Los grupos sanitarios criticaron la aprobación del proyecto de ley de recortes fiscales y gastos del presidente Donald Trump y advirtieron que sus amplias disposiciones en materia de salud perjudicarían de forma generalizada a millones de estadounidenses.
El proyecto de ley, cuando se promulgue, revisará el programa de asistencia sanitaria Medicaid, que cubre a unos 71 millones de estadounidenses de bajos ingresos, introduciendo cambios que incluyen requisitos de trabajo obligatorios que se espera que dejen sin seguro a casi 12 millones de personas, indíca la Oficina Presupuestaria del Congreso.
Los republicanos dijeron que la ley reducirá los impuestos de todos los estadounidenses y estimulará el crecimiento económico.
De acuerdo con la CBO, el proyecto de ley reduciría los ingresos fiscales 4.5 billones de dólares en 10 años y recortaría el gasto 1.1 billones. Gran parte de esos recortes proceden de Medicaid.
Bobby Mukkamala, presidente de la Asociación Médica Estadounidense, un influyente grupo de médicos, advirtió que los recortes de Medicaid limitarían el acceso a la atención de salud al dejar a millones de personas sin seguro médico.
“Hará más probable que enfermedades agudas y tratables se conviertan en afecciones crónicas potencialmente mortales o costosas. Esto es decepcionante e inaceptable”, afirmó.
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La Alianza de Planes de Salud Comunitarios, que representa a los planes de salud locales sin ánimo de lucro, también rechazó el proyecto que, dijo, aumentará los costos para los consumidores al tiempo que reduciría el gasto sanitario federal.
El grupo se comprometió a trabajar con los responsables políticos para minimizar los trastornos en las comunidades.
Greg Kelley, presidente de la rama sanitaria del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios, que representa a Illinois, Indiana, Misuri y Kansas, calificó el proyecto de “fracaso moral” que amenazaba el acceso a la sanidad, el empleo y la estabilidad del sistema sanitario.
Craig Garthwaite, director del programa de asistencia sanitaria de la Kellogg School of Management de la Universidad Northwestern, afirmó que sus investigaciones demostraban que los recortes perjudicarían la salud de los pacientes.
Ge Bai, profesora de política sanitaria en Johns Hopkins y asesora del conservador Instituto de Salud Paragon, dijo que espera que el mercado privado intervenga a medida que los adultos sanos pierdan Medicaid y los subsidios.
“Estas personas volverán al mercado privado”, dijo. “La carga financiera de adquirir un seguro pasará de los contribuyentes estadounidenses a estas personas”.
Con información de Reuters.
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