La iniciativa del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin a la dependencia de Washington de los minerales críticos chinos para enero choca con una cruda realidad: las empresas mineras y procesadoras estadounidenses no están preparadas.
Desde su regreso al poder, Trump convirtió la minería y el procesamiento de minerales críticos en una prioridad de seguridad nacional, invirtiendo decenas de miles de millones de dólares en casi 150 empresas mineras para debilitar el control de China sobre las cadenas de suministro de armas y otros productos estratégicos.
La industria de defensa y otros fabricantes se encuentran a poco más de cinco meses de la fecha límite del 1 de enero de 2027, de acuerdo con las regulaciones federales, para dejar de comprar tierras raras, imanes, tungsteno, molibdeno y tantalio a China, Rusia, Irán o Corea del Norte.
Washington lleva años intentando limitar estas importaciones, pero concedió exenciones a las empresas de forma habitual porque la oferta estadounidense no puede satisfacer la demanda.
Trump arremetió contra dichas exenciones en una publicación del 10 de mayo en su plataforma Truth Social, afirmando: “¡TODAS LAS AGENCIAS FEDERALES DEBEN COMPRAR PRODUCTOS ESTADOUNIDENSES, SIN EXCUSAS!”. El lunes pasado, firmó una orden ejecutiva que dificulta aún más la obtención de exenciones para los contratistas de defensa.
Sin embargo, la realidad es que las empresas mineras estadounidenses están lejos de satisfacer la demanda interna, muestran entrevistas con 16 ejecutivos del sector, inversores, analistas y legisladores.
En 2025, la demanda estadounidense del tipo más común de imán de tierras raras, por ejemplo, fue de aproximadamente 48,000 toneladas métricas, mientras que las fuentes nacionales suministraron 300 toneladas métricas, de acuerdo con datos de la consultora Arthur D. Little.
Se prevé que las empresas estadounidenses alcancen una capacidad de producción de 5,000 toneladas métricas para finales de año.
Las tierras raras, que figuran entre los 60 minerales considerados críticos por Washington, deben procesarse antes de convertirse en imanes utilizados para fabricar armas, automóviles, computadoras y otros productos.
Las empresas estadounidenses no producen tungsteno desde 2015 ni tantalio desde 1959. Guardian Metal Resources trabaja para abrir una mina de tungsteno en EU para 2028, mientras que Lion Rock Resources desarrolla una mina de tantalio en Dakota del Sur, sin fecha prevista para su apertura.
Chris Berry, analista y consultor de la industria minera, afirmó que la industria estadounidense tiene pocas posibilidades de producir suficientes minerales para poner fin a las exenciones para enero.
“Se necesitarán muchos años más para desarrollar la infraestructura necesaria para competir”, declaró Berry.
Estados Unidos posee reservas de la mayoría de los minerales críticos; lo que le falta es la capacidad para extraerlos y procesarlos. China llegó a dominar la industria de refinación de minerales a finales del siglo XX y hoy controla más del 80% del sector.
La Agencia Internacional de Energía advirtió este mes que 6.5 billones de dólares de la producción manufacturera mundial están en riesgo si Pekín impone restricciones a la exportación de tierras raras, como hizo periódicamente en los últimos años.
Al ser consultada al respecto, la Casa Blanca remitió a la orden ejecutiva de Trump, que establece que las exenciones solo pueden otorgarse si un contratista demuestra un “esfuerzo exhaustivo” para evitar el material chino y cuenta con un cronograma para reducir su dependencia de dicho suministro.
La inversión estadounidense en tierras raras se vio obstaculizada por los precios persistentemente bajos de muchos minerales, lo que Washington atribuye a que China subsidia a sus productores e inunda el mercado con productos baratos, lo que hace que los proyectos estadounidenses no sean rentables.
China declaró repetidamente que cumple con las normas de la Organización Mundial del Comercio sobre comercio global y trabaja para garantizar la estabilidad de los mercados.
Ucore Rare Metals, una empresa emergente de refinación de minerales respaldada por el Pentágono, ha desarrollado una tecnología de procesamiento conocida como RapidSX que, afirma, es similar a la extracción por solventes, pero más rápida, limpia y económica que el método estándar de la industria.
