Para Eugenio Derbez dos hechos han sido claves durante su carrera como creador de contenido: no salir a buscar trabajo e invertir dinero en sus propios proyectos. “Siempre he dicho que lo peor que puedes hacer es ir a tocar una puerta y esperar a que se abra, porque lo más seguro es que no se va a abrir”, dice el actor.
Durante muchos años tocó puertas sin éxito, pero su vida cambió cuando, después de juntarse con un grupo de escritores, presentaron a Televisa el libreto de “Al derecho y al Derbez”; a partir de ahí entendió que las oportunidades las tenía que generar él mismo.
Una fórmula que también aplicó en Estados Unidos tras presentar la idea de la película “No se aceptan devoluciones”. “Hay que trabajar en la idea y hacerla muy bien, pero te ven diferente cuando ofreces a cuando pides”, afirma el también presidente y confundador de 3PAS Studios, una compañía de producción de contenido en español e inglés para México y Estados Unidos, la cual fue fundada en 2014.
Por otro lado, en las inversiones fue similar. Invirtió en una constructora y en dos restaurantes, en ambos “fue horrible”. “En todo lo que he invertido me ha ido terrible, hasta que una vez me dijo mi contador: Eugenio, por favor, deja de invertir. Lo que hago es invertir en mí mismo, ya me olvidé de poner restaurantes, tiendas, construir, ahora me dedico a actuar y ya”, explica.
Derbez ha pasado por diferentes momentos como creador de contenido, desde ver la división que existía en la industria entre los actores de cine, televisión y teatro, algo que reconoce, hizo que su salto de la pantalla chica al cine fuera difícil. Sin embargo, en los últimos años se ha visto un cambio en el que la televisión tiene cada vez mejores contenidos.

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“Vemos series que no le piden nada a ninguna película, ha habido más flujo entre los actores de televisión que brincan al cine o actores de cine que brincan a la televisión, y eso antes era imposible pensarlo”, comenta.
Uno de los retos a los que se enfrenta el comediante para mantenerse vigente es seguirle el paso a los cambios que se dan dentro del ámbito digital y mantenerse vigente entre las audiencias. “He tratado de mantenerme al día haciendo todo tipo de contenido. Mi carrera ha crecido de una manera inusual porque tengo muchos públicos al mismo tiempo y ninguno de ellos se conecta. Me conocen por secciones y nadie conoce realmente todo mi universo (de personajes)”, dice.
Pese a que las redes sociales son una forma de conectar con el público, en general, también pueden ser una zona complicada. “Estamos en una época en donde se le ha dado cabida a esta cultura del woke, en donde todo está prohibido, todo es políticamente incorrecto, todo es ofensivo. Y como comediante lo sufro mucho porque la comedia siempre pisa callos, siempre se burla de algo. Se acaba la comedia a nivel mundial, a ese grado estamos llegando, que se me hace un desperdicio porque estamos dejando de reírnos”, explica.
Hacia el futuro, él espera que el nuevo gobierno de Claudia Sheinbaum voltee a ver al arte y a la cultura, mientras que para sus proyectos, seguirá actuando, pero buscará inclinarse más hacia la dirección.
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