Las ventas minoristas en Estados Unidos han aumentado sólidamente en el mes de julio, impulsadas por la fuerte demanda de vehículos motorizados y las promociones de Amazon.com y Walmart. Sin embargo, un mercado laboral más débil y el alza en los precios de los bienes podrían frenar el crecimiento del gasto del consumidor en el tercer trimestre.
El incremento de las ventas minoristas en julio, junto con una revisión al alza de los datos de junio publicada por el Departamento de Comercio el viernes, alivió algunas preocupaciones sobre un posible estancamiento de la actividad económica, tras el débil crecimiento del empleo registrado en los últimos tres meses.
“Las ventas minoristas no son un indicador absoluto de la salud económica, pero al menos el consumidor no se encuentra en una retirada precipitada y las perspectivas de un crecimiento económico moderado y continuo este trimestre son positivas”, afirmó Christopher Rupkey, economista jefe de FWDBONDS.
“Sin embargo, la mayoría de los aumentos de precios derivados de los aranceles a las importaciones aún no se han implementado, así que el tiempo dirá cómo reaccionarán los consumidores cuando enfrenten precios más altos en los centros comerciales en los próximos meses”, añadió.
Las ventas minoristas subieron un 0.5% en julio, tras un aumento revisado al alza del 0.9% en junio, según la Oficina del Censo del Departamento de Comercio. Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado un alza del 0.5%, después de un aumento del 0.6% informado inicialmente para junio. Parte del incremento registrado en julio podría deberse a aumentos de precios impulsados por aranceles, más que a un mayor volumen de ventas. En términos interanuales, las ventas crecieron un 3.9%.
Los vehículos motorizados lideraron el repunte casi generalizado, con un alza del 1.6% en los ingresos de concesionarios, después de un aumento del 1.4% en junio. Según analistas de JP Morgan, la afluencia de compradores de vehículos eléctricos a batería antes del vencimiento de los créditos fiscales federales el 30 de septiembre impulsó las ventas de automóviles en julio.
Las ventas en línea aumentaron un 0.8%, tras un incremento del 0.9% en junio. Amazon y Walmart lanzaron el mes pasado agresivas promociones para atraer a consumidores preocupados por la inflación, con importantes descuentos, incluidos artículos esenciales para la vuelta a clases. Amazon amplió su periodo de rebajas a 96 horas, en comparación con las 48 habituales, con ofertas que abarcaron desde ropa hasta electrónica.
Las ventas en tiendas de ropa subieron un 0.7%, mientras que las de muebles crecieron un 1.4%. Los ingresos en tiendas de artículos deportivos, pasatiempos, instrumentos musicales y librerías aumentaron un 0.8%. En cambio, las ventas en tiendas de materiales de construcción y equipos de jardinería cayeron un 1%, y las de electrónica y electrodomésticos, un 0.6%.
Los hogares también redujeron el gasto en restaurantes y bares. Las ventas en servicios de comida y bebida, el único componente de servicios del informe, descendieron un 0.4%, tras un alza del 0.6% en junio. Los economistas consideran que salir a comer es un indicador clave del estado financiero de los hogares.
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En los mercados, las acciones estadounidenses cotizaban mayoritariamente a la baja; el dólar se depreció frente a una cesta de divisas y los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo subieron.
Riesgos a la baja
Los riesgos para el gasto de consumo están aumentando. Los hogares de ingresos medios y altos son los que más impulsan el gasto. El Instituto Bank of America informó que, según un análisis de los datos de depósitos, se ha ampliado la brecha salarial entre los hogares de bajos y altos ingresos, lo que indica que el mercado laboral “parece haberse deteriorado de forma más significativa para los trabajadores de bajos ingresos”.
Añadió que, aunque estos hogares podrían no estar perdiendo empleos, “la debilidad en la demanda laboral está presionando sus salarios y es posible que estén trabajando menos horas”.
Las ventas minoristas, excluyendo automóviles, gasolina, materiales de construcción y servicios de alimentación, aumentaron un 0.5% en julio, tras un alza revisada al 0.8% en junio. Anteriormente se había informado de un aumento del 0.5% para ese mes. Este indicador, que se corresponde más estrechamente con el componente de gasto del consumidor en el PIB, mostró que, ajustadas por inflación, las ventas subyacentes crecieron un 0.3% en julio, lo que representa un buen inicio para el tercer trimestre.
Algunos economistas señalaron que las señales de resiliencia del consumidor, sumadas al incremento de los precios de bienes y servicios, reducen las posibilidades de que la Reserva Federal recorte las tasas de interés el próximo mes. Actualmente, los mercados financieros esperan un recorte en la reunión del banco central estadounidense del 16 y 17 de septiembre.
Las expectativas de un repunte de la inflación se reforzaron con un informe aparte de la Oficina de Estadísticas Laborales, que mostró un alza del 0.4% en los precios de importación en julio, impulsada por un fuerte aumento en el costo de los bienes de consumo.
Esto siguió a una caída revisada del 0.1% en junio. Los economistas encuestados por Reuters habían previsto que los precios de importación —sin incluir aranceles— se mantendrían sin cambios, tras el aumento del 0.1% informado inicialmente para junio. Los precios de los bienes de consumo importados, excluyendo vehículos de motor, subieron un 0.4% después de un ligero aumento del 0.1% en junio.
“No hay ningún respaldo basado en datos para un recorte de tasas en septiembre”, afirmó Conrad DeQuadros, asesor económico senior de Brean Capital.
Con información de Reuters
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