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    El esquiador alpino mexicano Lasse Gaxiola tendrá a su madre como compañía en su debut olímpico, pero ella no lo animará desde la meta en el eslalon gigante del sábado en Bormio, ya que estará a tres horas de distancia preparando su propia carrera.

    La madre del adolescente Gaxiola es Sarah Schleper, de 46 años, quien también esquiará bajo la bandera mexicana en Cortina el domingo, convirtiéndose en la esquiadora alpina de mayor edad en competir en los Juegos Olímpicos y la primera en participar en siete Juegos.

    Además, Schleper y Gaxiola, de 18 años, se convertirán en la primera madre e hijo en competir en los mismos Juegos de Invierno.

    “Es difícil porque estamos en dos sedes diferentes. Es difícil, pero también es bueno porque él puede experimentar los Juegos Olímpicos como individuo, en lugar de que yo le diga: ‘Oh, tienes que intercambiar pines, debes hacer esto’. Siempre intento darle demasiados consejos. Nunca puedes dejar de ser madre y ser solo una compañera, así que me emociona un poco que no esté justo a mi lado todo el tiempo”, dijo Schleper, nacida en Colorado.

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    Schleper compitió en sus primeros cuatro Juegos Olímpicos como estadounidense y en los siguientes tres ha representado a México, después de casarse con su esposo mexicano Federico y salir del retiro en 2015. Su mejor resultado fue el décimo lugar en el slalom en 2006.

    “Él (Lasse) tiene la misma edad que yo tenía en mis primeros Juegos Olímpicos (en Nagano en 1998)”, dijo Schleper, quien fue una de las abanderadas de México en la ceremonia de apertura en Milán-Cortina.
    “Estoy muy orgullosa de él. Todavía es un poco travieso, pero esta experiencia lo ayudará a madurar y a comprender la importancia de este evento”.

    No estar con mamá, una bendición mixta

    Gaxiola entrenó en las pistas de Bormio el martes junto con el participante jamaicano Henri Rivers IV y el keniano Issa Laborde mientras se preparan para codearse con los corredores élite en el Stelvio.

    Él expuso que no tener a su madre allí fue una bendición agridulce.

    “En cierto sentido, me alegra que estemos separados porque (tenerla) cerca me pone un poco de presión extra. A veces desearía que estuviera aquí conmigo para que pudiéramos vivirlo todo juntos, pero también me ayuda a calmarme un poco”, dijo.

    Gaxiola dice que le debe su talento en el esquí a su madre: “Es genial poder devolverle algo porque ella realmente me ha enseñado todo lo que sé sobre esquí. Ha estado conmigo a lo largo de todo mi camino en el esquí”.

    Schleper declaró que lloró al ver a Lasse en una pantalla durante la ceremonia de apertura y que eso la llevó de vuelta a cuando vivió sus primeros Juegos en Nagano.

    “Mis primeros Juegos Olímpicos fueron un torbellino de emociones e ignorancia. Es como si todo esto hubiera sido el destino”, expresó.

    Con información de Reuters

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