La Corte Suprema de Estados Unidos se espera que dicte sentencia este viernes en un caso presentado por padres cristianos y musulmanes en Maryland, quienes buscan excluir a sus hijos de primaria, de ciertas clases, en las que se leen libros de cuentos con personajes LGBT.
Este caso representa el más reciente conflicto en la intersección entre la religión y los derechos LGBT.
Los padres, cuyos hijos asisten a escuelas públicas en el condado de Montgomery, ubicado en las afueras de Washington, apelaron después de que tribunales inferiores se negaran a ordenar al distrito escolar local permitir que los estudiantes se abstuvieran de participar en dichas clases.
La Corte, con una mayoría conservadora de 6-3, ha ampliado los derechos de las personas religiosas en varios fallos recientes, incluyendo casos relacionados con personas LGBT.
Por ejemplo, en 2023, el tribunal dictaminó que ciertas empresas tienen derecho, bajo la protección a la libertad de expresión de la Primera Enmienda, a negarse a prestar servicios para bodas entre personas del mismo sexo.
La junta escolar del condado de Montgomery aprobó en 2022 un conjunto de libros de cuentos que presentan personajes LGBT, como parte del plan de estudios de lengua y literatura inglesa, con el objetivo de representar mejor la diversidad familiar en el condado.
Según el distrito, los libros están disponibles para que los docentes los utilicen “junto con los muchos libros que ya forman parte del currículo y que presentan personajes heterosexuales en roles de género tradicionales”.
El distrito escolar indicó que puso fin a las exclusiones voluntarias en 2023, ya que el creciente número de solicitudes para excusar a estudiantes se volvió logísticamente inviable y generó preocupaciones sobre el “estigma social y aislamiento” de los alumnos que se sienten representados por esos libros.
El distrito aún permite la exclusión voluntaria en las unidades de educación sexual dentro de las clases de salud.
Ver: Más que orgullo: el impacto económico y social de la comunidad LGBTIQ+ en América Latina
Religiosos pugnan en juzgados
Los demandantes —musulmanes, católicos romanos y cristianos ortodoxos ucranianos— alegan que los libros de cuentos “promueven una ideología transgénero unilateral, alientan la transición de género y se enfocan excesivamente en el enamoramiento romántico, sin previo aviso a los padres ni oportunidad de exclusión”.
Afirman que la Primera Enmienda protege su derecho a inculcar creencias y prácticas religiosas en sus hijos, incluidas aquellas relacionadas con el género y la sexualidad, las cuales consideran “cruciales para que sus hijos puedan cumplir con sus aspiraciones religiosas sobre el matrimonio y la familia”.
Representados por el grupo legal conservador Fondo Becket para la Libertad Religiosa, los padres demandantes incluyen a Tamer Mahmoud, Enas Barakat, Chris Persak, Melissa Persak, Jeff Roman y Svitlana Roman, así como a una organización llamada Kids First, que aboga por los derechos de exclusión voluntaria en el condado de Montgomery.
En 2024, el Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito de EU, con sede en Richmond, Virginia, denegó la solicitud de una orden judicial preliminar presentada por los demandantes.
El tribunal declaró que no existían pruebas de que los libros de cuentos se estuvieran utilizando de forma que, directa o indirectamente, coaccionaran a los padres o a sus hijos para creer o actuar en contra de su fe religiosa.
Los demandantes argumentaron ante la Corte Suprema que la decisión del Cuarto Circuito socavaba el derecho de los padres a “proteger la inocencia de sus hijos y dirigir su educación religiosa”.
La junta escolar enfatizó, en un escrito presentado ante el tribunal, que la mera exposición a contenido que los padres consideren religiosamente objetable no constituye una violación de la Primera Enmienda.
El grupo defensor del secularismo Freedom From Religion Foundation, en una presentación ante la Corte Suprema en apoyo a la junta escolar, afirmó que los padres no deberían tener un derecho constitucional “a garantizar que todos los materiales educativos seculares se ajusten a sus creencias religiosas personales”.
Argumentaron que una regla de ese tipo carecería de límites, ya que “casi cualquier libro o idea, por común o inocente que sea, probablemente contradice algunos ideales religiosos”. La Corte Suprema escuchó los argumentos del caso el 22 de abril.
Los tres jueces liberales expresaron su preocupación sobre hasta qué punto las exclusiones voluntarias para los estudiantes podrían extenderse más allá de los libros de cuentos en las escuelas públicas, y ofrecieron ejemplos de temas como la evolución, el matrimonio interracial o las mujeres que trabajan fuera del hogar, que también podrían ser objeto de objeciones en clase.
Durante los argumentos, el juez conservador Samuel Alito citó uno de los libros de cuentos en disputa, el cual retrata una boda entre personas del mismo sexo, y enfatizó que dicho material promueve un mensaje moral “con el que muchas personas que se aferran a creencias religiosas tradicionales no están de acuerdo”.
En otro caso relacionado con los derechos religiosos en el ámbito educativo, la Corte Suprema, en una votación empatada de 4 a 4 el 22 de mayo, bloqueó una propuesta liderada por dos diócesis católicas para establecer en Oklahoma la primera escuela autónoma religiosa financiada con fondos públicos en Estados Unidos.
Con información de Reuters
Sigue la información sobre el mundo en nuestra sección internacional










