Enlaces rápidos

    Por Luis Javier Álvarez Alfeirán*

    El contexto social forma parte importante de las relaciones humanas, como individuos tenemos una dignidad propia y particular, pero es en nuestra vida comunitaria lo que nos hace comprendernos, modificar nuestra conducta y, eventualmente, motivarnos a ser mejores. Sólo delante de los demás seremos capaces de comprendernos a nosotros mismos.

    La hospitalidad no es natural al ser humano, es un ejercicio de la voluntad que nos lleva a abrir nuestro mundo hacia los demás, con los riesgos que esto conlleva. Después de la tan polémica y criticada inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024 no podemos sino relacionar estos conceptos.

    Francia, el país más visitado del mundo, se ha mostrado tal cual es en la actualidad, con una diversidad multicultural, multireligiosa, multiétnica y multisocial. La Francia de hace tan solo 50 años se ha ido para dar paso a un nuevo contexto social. Diversas formas de ser y de pensar quedaron plasmadas a lo largo de la ceremonia de apertura; abrieron sus puertas al mundo y el mundo no se ha callado, pero ¿quién lleva la razón? ¿no es acaso este el resultado del modelo que la nueva sociedad occidental pregona como válido y abierto? ¿acaso Europa se está dando cuenta de que tanta apertura puede borrar su cultura y sus tradiciones? Cultura y tradiciones que son parte del atractivo turístico de la ciudad luz, del país galo en su generalidad. Si cambia por tanto el contexto social, cambia la forma de relacionarnos.

    Hablar de hospitalidad debería ser abrirnos al otro sin perdernos a nosotros mismos. Tolerancia es respetar al otro sin perder nuestros valores, nuestra esencia como personas y como sociedad. Hoy Europa se enfrenta a una realidad social que, en aras de una tolerancia y apertura sin medida, pone en riesgo los valores [del humanismo] que han forjado la cultura occidental a lo largo de los siglos y con ello, uno de sus principales atractivos. La libertad y la independencia de la persona humana comienza a ser carcomida por las ideologías, en tal medida que pone en riesgo el patrimonio de la Europa que conocemos y que nos resulta tan atractivo.

    Pero, hablar de esto y relacionarlo con el mundo del turismo y la hospitalidad ¿es válido?, ¿se pueden relacionar ambas cosas? Yo creo que sí; hace apenas unos años, en el 2019, vimos arder Notre Dame en Paris, uno de los puntos de interés más visitados de la capital francesa y del mundo entero, ardió al mismo tiempo que otras iglesias al rededor de Francia, ¿accidente? No hay una versión clara pero hay quien apunta a que fue intencional. Poco antes, en el 2015, el grupo extremista ISIS destruyó la ciudad de Palmira en Damasco, con una historia de más de dos mil años, y que era uno de los destinos turísticos más visitados del Siglo XX. Finalmente (aunque podríamos seguir con muchos ejemplos más), la ciudad santa de Jerusalén y en general, el Estado de Israel, sufre la dramática pérdida de turistas debido a la guerra con las inevitables consecuencias para empresas y empleos a lo largo y ancho de su territorio.

    El mundo moderno se reconfigura y con ello debemos de estar preparados para nuevas realidades, los sociólogos seguramente ya están analizando la actualidad de nuestro planeta, no sólo en Europa sino también en Asia, América, Africa y Oceanía, el cambio en el contexto social significará un cambio en la dinámica económica, política y cultural de las naciones y por ende, hablando del sector que nos compete en estas líneas, un cambio en el flujo turístico y gastronómico.

    Habrá que estar atentos y afrontar las consecuencias de una política de puertas abiertas, –de hospitalidad mal entendida–, que cada día se hace más presente, sobre todo en occidente, y que, desde la época greco-romana, entendió como una forma de ver la vida y la cultura como fundamento de la persona, lo que hoy comineza a tomar otros tintes y matices.

    Recomendación culinaria: Hablando de cultura francesa, Restaurante Havre 77, en la colonia Roma.

    Contacto:

    *Luis Javier Álvarez Alfeirán, MA, es director de Le Cordon Bleu-Anáhuac.

    Correo: [email protected]

    Twitter: @DirectorLCBMx

    Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

    Sigue la información sobre los negocios y la actualidad en Forbes México