El expresidente ruso y ahora vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Dmitry Medvedev, se vio envuelto en un tenso intercambio de mensajes en redes sociales que llevó al presidente estadounidense Donald Trump a anunciar que había ordenado el reposicionamiento de dos submarinos nucleares estadounidenses.
Pero, ¿Quién es Medvedev, cuál es su trayectoria y qué influencia tiene?
Medvedev; el presidente que despertó esperanzas en occidente
Medvedev fue elegido presidente de Rusia en 2008, cuando a Vladimir Putin, tras dos mandatos, se le prohibió presentarse nuevamente al cargo, según la ley vigente en ese momento. Medvedev dirigió el Kremlin durante cuatro años, con Putin como primer ministro, pero analistas rusos y occidentales asumían que Putin seguía llevando la voz cantante.
En 2012, ambos intercambiaron cargos tras las elecciones, una maniobra política que provocó protestas de la oposición.
Medvedev, hijo de dos profesores universitarios, estudió Derecho y trabajó durante un tiempo en el sector privado. De baja estatura y voz serena, sus contemporáneos lo describían como culto e inteligente.
Como presidente, inicialmente fue visto en Occidente como un potencial modernizador y reformista, dispuesto a trabajar para descongelar las relaciones con Estados Unidos. En 2009, firmó el tratado de reducción de armas nucleares New START con el presidente Barack Obama.
Pero su presidencia también fue testigo de una breve guerra entre Rusia y su vecina Georgia en 2008. Además, no logró cumplir sus objetivos declarados de combatir la corrupción generalizada, mejorar el estado de derecho en Rusia, fortalecer el papel de la sociedad civil y reequilibrar la economía para reducir su dependencia excesiva de la producción de petróleo y gas.
Medvedev fue primer ministro de Putin durante ocho años, un período en el que las tensiones con Occidente volvieron a intensificarse, en particular tras la anexión de Crimea, en Ucrania, por parte de Rusia en 2014.
Sin embargo, su fortuna política se desplomó tras su destitución en enero de 2020 y su reemplazo por Mijaíl Mishustin, quien ocupa el cargo desde entonces. Medvedev fue relegado a un nuevo puesto como vicepresidente del Consejo de Seguridad, un poderoso órgano que incluye a los jefes de los servicios de inteligencia rusos.
Ver: Putin rompe su silencio, pero ignora el ultimátum de Trump
Animador de guerra
Después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022, Medvedev se forjó un nuevo papel como halcón y defensor a ultranza de la guerra, lanzando una retórica agresiva contra Kiev y Occidente, y advirtiendo repetidamente sobre el riesgo de un “apocalipsis” nuclear.
En mayo de 2024, dijo que sería un “error fatal” por parte de Occidente pensar que Rusia no estaba lista para usar armas nucleares tácticas contra Ucrania. También habló de la posibilidad de atacar a países hostiles no identificados con armas nucleares estratégicas.
Sus declaraciones, que incluyeron ataques personales a líderes extranjeros, buscaban con frecuencia impactar, insultar y provocar. Se refirió a los ucranianos como “cucarachas”, en un lenguaje que Kiev condenó como abiertamente genocida, y llamó al presidente Volodymyr Zelenskiy criminal, drogadicto, piojo, rata y bicho raro.
En enero de 2023, acusó al primer ministro de Japón de vergonzosa sumisión a Estados Unidos y sugirió que debería ser destripado ritualmente.
La oposición rusa ha desestimado las declaraciones de Medvedev, calificándolas de desvaríos tristes e impotentes. Sin embargo, algunos diplomáticos occidentales afirman que reflejan el pensamiento de los círculos políticos del Kremlin. Hasta ahora, rara vez han provocado una respuesta directa de los líderes occidentales.
La disputa con Trump
Eso cambió el mes pasado, cuando Trump reprendió a Medvedev y lo acusó de usar la palabra con “N” después de que el ruso criticara los ataques aéreos estadounidenses contra Irán y dijera que “varios países” estaban listos para suministrar armas nucleares a Irán.
Cuando Trump impuso una fecha límite a Moscú para poner fin a la guerra en Ucrania o enfrentar más sanciones —incluidas aquellas dirigidas a los compradores de sus exportaciones—, Medvedev lo acusó de jugar un “juego de ultimátums” y de acercarse un paso más a la guerra entre Rusia y Estados Unidos.
Trump replicó: “Díganle a Medvedev, el expresidente fracasado de Rusia que se cree todavía presidente, que tenga cuidado con sus palabras. ¡Está entrando en territorio muy peligroso!”.
Medvedev intervino de nuevo el jueves pasado, afirmando que la “reacción nerviosa” de Trump demostraba que Rusia iba por buen camino, y haciendo referencia nuevamente a las capacidades nucleares de Moscú. Trump emitió su declaración al día siguiente sobre el despliegue de submarinos nucleares estadounidenses en “las regiones apropiadas”.
Desde entonces, Medvedev no ha vuelto a pronunciarse, salvo en la red social X, en su última publicación el día de ayer dijo que hay una política antirrusa por parte de los países de la OTAN.
Con información de Reuters
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