a disposición de diversas problemáticas sociales, medioambientales y políticas. Él recurre a distintos lenguajes, que van desde la escultura y la arquitectura hasta el videoarte o el performance. Y Reyes no duda al afirmar: “No se trata de que el artista realice el trabajo del activista, sino colaborar para que esas luchas se hagan más visibles.”
Eso busca hacer en la actualidad con los efectos de la energía nuclear: una problemática que, desde su visión, no es necesario esperar a que se ponga de moda para retomarla. “De hecho, creo que estoy tratando de exponerlo porque siento que necesitamos hablar de ello.”
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Para él, es muy interesante que México siempre haya sido un pionero en todos los temas del desarme nuclear, desde los Tratados de Tlatelolco (1967). Incluso, los artistas mexicanos Diego Rivera y Frida Kahlo organizaron, en su momento, campañas en contra de las armas nucleares.
Así que “sí me siento solo, pero también acompañado de otras personas que en el país han tratado el tema”, comenta, convencido de continuar en este camino, a través de su propuesta artística que ha alcanzado el reconocimiento internacional.










