El consumo de bebidas azucaradas en México incidió en que, tan solo en 2020, unos 46,000 adultos murieran por enfermedades como diabetes y cardiovasculares, según un estudio publicado en la revista Nature Medicine y promovido este miércoles por especialistas del país.
“En el año 2020, 46,000 muertes fueron atribuidas a la diabetes y enfermedades cardiovasculares, y esto representa una carga muy, muy compleja al sistema de salud”, afirmó en una conferencia de prensa Jorge Vargas, investigador en la organización El Poder del Consumidor.
El estudio ‘La carga de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares atribuibles a las bebidas azucaradas en 184 países’, elaborado por instituciones de salud internacionales, atribuye el 30% de los casos de diabetes en México a bebidas azucaradas, mientras que 14.9% de las muertes por esta enfermedad también estarían relacionadas a estos productos.
Además, ante las enfermedades cardiovasculares, el 13.5% de los nuevos casos se relacionaron con estas bebidas y se atribuyeron 9.2% de las muertes.
Esto quiere decir que, tan solo en 2020, cuando se realizó el estudio, de las 151,019 personas que murieron por diabetes, 22,500 estuvieron relacionadas con consumir bebidas azucaradas.
Mientras que las muertes por enfermedades cardiovasculares en ese mismo año fueron 255,725, de las que 23,500 se atribuyeron a estos productos.
El experto explicó que en ese mismo año también se detectó que el consumo de estas bebidas fue responsable de una tercera parte de los nuevos casos de diabetes en México, donde poco más de 14 millones de personas viven con esta enfermedad.
Además, señaló que esto tiene una carga económica para el sistema de salud, pues solo en 2022, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que atiende al 51% de la población, invirtió 50,000 millones de pesos (2,432 millones de dólares) para atender la diabetes.
Mientras que para otros padecimientos relacionados, como la hipertensión, el gasto fue de 37,000 millones de pesos (1,800 millones de dólares) y para enfermedades renales, fue de 21,000 millones de pesos (1,021 millones de dólares).
“En total, cada año se invierten alrededor de 109,000 millones de pesos (5,303 millones de dólares) en el sistema de salud para atender estas enfermedades”, reveló.
Ana Larrañaga, también investigadora en El Poder del Consumidor, recordó que para revertir la epidemia de diabetes y enfermedades cardiovasculares en México, relacionada al consumo de bebidas azucaradas, es necesario que el Gobierno priorice acciones encaminadas a disminuir su ingesta.
“El llamado es que el Gobierno ejerza medidas encaminadas a reducir el consumo de estas bebidas”, dijo.
Entre las propuestas están que aumente el impuesto especial a estos productos, que ahora es del 10%, que se regule la publicidad a menores de edad, especialmente en entornos digitales, y excluir estas bebidas del entorno escolar.
Esto último, dijo, es particularmente importante, pues el 82.6% de los menores en edad preescolar, el 93.6% en edad escolar y 90.3% de adolescentes consumen estas bebidas.
Asimismo, exigieron que la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) los declare como productos de riesgo sanitario.
Preocupan las limitaciones del estudio: industria
La directora ejecutiva del Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas (ICBA por sus siglas en inglés), Katherine Loatman, dijo que las compañías de bebidas integrantes del organismo están comprometidas con la promoción de dietas saludables y están preocupadas por las limitaciones del estudio.
Indicó que estimar con precisión el consumo o atribuir resultados de salud a alimentos o bebidas específicos de manera aislada es prácticamente imposible debido a la falta de datos robustos sobre las dietas a nivel mundial y sin considerar otros factores que impactan la salud.
Sostuvo que políticas públicas efectivas deben estar fundamentadas en una base científica sólida, y que sin datos precisos, los esfuerzos por mejorar la salud pública corren el riesgo de ser ineficaces o contraproducentes.
“Sabemos que consumir demasiada azúcar no es bueno para nadie; por eso, nuestra industria está dedicada a reducir el azúcar en las bebidas al ofrecer más opciones con menos o cero azúcar y colaborar con gobiernos y socios significativos en todo el mundo para abordar los desafíos de salud y nutrición”, apuntó.
Con información de EFE.
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