El cierre de gobierno estadounidense paralizó gran parte de sus operaciones el 1 de octubre, después de que republicanos y demócratas no lograran un acuerdo para extender la financiación más allá del final del año fiscal federal, el 30 de septiembre.
Esta paralización interrumpió el flujo de datos económicos clave en un momento de incertidumbre entre los responsables políticos e inversores sobre la salud del mercado laboral estadounidense, la trayectoria de la inflación y la fortaleza del gasto de los consumidores y la inversión empresarial.
Las agencias federales responsables de los indicadores de la actividad económica estadounidense, como la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), la Oficina de Análisis Económico (BEA) y la Oficina del Censo, suspendieron la recopilación y distribución de casi todos los datos mientras dure el cierre. Sin embargo, la BLS anunció el viernes que publicaría el Índice de Precios al Consumidor de septiembre el 24 de octubre. El informe estaba previsto inicialmente para el 15 de octubre.
Gran parte de los datos procedentes del sector privado, no obstante, se seguirán publicando, si bien algunas de estas series dependen en parte de informes gubernamentales anteriores y también dejarán de publicarse durante el cierre de gobierno.
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Datos de la inflación podría no publicarse por cierre de gobierno
La Casa Blanca dijo el viernes que es probable que no se publiquen datos sobre la inflación este a causa del cierre del gobierno.
Debido a la incapacidad del Congreso para aprobar un proyecto de ley de financiación provisional, “los encuestadores no pueden desplegarse en el campo, privándonos de datos críticos”, dijo la Casa Blanca en su cuenta oficial de Twitter.
“Las consecuencias económicas podrían ser devastadoras”, recalcó sobre los próximos datos sobre inflación
La Casa Blanca no dio más detalles.
Con información de Reuters










