A veces damos por hecho que algo que hacemos desde pequeños y usamos a diario, lo hacemos bien: comunicarnos. Y, en cualquier negocio, comunicar bien hace toda la diferencia; incluso uno en línea, en donde pensamos que podría haber poca interacción persona a persona.
Comunicar de forma clara se ha convertido —quizá siempre lo ha sido— en una pieza fundamental para el éxito de una empresa: la claridad con la que transmite una idea puede marcar la diferencia entre inspirar o ignorar, entre avanzar o quedarse atrás.
En briq.mx, a pesar de ser un negocio financiero y transaccional, la comunicación es la base de todo lo que hacemos. Aunque la comunicación per se no es el producto o servicio que ofrecemos, como sí podría ser para un medio o una agencia de mercadotecnia, el éxito depende de cómo logramos explicar lo que hacemos y generar confianza.
Hace unos meses, pensando en cómo mejorar como equipo, nos dimos cuenta de que más que capacitaciones técnicas avanzadas, lo que nos iba a servir más era regresar a lo básico, mejorando la forma en la que nos comunicamos. No sabíamos siquiera si había proveedores de ese tipo de capacitaciones, pero afortunadamente encontramos a una empresa especializada con la que iniciamos un taller de “Lenguaje claro”.
Los contratamos para capacitar a todo el equipo en cómo mejorar la forma en que nos comunicamos, escribimos y hablamos —dentro y fuera de la empresa—. No esperábamos que algo tan cotidiano como una capacitación en un tema tan básico pudiera hacer tanta diferencia.
Al final, el lenguaje claro no es solo una forma de escribir: es una manera de pensar. A veces detenerte a revisar lo que das por hecho —como la forma en que te comunicas— puede transformar más que cualquier “siguiente paso disruptivo”.
De lo que aprendimos, nos quedamos con tres lecciones que quiero compartir::
1. Pausamos antes de escribir: Pensar qué queremos, a quién le hablamos y cómo lo haremos es ahora parte indispensable de nuestros procesos.
2. No asumimos: Las ideas preconcebidas como “es así como siempre hemos hecho las cosas” tienen cada vez menos lugar en nuestra comunicación.
3. Elegimos claridad y simpleza: Si hay una palabra más sencilla, la escogemos; si podemos decirlo en menos caracteres, recortamos; si podemos facilitar la vida de nuestros usuarios, lo hacemos.
Gracias al gran servicio de Contexto, la empresa que nos ayudó con este tema, ahora nuestro trabajo tiene más sustancia, más reflexión y menos atropellos. Hoy podemos decir que la relación con nuestros clientes y el potencial de nuestra empresa es cada vez más fuerte, porque nuestra comunicación es más clara y por eso es mejor.
Sobre el autor:
Alejandro Padilla Luengas es socio fundador de Briq.mx. Apasionado del emprendimiento, ha dedicado su carrera a temas de innovación, tecnología y desarrollo de negocios.
Correo: [email protected]
X: @albertopadilla
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