Ucore tenía previsto comenzar la refinación en 2025, pero ha modificado sus planes debido a lo que describe como cambios en las exigencias del Pentágono. Ahora, no comenzará la producción hasta 2027 como muy pronto, declaró el director ejecutivo de la compañía, Pat Ryan, a Reuters.
“¿Podrá mantenerse toda la cadena de suministro para 2027? ¡Vaya, eso sí que es una batalla!”, afirmó Ryan.
Trump impulsa almacenamiento de minerales importados
En febrero, la administración Trump lanzó el Proyecto Vault, una iniciativa de 12 ,000 millones de dólares para almacenar minerales críticos para los fabricantes estadounidenses. En abril, las autoridades reconocieron que inicialmente tendrían que comprar minerales de “cualquier parte del mundo”, incluyendo China.
El contratista de defensa Lockheed Martin entregó al Departamento de Defensa una lista de minerales que desea almacenar, según declaró su director ejecutivo, Jim Taiclet, en una conferencia a principios de este mes.
Esta presión para el almacenamiento irrita a las empresas mineras estadounidenses, quienes afirman que necesitan que los contratistas de defensa les hagan pedidos.
“Los contratistas de defensa simplemente dieron por sentado que pueden seguir comprando productos chinos”, dijo Nick Myers, director ejecutivo de Phoenix Tailings, una empresa emergente de minerales con sede en Massachusetts que el mes pasado recibió un préstamo de 500 millones de dólares del Pentágono para construir una planta de procesamiento. “La industria de defensa nunca se detendrá si se siguen otorgando exenciones”.
Las empresas contratistas de defensa Boeing, General Dynamics, Huntington Ingalls Industries, Northrop Grumman y RTX no respondieron a las solicitudes de comentarios. L3Harris Technologies declinó hacer comentarios.
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Retrasos e incertidumbre en refinación de minerales en EU
La complejidad de la refinación de minerales ralentizó los proyectos estadounidenses.
Las alianzas con Corea del Sur, Japón y otros aliados podrían ofrecer una solución temporal a los fabricantes hasta que los proveedores estadounidenses puedan aumentar su producción, de acuerdo con Samantha Carl-Yoder, del bufete de abogados y lobistas Brownstein Hyatt Farber Schreck.
Entre las mayores empresas estadounidenses del sector, MP Materials, financiada por el Pentágono, dedicó años a calibrar sus equipos de extracción por solventes, un proceso que su director ejecutivo, Jim Litinsky, describió como “minucioso”.
MP construyó una planta de imanes en Texas y prevé obtener la aprobación de algunos de sus imanes para su primer cliente, General Motors, antes de que finalice el año. Se prevé que una planta de imanes independiente, construida por MP para el Pentágono, abra sus puertas en 2028.
En Marion, Indiana, ReElement Technologies planea procesar minerales utilizando una tecnología común en la industria farmacéutica. Conocida como cromatografía, esta tecnología nunca se ha utilizado para procesar grandes volúmenes de minerales.
ReElement declaró que este año aspira a alcanzar la capacidad de procesar 10,000 toneladas métricas de germanio u otros minerales. En un comunicado, el director ejecutivo de ReElement, Mark Jensen, afirmó que la producción de germanio de la compañía es rentable a cualquier volumen. ReElement recibió una inversión de 25 millones de dólares del Pentágono a principios de este mes.
Otra empresa, USA Rare Earth, dedicó más de cinco años al estudio de la cromatografía antes de optar por la extracción con solventes. USA Rare Earth, que está construyendo una planta de imanes en Carolina del Sur, declinó hacer comentarios sobre su investigación en procesamiento.
Por otra parte, Energy Fuels, que el mes pasado recibió un préstamo del Pentágono de 725 millones de dólares, planea procesar pequeñas cantidades de tierras raras para finales de año y 6,000 toneladas métricas anuales para 2029. Está adquiriendo un fabricante de imanes estadounidense ya existente.
Ucore, Energy Fuels y ReElement acordaron suministrar tierras raras al fabricante de imanes Vulcan Elements, que está construyendo una planta de fabricación en Carolina del Norte, cuya inauguración está prevista para 2030.
Con información de Reuters










