Las nuevas tecnologías suelen seguir el ciclo de vida de adopción tecnológica. Los innovadores y pioneros se apresuran a adoptarlas, mientras que los rezagados y escépticos lo hacen mucho más tarde.
A primera vista, parece que la inteligencia artificial (IA) sigue el mismo patrón, pero una nueva serie de estudios sugiere que podría tomar un rumbo distinto, con implicaciones significativas para los negocios, la educación y la sociedad.
Este fenómeno se ha descrito a menudo como “reticencia a la IA”. La curva de adopción típica asume que una persona que duda o se muestra reticente a adoptar una tecnología acabará haciéndolo. Este patrón se ha repetido muchas veces: ¿por qué con la IA sería diferente?
Sin embargo, nuevas investigaciones sobre las causas de esta reticencia indican que existen dinámicas diferentes que podrían alterar el ciclo tradicional. Por ejemplo, un estudio reciente reveló que, si bien algunas causas son similares a las de tecnologías anteriores, otras son exclusivas de la IA.
En muchos sentidos, para quienes observan de cerca la expansión de la IA, podría existir una mejor analogía: el veganismo.
Veganismo de IA
La idea de un “vegano de IA” describe a alguien que se abstiene de usar IA, del mismo modo en que un vegano se abstiene de consumir productos de origen animal. Generalmente, las razones que motivan el veganismo no desaparecen con el tiempo. Aunque pueden abordarse, no se trata simplemente de sentirse más cómodo consumiendo productos animales.
Por eso, la analogía resulta útil en el caso de la IA. A diferencia de otras tecnologías, no se puede asumir que los escépticos y rezagados acabarán adoptándola. De hecho, muchos de quienes rechazan la IA encajan en el perfil típico de los pioneros.
El estudio sobre la reticencia a la IA se centró en estudiantes universitarios, uno de los primeros grupos en adoptar nuevas tecnologías.
Existe también un precedente histórico para esta analogía. En esencia, la IA es un conjunto de algoritmos. La “aversión algorítmica” es un fenómeno bien documentado: las personas tienden a desconfiar de las decisiones tomadas por algoritmos, incluso cuando se ha demostrado que son más eficaces.
Por ejemplo, muchos prefieren consejos de citas de personas antes que los generados por algoritmos, aunque estos últimos produzcan mejores resultados.
La comparación con el veganismo permite anticipar otras similitudes, proporcionando una visión sobre lo que podría venir. De hecho, los estudios muestran que tres de las principales motivaciones del veganismo también se reflejan en la evasión de la IA:
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Preocupaciones éticas y ambientales
Una motivación del veganismo es la inquietud por el origen ético de los productos animales. De forma similar, se ha comprobado que, cuando los usuarios son conscientes de que muchos creadores de contenido no dieron permiso para que sus obras se usaran en el entrenamiento de IA, tienden a evitarla.
Estas preocupaciones fueron centrales en las huelgas del Sindicato de Guionistas de EU (WGA) y del Sindicato de Actores (SAG-AFTRA) en 2023. Ambos exigieron protección legal contra el uso no autorizado de sus obras por parte de empresas de IA. Aunque algunos creadores pueden estar protegidos por acuerdos comerciales, muchos modelos se entrenan con material de autores independientes o sin protección legal.
Otra motivación para el veganismo es el impacto ambiental de la ganadería industrial, como la deforestación o las emisiones de metano. En el caso de la IA, los recursos informáticos necesarios están creciendo exponencialmente, lo que eleva la demanda de electricidad y agua. Además, las mejoras en eficiencia no reducen necesariamente el consumo total, debido al efecto rebote: el aumento de eficiencia estimula un uso mayor.
Un estudio preliminar mostró que, al conocer el consumo energético de la IA, algunos usuarios moderan su uso. Una encuesta en la Universidad de Cambridge también reveló que la preocupación por el consumo de agua para enfriar los servidores fue una razón por la cual algunos estudiantes decidieron no usar esta tecnología.
Bienestar personal
Otra razón del veganismo es la preocupación por los efectos negativos sobre la salud. De forma paralela, existe el “veganismo de IA” basado en preocupaciones sobre el bienestar personal.
Un estudio de Microsoft Research encontró que quienes confían más en la IA generativa muestran menor pensamiento crítico. Además, la encuesta de la Universidad de Cambridge de 2025 indicó que algunos estudiantes evitan usar IA por temor a volverse perezosos.
No es difícil imaginar que los efectos negativos del uso excesivo de la IA sobre la salud mental impulsen la abstinencia, de forma similar a como algunos evitan productos animales por salud física.
Cómo reacciona la sociedad
El veganismo ha dado lugar a toda una industria. Algunos restaurantes ofrecen menús veganos y ciertas marcas se especializan en productos veganos. ¿Podría suceder lo mismo con la IA? Es posible que algunas empresas empiecen a usar la “ausencia de IA” como un argumento de venta.
Esto sería comparable a cómo empresas como DuckDuckGo o Mozilla promueven motores de búsqueda y navegadores centrados en la privacidad como valor diferencial.
En Estados Unidos, los veganos representan apenas el 4 % de la población, pero su persistencia ha generado un nicho de mercado. El tiempo dirá si el “veganismo de IA” logrará lo mismo.
*David Joyner es decano asociado e investigador principal asociado en la Facultad de Informática del Instituto Tecnológico de Georgia.
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation
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