El Dow Jones y el Nasdaq se acercan a territorio de corrección, tras cerrar este viernes la que podría ser su cuarta semana consecutiva de pérdidas, bajo la presión persistente de la guerra con Irán.
Datos clave
El Dow Jones cayó 128 puntos, casi un 0.3%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq, con fuerte presencia de empresas tecnológicas, descendieron casi un 0.5% y un 0.8%, respectivamente, al inicio de la jornada de este viernes.
El Dow Jones perdió alrededor de 3,750 puntos durante el último mes, lo que representa una caída del 7.5% para el índice. Esta pérdida se suma a los descensos del S&P 500, que baja un 4.8% en el mismo periodo, y del Nasdaq, que cae un 4.2%, encadenando así su cuarta semana consecutiva de pérdidas.
El Dow Jones y el Nasdaq se acercan a una corrección, es decir, cuando el mercado cae un 10% desde su máximo reciente. El Dow Jones bajó un 8.6% desde su cierre récord del 10 de febrero, mientras que el Nasdaq cayó un 8.7% desde su máximo histórico de cierre.
CrowdStrike lideró las pérdidas en el Nasdaq, con un descenso del 4%, seguido de Shopify (2.5%), Intuit (2%), Palantir (2%), Meta (1.2%), Microsoft (1,2%), Alphabet (1.2%) y Amazon (1.1%).
Salesforce, con una caída del 1.7%, lastró al Dow Jones, seguido de las pérdidas de Microsoft y Amazon.
Lee más: Wall Street cae mientras la inestabilidad en Medio Oriente ensombrece las perspectivas de la Fed
Dato sorprendente
De acuerdo con Charles Schwab, desde 1974 solo seis correcciones del mercado se convirtió en mercados bajistas (períodos en los que el mercado cae un 20 % o más). Desde noviembre de 1974 se produjeron 27 correcciones del mercado, y las más recientes en convertirse en mercados bajistas ocurrieron durante la pandemia de 2020 y durante la crisis financiera mundial de 2007.
Qué tener en cuenta
Si la guerra con Irán impulsará aún más la caída de las acciones. Analistas de LPL Financial escribieron a principios de este mes que el mercado bursátil estadounidense generalmente asimila con calma los principales eventos geopolíticos, y que, en más de dos docenas de eventos desde la Segunda Guerra Mundial, el S&P 500 registró un descenso promedio diario de alrededor del 1%, asegura la firma.
Los mercados tienden a absorber rápidamente las perturbaciones antes de estabilizarse y recuperarse en cuestión de semanas, señalaron los analistas, destacando que el S&P 500 cayó un 1.2% cuando Irán atacó a Israel en abril de 2024 y tardó poco más de dos semanas en recuperar la pérdida.
Contexto clave
La guerra con Irán y la creciente tensión en Medio Oriente generaron incertidumbre en las economías globales. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, indicó a principios de esta semana que era demasiado pronto para saber cómo afectaría la guerra a la economía estadounidense, pero señaló que tendría un impacto incierto, en particular sobre si el aumento vertiginoso de los precios del petróleo y la energía impulsaría la inflación.
El crudo Brent, la referencia internacional del petróleo, superó brevemente los 119 dólares a principios de esta semana, igualando el máximo alcanzado a principios de mes, mientras que funcionarios iraníes y de otros países de Medio Oriente advirtieron que el precio del petróleo podría dispararse hasta los 200 dólares si la guerra persistiera.
El petróleo tendría que estabilizarse en torno a los 150 dólares por barril —alcanzó un máximo histórico de 147 dólares en 2008— durante el resto del año para provocar una recesión, de acuerdo con analistas de Vanguard, después de que algunos economistas advirtieran que los precios elevados del petróleo preceden a la mayoría de las recesiones en Estados Unidos.
El director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, intentó disipar las preocupaciones sobre las repercusiones económicas más amplias de la guerra con Irán, declarando a CNBC que, si la guerra se prolongara, “no afectaría demasiado a la economía estadounidense”.
Este artículo fue publicado originalmente en Forbes US
Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado










