Enlaces rápidos

    Ayer agentes federales de EU realizaron redadas de control migratorio en viveros de marihuana con licencia estatal en una región agrícola de la costa sur de California, donde fueron confrontados por multitudes de manifestantes enojados.

    A medida que las noticias y las imágenes en video de las redadas se difundieron en redes sociales, docenas de activistas por los derechos de los migrantes llegaron al área en vehículos, lo que provocó enfrentamientos con agentes federales en caminos rurales, según reportaron Santa Barbara Independent, Los Angeles Times y otros medios de comunicación.

    Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), acompañados por tropas de la Guardia Nacional en vehículos de estilo militar, se presentaron en dos ubicaciones operadas por Glass House Farms: una en la ciudad de Carpintería, en el condado de Santa Bárbara, a unas 90 millas al noroeste de Los Ángeles, y otra en la comunidad de Camarillo, en el condado de Ventura, a unas 50 millas de esa ciudad.

    Glass House Farms, que se autodefine como una de las “empresas de cannabis integradas verticalmente de más rápido crecimiento en Estados Unidos”, declaró en la red social X que sus invernaderos “fueron visitados hoy por funcionarios del ICE” y agregó: “La empresa cumplió plenamente con las órdenes de registro de los agentes y proporcionará más actualizaciones si es necesario”.

    EL abogado representante de Glass House, afirmó que el ICE ya había visitado los dos viveros de la empresa en junio. Efectivos de la Guardia Nacional acompañaban al ICE cuando llegaron a la propiedad ayer por la mañana.

    Enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales

    Una estación de televisión local informó que alrededor de 100 trabajadores agrícolas fueron detenidos en la redada migratoria antes de las protestas, y que se dispararon gases lacrimógenos contra la multitud durante un enfrentamiento con agentes federales.

    Las imágenes televisivas mostraron a manifestantes gritando y gesticulando con enojo hacia agentes federales armados y uniformados que portaban cascos y máscaras, y que bloqueaban el tráfico con cinta amarilla de “escena del crimen” a lo largo de la carretera.

    Cuando se solicitó información sobre la situación, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), agencia matriz del ICE, respondió por correo electrónico: “Las autoridades del DHS están ejecutando una orden judicial en una instalación de marihuana. Nuestros valientes oficiales continuarán haciendo cumplir la ley”.

    En Carpintería, el representante federal Salud Carbajal, demócrata de California, afirmó que se le negó el acceso a la escena de la redada mientras intentaba ejercer su autoridad de supervisión como miembro del Congreso. Según dijo, funcionarios de la empresa le informaron posteriormente que 10 trabajadores fueron detenidos en ese lugar.

    Lee: Los Ángeles se unen a la demanda masiva contra las redadas migratorias de Trump

    Más de 50 agentes del ICE participaron en la operación, con municiones de control de multitudes desplegadas contra los presentes, en lo que Carbajal calificó en X como una “incursión militarizada dirigida a los trabajadores agrícolas”.

    Uno de los dos miembros del consejo municipal que también estaban presentes sufrió una caída y se lesionó el brazo durante un altercado entre manifestantes y fuerzas del orden, informó el Independent.

    En un enfrentamiento separado en Camarillo, un hombre que huía de los agentes federales aparentemente abrió fuego con una pistola en dirección a las autoridades, mientras estas lanzaban botes de humo hacia los manifestantes, según mostraron imágenes de video de la estación de televisión de Los Ángeles KABC-TV.

    Los cambios de postura

    La administración Trump ha cambiado su postura varias veces en las últimas semanas respecto a si los trabajadores agrícolas estarían sujetos a su campaña para deportar a todos los inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país.

    El 14 de junio, Trump ordenó al ICE suspender las actividades de control en las granjas, pero la agencia revirtió su postura días después. El 3 de julio, Trump se mostró dispuesto a permitir que los trabajadores migrantes permanecieran en el país si los agricultores podían garantizar su seguridad.

    Días más tarde, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, declaró que no habría amnistía para los trabajadores agrícolas frente a la deportación.

    Aproximadamente la mitad de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos se encuentran en el país sin documentación, según estimaciones del gobierno. El sector agrícola ha advertido que una deportación masiva paralizaría la cadena de suministro de alimentos del país.

    Las redadas en algunas granjas de California en junio dejaron cultivos sin cosechar, y tanto trabajadores agrícolas como operadores temen nuevas acciones de las autoridades migratorias.

    Con información de Reuters

    Sigue la información sobre el mundo en nuestra sección internacional