Una nueva serie documental sobre la gira Eras Tour, que batió récords, reavivó el debate en línea sobre las implicaciones morales de la acumulación de riqueza. Las escenas que muestran a Swift entregando generosas bonificaciones al personal de su gira han llevaron a los fans a afirmar que debería estar exenta de las críticas que enfrentan otros multimillonarios.
Datos clave
El segundo episodio de su nueva serie documental, “Taylor Swift: The Eras Tour | The End of an Era”, muestra lo que Swift llamó el “día de las bonificaciones”, cuando los miembros del equipo recibieron cartas escritas a mano y cuantiosas bonificaciones por sus meses de trabajo en todo el mundo.
En el episodio, el bailarín de apoyo Kameron Saunders lee una carta de Swift en voz alta a otros bailarines y, aunque se oculta el monto exacto de la bonificación, se informó que cada uno se llevó a casa 500,000 dólares adicionales.
Otras escenas muestran al asistente de producción Max Holmes diciendo que se va a desmayar después de recibir su bonificación y a un bailarín respirando con un inhalador antes de unirse a un abrazo grupal.
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En total, Swift repartió 197 millones de dólares en bonificaciones a todos los que trabajaron en su gira, desde camioneros hasta proveedores de catering, ingenieros de iluminación y su equipo de glamour. Estos obsequios llevaron a sus fans a argumentar que es un ejemplo de “multimillonaria ética”.
El “debate sobre la multimillonaria ética” cuestiona si es posible acumular una gran riqueza sin explotar a personas o sistemas de forma poco ética, y sopesa las contribuciones positivas a la sociedad realizadas por los multimillonarios frente a las implicaciones negativas percibidas de problemas más amplios como la disparidad de la riqueza.
Contexto clave
Swift se convirtió en multimillonaria en octubre de 2023 y debe gran parte de su riqueza a los 800 millones de dólares que obtuvo por regalías y giras, junto con su catálogo musical de 600 millones de dólares y 110 millones en bienes raíces.
Las críticas a la riqueza de Swift se centran principalmente en el uso de su jet privado y el consiguiente impacto ambiental, y en las acusaciones de que explota a sus fans al fomentar el consumo excesivo.
A principios de este año, sus fans la criticaron, afirmando que utilizó su último álbum, “Life of a Showgirl”, para batir récords de la industria musical al asociarse con gigantes tecnológicos como Apple y Google para promocionarlo y lanzar más de dos docenas de versiones “exclusivas” del mismo disco. Lanzó 34 versiones físicas y digitales de las mismas canciones, todas con arte y exclusivas diferentes, a pocas semanas del lanzamiento del álbum.
Este artículo fue publicado originalmente en Forbes US
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