Enlaces rápidos

    Ante la necesidad de recursos financieros, los emprendedores deben tener claro que los créditos se deben solicitar con cautela para evitar caer en deudas impagables y que hay ocasiones en las que jamás se debe pedir un crédito.

    “Un crédito no debe ser solicitado solo por solicitarlo. Son para alcanzar tus metas, pero comprometiéndote a apartar una parte de tus beneficios en el futuro”, expuso este miércoles Adriana Barradas, integrante de la Unidad de Desarrollo Productivo de la Secretaría de Economía.

    Durante su exposición en la charla “Mejores prácticas para solicitar un crédito para tu negocio” en el foro Mipymes Sostenibles, la experta advirtió que en algunas ocasiones los emprendedores solicitan créditos incluso desconociendo los conceptos bancarios, y por consiguiente los compromisos que se están adquiriendo.

    No te pierdas: Atención, pymes: eviten estos errores al solicitar un financiamiento

    Así, recomendó a los interesados estudiar bien los conceptos que manejan las instituciones financieras.

    “Si vas a una entidad bancaria y no conoces los conceptos, es seguro que no tomes la mejor decisión”, insistió.

    Por tanto, sugirió a los emprendedores revisar la disponibilidad de otras fuentes de financiamiento de menor costo, como proveedores, clientes, inventarios e incluso recursos propios.

    Pero si para un emprendedor la única alternativa de financiamiento que visualiza es el préstamo de una institución financiera, Barradas sugirió consultar el Catálogo de Productos y Servicios Financieros de la Condusef.

    Lee también: El 53% de las empresas nunca han solicitado un financiamiento

    Durante su ponencia, la funcionaria resaltó que hay momentos en los que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) jamás deben pedir un crédito.

    “No debes solicitar un crédito si no se identifica una necesidad prioritaria, si ya cuentas con varios créditos a la vez, o si buscas financiar un bien cuyo consumo toma menos tiempo que el plazo del crédito”, dijo.

    Barradas advirtió que tampoco se recomienda pedir un crédito si la empresa genera pérdidas recurrentes o disminuye progresivamente su ingreso por ventas.

    Si la compañía busca financiar problemas que no son susceptibles de solucionarse únicamente con un crédito o si existe una pérdida de dos tercios del capital contable, el emprendedor tampoco debe aceptar un financiamiento.

    Suscríbete a Forbes México