La iniciativa de defensa antimisiles Cúpula Dorada del presidente Donald Trump enfrenta importantes retrasos, obstaculizados por el cierre del gobierno durante 43 días y la falta de un plan claro para gastar los primeros 25,000 millones de dólares asignados al programa este verano, informaron a Reuters ocho fuentes familiarizadas con la situación.
El cierre retrasó las contrataciones y desvió a personal clave de sus funciones habituales de aprobación y firma de contratos, de acuerdo con tres fuentes de la industria y un funcionario estadounidense, quienes, junto con otras fuentes, hablaron con Reuters bajo condición de anonimato por temor a represalias por divulgar información a la prensa sobre un programa cuyos aspectos están clasificados como secretos.
Más importante aún, los casi 25,000 millones de dólares destinados a la Cúpula Dorada como parte del paquete de conciliación presupuestaria aprobado este verano no se convirtieron en un plan de gastos que detalle exactamente cómo se asignará el dinero, informaron a Reuters dos fuentes de la administración, una fuente del Capitolio y dos ejecutivos de la industria.
Los contratiempos ponen en peligro la promesa de Trump de que el programa de 175,000 millones de dólares, presentado el séptimo día de su nuevo mandato, estará en funcionamiento para proteger el territorio continental de Estados Unidos en 2028.
“No creo que hayan avanzado mucho, pero tampoco creo que vaya todo tan mal”, declaró a Reuters un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato.
Reuters habló con más de una docena de fuentes de la administración, el Pentágono, el Congreso y la industria de la defensa para reconstruir el panorama de los obstáculos que enfrenta el programa Cúpula Dorada, la principal prioridad de defensa nacional de Trump.
El plan de gastos, incluido en el proyecto de ley que financia la Cúpula Dorada, debía presentarse al Congreso a finales de agosto. Ahora se espera que el subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, lo presente en diciembre, informaron a Reuters dos fuentes del Congreso.
Los retrasos en la contratación de defensa son habituales, pero debido al ajustado calendario de Trump, adquirieron mayor relevancia para la Cúpula Dorada. Estos retrasos llevaron a algunos miembros de la industria de defensa a expresar su temor de que los contratos clave del programa Cúpula Dorada no se adjudiquen antes de la fecha límite interna del Pentágono, el 31 de diciembre. De acuerdo con cuatro ejecutivos de la industria de defensa que planean presentar ofertas para aspectos del programa, tal retraso podría incrementar los costos.
“La Cúpula Dorada es un proyecto visionario liderado por un presidente visionario”, declaró un portavoz de la Casa Blanca. “No debería sorprender a nadie que se requiera mucho trabajo para crear un sistema de esta magnitud, y todos están colaborando eficazmente para concretar los contratos y desarrollar esta tecnología de vanguardia”.
Un portavoz del Pentágono afirmó que se está protegiendo con recelo el progreso del programa Cúpula Dorada. “Reconociendo la intención de los adversarios de explotar los avances de la Cúpula Dorada, estamos protegiendo rigurosamente las ventajas estratégicas de Estados Unidos inherentes a este programa”.
Los contratiempos ponen en peligro la promesa de Trump de que el programa de 175,000 millones de dólares, presentado el séptimo día de su nuevo mandato, estará en funcionamiento para proteger el territorio continental de Estados Unidos en 2028.
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Proyecto Cúpula Dorada enfrenta dificultades para cumplir con ajustado cronograma
Michael Anthony Guetlein, general de la Fuerza Espacial de Estados Unidos, cumplió con el plazo de mediados de noviembre para presentar un plan de implementación del sistema, el cual se encuentra bajo revisión, informó el Pentágono a Reuters. A partir de este plan, el Pentágono planea comenzar a adjudicar contratos a empresas para probar y construir satélites, interceptores, estaciones terrestres e infraestructura de red.
Sin embargo, fuentes internas de la administración indicaron a Reuters que la arquitectura del plan propuesto en septiembre aún está en desarrollo y no se finalizará hasta dentro de varias semanas. Un portavoz del Pentágono declaró a Reuters que “la arquitectura base ya se estableció”, pero no ofreció más detalles.
Sin la arquitectura final, el plan de implementación ni un plan de gastos aprobado, Guetlein no pudo licitar los programas, lo que prácticamente paraliza la capacidad de la iniciativa para pasar de la planificación a la ejecución rápida, según afirmaron un funcionario estadounidense y tres ejecutivos de la industria.
Estas demoras alimentaron la preocupación de la industria de que Cúpula Dorada requerirá un presupuesto mucho mayor y un cronograma más extenso. Todd Harrison, investigador principal del American Enterprise Institute, un centro de estudios conservador, estimó en septiembre el costo de un sistema de defensa antimisiles robusto y capaz de contrarrestar cualquier amenaza en 3.6 billones de dólares a lo largo de 20 años.
Guetlein se esfuerza por completar la plantilla de la oficina del Domo Dorado del Pentágono y aún no alcanza el objetivo interno de 30 empleados. El programa también perdió a un director técnico clave del Comando Espacial de EU que trabajaba en la arquitectura del proyecto, de acuerdo con un funcionario de la administración y tres ejecutivos de la industria familiarizados con el programa.
Ya se identificó a un nuevo miembro del personal para ocupar el puesto.
Guetlein logró movilizar a un equipo de contratistas, establecer sistemas internos y contratar a un pequeño equipo dentro del Pentágono, además de recurrir a expertos en defensa antimisiles de diversas instalaciones, como el centro de desarrollo de cohetes del Arsenal de Redstone, en las afueras de Huntsville, Alabama, según un funcionario de la administración y tres ejecutivos de la industria.
Tom Karako, experto en seguridad armamentística del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un centro de estudios con sede en Washington, afirmó que la razón para tener a un general de cuatro estrellas como Guetlein al mando es que “puede tomar decisiones drásticas y lograr resultados”.
“Mientras exista indecisión sobre cada detalle en los niveles superiores, nada de esto llegará a buen puerto”, añadió.
Con información de Reuters
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