La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, aseguró este sábado que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, serán juzgados en un tribunal federal de Nueva York y recordó la acusación formal que desde 2020 pesa sobre el mandatario del país caribeño por cuatro cargos, incluido el de conspiración para el narcoterrorismo.
Por su parte, el canciller de Venezuela, Yván Gil, exigió este sábado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que devuelva de “manera inmediata” a su homólogo del país suramericano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, después de que la Administración estadounidense confirmara que ambos habían sido capturados y sacados “por aire del país”, en medio de un ataque.
“Necesitamos que Estados Unidos y el Gobierno del presidente Trump se hagan responsables por la integridad física y devuelvan de manera inmediata al presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y la primera dama, Cilia Flores”, señaló en un contacto telefónico con el canal multiestatal Telesur.
Lula afirma que la captura de Maduro “cruza una línea inaceptable”
A su turno, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó esta mañana que la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, así como los bombardeos al país sudamericano por parte de Estados Unidos “cruzan una línea inaceptable”.
Lula aseguró en un comunicado que el ataque a Venezuela lanzado durante la madrugada, con bombardeos en Caracas y otras zonas del país, supone una “afronta gravísima a la soberanía” de esa nación, además de un “precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”.
“Atacar países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso para un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo”, destacó el líder de la mayor potencia latinoamericana.
El presidente brasileño añadió que la operación militar de EE.UU. “recuerda a los peores momentos de la interferencia en la política de América Latina” y “amenaza la preservación de la región como zona de paz”.
En ese sentido, dijo que Naciones Unidas “necesita responder de forma vigorosa” a lo ocurrido y que Brasil “sigue a disposición” para “promover la vía del diálogo y de la cooperación”.
Previamente, el presidente estadounidense, Donald Trump, describió la operación como “un ataque a gran escala” y anunció que Maduro fue “capturado y sacado del país”.
De acuerdo con la fiscal general de EE.UU., Pamela Bondi, el mandatario venezolano y su esposa Cilia Flores, que también fuera capturada, afrontarán “pronto” la justicia de la nación norteamericana por las acusaciones de narcotráfico.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su parte, denunció que se desconoce el paradero de Maduro y su esposa y exigió al Gobierno de Trump que presente una prueba de vida de ambos.
A comienzos de diciembre, Lula habló por separado con Trump y con Maduro para intentar mediar en el conflicto, agravado hace cuatro meses con el despliegue de una flota de guerra estadounidense frente a las costas venezolanas.
El gobernante brasileño se ha mostrado crítico con la campaña bélica de Estados Unidos en América Latina y el Caribe y ha reiterado desde entonces que la región es una zona de paz.
En septiembre, el Gobierno de Trump inició una serie de ataques contra lanchas civiles que, según Washington, pertenecen a bandas de narcotraficantes.
El Ejecutivo estadounidense ha justificado sus acciones contra Venezuela acusando a Maduro de liderar una organización internacional de narcotráfico.
Con información de EFE.
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