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    En México, muchas veces la política municipal suele estar marcada por la improvisación, la lógica electoral y la reacción ante las crisis. En el caso de Tlalnepantla de Baz —el segundo municipio más importante del Estado de México por su aportación del 12% al PIB estatal y cerca del 2% al nacional—, se está impulsando un cambio profundo: transitar hacia un modelo de gestión pública basado en planeación estratégica, evidencia y participación ciudadana.

    Al frente de esta transformación está Francisco “Paco” Mercado, joven funcionario menor de 30 años, licenciado en Administración Pública y Gobierno, con una Maestría en Políticas Públicas por el ITAM y actualmente cursando una segunda maestría. Hoy funge como director de Información, Planeación, Programación y Evaluación del gobierno municipal y su visión es clara: “Tlalnepantla merece funcionarios que planifiquen y no improvisen. La planeación no debe ser una opción técnica, sino una decisión política que defina el futuro de nuestras ciudades”.

    El municipio, dividido en dos zonas separadas por la Ciudad de México, enfrenta contrastes entre áreas industriales, comerciales y comunidades con rezago social. Bajo la administración del presidente municipal Raciel Pérez Cruz, el nuevo modelo articula diagnóstico, presupuesto y programas con un enfoque territorial. Esto permite atender necesidades específicas de cada zona y asegurar que los recursos se traduzcan en valor público, no solo electoral.

    Un ejemplo es el plan de obra. En el pasado, las modificaciones constantes —más de 30 en un solo año— reflejaban decisiones improvisadas. Hoy, en contraste, solo se ha realizado un ajuste, evidencia de una planeación que brinda continuidad y certeza a la ciudadanía.

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    Por un cambio profundo en los municipios: de la improvisación a la planeación estratégica

    La innovación también se apoya en tecnología y datos geoespaciales para focalizar intervenciones, así como en la vinculación entre planeación y presupuesto, alineada al Presupuesto basado en Resultados (PbR) y al Sistema de Evaluación del Desempeño. Con ello, el gasto se orienta a prioridades ciudadanas y se facilita la rendición de cuentas.

    La ciudadanía, además, es protagonista en este proceso. “Nuestro presidente municipal, Raciel Pérez Cruz, todo el tiempo está en la calle escuchando a la gente, no solo en el escritorio. Esa cercanía permite construir programas con legitimidad y atender necesidades reales”, afirma el funcionario.

    Francisco “Paco” Mercado. Foto cortesía.

    Mercado reconoce que tres años de gobierno municipal son poco tiempo para consolidar resultados, pero subraya la importancia de sembrar bases normativas que trasciendan administraciones. “Necesitamos leyes locales que obliguen a planear y no improvisar, independientemente del color o del trienio en turno. La planeación debe institucionalizarse como parte de la cultura gubernamental”, apunta.

    Como joven político, Mercado también envía un mensaje a su generación: “Que lo intenten y no se desanimen. Sí, hay obstáculos y resistencias, pero la preparación abre puertas. La clave es innovar, aprovechar nuevas tecnologías y demostrar que los jóvenes podemos aportar soluciones distintas”.

    Tlalnepantla comienza a mostrar que es posible gobernar de manera diferente. Dejar atrás la reacción inmediata y construir sobre planeación, evidencia y resultados es el camino para enfrentar los retos de un municipio clave en la Zona Metropolitana del Valle de México. La experiencia de este gobierno joven y preparado abre la puerta a que otros municipios del país consideren la planeación no como una opción, sino como una obligación.

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