El presidente Donald Trump dijo el jueves que había asegurado un acceso total y permanente de Estados Unidos a Groenlandia mediante un acuerdo con la OTAN, cuyo secretario general afirmó que los aliados deberán reforzar su compromiso con la seguridad en el Ártico para contrarrestar las amenazas de Rusia y China.
La noticia de un acuerdo marco se conoció después de que Trump diera marcha atrás a sus amenazas arancelarias y descartara tomar Groenlandia por la fuerza, lo que trajo cierto alivio ante lo que se perfilaba como la mayor ruptura de las relaciones transatlánticas en décadas.
Sin embargo, los detalles de cualquier acuerdo no estaban claros y Dinamarca insistió en que su soberanía sobre la isla no está en discusión. El Ministerio de Asuntos Exteriores danés no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre las últimas declaraciones de Trump.
El giro de Trump provocó un repunte en los mercados europeos, pero también planteó dudas sobre cuánto daño ya se había causado a las relaciones transatlánticas y a la confianza empresarial.
“En realidad se están negociando ahora los detalles. Pero, en esencia, es acceso total. No hay un final, no hay un límite de tiempo”, dijo Trump a Fox Business Network en una entrevista desde Davos, donde asiste al Foro Económico Mundial.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, dijo a Reuters en una entrevista en Davos que ahora corresponde a los altos mandos de la Alianza definir los detalles de los requisitos adicionales de seguridad.
“No tengo ninguna duda de que podemos hacerlo con bastante rapidez. Sin duda esperaría que fuera para 2026, incluso a principios de 2026”, afirmó.
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Dinamarca dice que la situación sigue siendo difícil
La ambición de Trump de arrebatar la soberanía de Groenlandia a Dinamarca, otro miembro de la OTAN, ha amenazado con hacer estallar la alianza que ha sustentado la seguridad occidental desde el final de la Segunda Guerra Mundial y reavivar una guerra comercial con Europa.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dijo que no se han mantenido negociaciones con la OTAN sobre la soberanía de Groenlandia, un territorio semiautónomo de Dinamarca.
“Todavía es una situación difícil y grave, pero también se han logrado avances en el sentido de que ahora podemos discutir cómo promover la seguridad común en la región del Ártico”, afirmó Frederiksen.
Tras reunirse con Rutte, Trump había dicho previamente que podría alcanzarse un acuerdo que satisfaga su deseo de un sistema de defensa antimisiles “Cúpula Dorada” y de acceso a minerales críticos, al tiempo que bloquee lo que, según él, son las ambiciones de Rusia y China en el Ártico.
Rutte señaló que la explotación de minerales no se discutió durante su reunión con Trump y añadió que las negociaciones específicas sobre la isla ártica continuarán entre Estados Unidos, Dinamarca y la propia Groenlandia.
Un acuerdo de 1951 entre Estados Unidos y Dinamarca estableció el derecho estadounidense a construir bases militares en Groenlandia y a desplazarse libremente por el territorio groenlandés. Esto sigue siendo válido siempre que Dinamarca y Groenlandia sean informadas de sus acciones.
“En primer lugar, es importante aclarar que Estados Unidos tenía 17 bases durante la Guerra Fría y una actividad mucho mayor. Así que eso ya es posible ahora bajo el acuerdo actual”, dijo Marc Jacobsen, profesor asociado del Colegio Real de Defensa de Dinamarca.
“Creo que habrá discusiones concretas sobre la Cúpula Dorada, y creo que habrá discusiones concretas sobre que Rusia y China no sean bienvenidas en Groenlandia”.
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Preocupaciones sobre el futuro de las relaciones transatlánticas
No obstante, diplomáticos dijeron a Reuters que los líderes de la Unión Europea replantearán sus relaciones con Estados Unidos, ya que el episodio de Groenlandia ha sacudido gravemente la confianza en la relación transatlántica.
Los gobiernos de la UE siguen recelosos de otro cambio de postura del presidente estadounidense, cada vez más visto como un líder intimidante al que Europa tendrá que hacer frente.
“Trump cruzó el Rubicón. Podría hacerlo de nuevo. No hay vuelta atrás a lo que era antes. Y los líderes lo debatirán”, dijo un diplomático de la UE, al añadir que el bloque necesita encontrar una alternativa a su dependencia de Estados Unidos en muchos ámbitos.
También hubo sentimientos encontrados entre algunos residentes de Nuuk, la capital de Groenlandia.
“Me alegra mucho oír eso, sobre todo porque ha estado diciendo muchas cosas sobre tomar Groenlandia por la fuerza, como que lo haría por las malas, lo cual da mucho miedo”, dijo Ivi Luna Olsen, guía turística.
“Pero también mantengo bajas mis expectativas y sigo esperando lo mejor y preparándome para lo peor, porque a veces puede decir muchas cosas”.
Al abordar el tema por primera vez en público, el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que la propiedad de Groenlandia no era una preocupación para Rusia, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores de China afirmó el jueves que “la supuesta amenaza china” para Groenlandia carece de fundamento.
El intento de Trump de apoderarse de Groenlandia había amenazado con reavivar las tensiones comerciales con Europa y algunos grupos empresariales siguen siendo cautelosos.
“Lo que el presidente Trump anuncia hoy puede quedar obsoleto mañana”, dijo a Reuters Dirk Jandura, presidente de la asociación alemana de comercio mayorista y exportación BGA.
“La imprevisibilidad continua está causando un daño duradero a la confianza en las relaciones comerciales y sigue siendo un riesgo grave para la economía mundial”.
Con información de Reuters.
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