El 6 de mayo de 1954, Sir Roger Bannister hizo lo que se consideraba imposible en el atletismo: corrió una milla (1.6 kilómetros) en menos de cuatro minutos.
El hito fue celebrado en todo el mundo, no solo por los aficionados al atletismo. En ese momento se consideró un logro similar al de escalar el Monte Everest por primera vez, algo que Sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay habían conseguido el año anterior.
El domingo pasado, el keniano Sabastian Sawe y el etíope Yomif Kejelcha lograron un avance comparable al de Bannister hace unos 72 años: correr los 42 kilómetros de un maratón en menos de dos horas.
Veamos este nuevo referente y cómo estos atletas pudieron lograrlo.
¿Qué ocurrió en Londres?
Sawe destrozó el récord mundial masculino por unos asombrosos 65 segundos al ganar la prueba en 1 hora, 59 minutos y 30 segundos.
Kejelcha —notablemente en su primer maratón— también cruzó la meta en menos de dos horas (1:59:41).
La carrera fue extremadamente rápida. Incluso el tercer lugar, el ugandés Jacob Kiplimo, superó el récord mundial anterior —establecido en 2023 por el keniano Kelvin Kiptum en Estados Unidos— por siete segundos (terminó en 2:00:28).
Sawe corrió más rápido conforme avanzaba el maratón, cubriendo la segunda mitad de la carrera en 59:01. Se despegó de Kejelcha después de unos 30 kilómetros y consolidó su escapada en solitario en los dos últimos kilómetros.
Tras la carrera, Sawe dijo:
He hecho historia hoy en Londres, y a la próxima generación le he demostrado que nada es imposible. Todo es posible, es cuestión de tiempo.
El entrenamiento y la nutrición
El equipo de Sawe señaló que entrenó corriendo hasta 240 kilómetros por semana y que se alimentó antes de la carrera con pan y miel.
Este volumen de entrenamiento reportado probablemente sea un factor importante para correr un maratón por debajo de las dos horas.
Correr hasta 240 kilómetros por semana está más allá de lo que la mayoría de los corredores puede tolerar. Pero un alto volumen de entrenamiento, especialmente cuando gran parte se realiza a baja intensidad, está asociado con mejores marcas en maratón.
La nutrición durante la carrera también fue cuidadosamente planificada.
Un maratón de dos horas se corre a una intensidad tan alta que la ingesta de carbohidratos se vuelve importante para mantener el rendimiento. El cuerpo almacena carbohidratos en los músculos y el hígado, pero esas reservas son limitadas.
Según su equipo de nutrición, Sawe consumió una bebida con carbohidratos y un gel antes de la salida, y luego utilizó bebidas y geles de carbohidratos durante toda la carrera.
Su ingesta promedio reportada fue de aproximadamente 115 gramos de carbohidratos por hora.
Aunque esto no es una recomendación para corredores recreativos, a la intensidad necesaria para correr un maratón en dos horas ayuda a mantener el suministro de energía y el ritmo en la parte final de la carrera.
La fisiología
Aunque los datos de laboratorio de Sawe y Kejelcha no son públicos, la fisiología necesaria para correr un maratón rápido se basa en tres atributos principales:
una capacidad excepcional para captar y utilizar oxígeno durante la carrera
la capacidad de mantener una alta fracción de esa capacidad durante periodos prolongados
una economía de carrera excepcional, lo que significa usar menos oxígeno a una velocidad determinada.
Los rendimientos excepcionales en maratón también dependen de la resistencia al desgaste, es decir, la capacidad de evitar el deterioro de estas cualidades a lo largo de la carrera.
¿Y el calzado?
Sawe y Kejelcha usaron el “supershoe” más ligero de la historia: el Adios Pro Evo 3 de Adidas.
Adidas afirma que es “el supershoe más rápido y ligero jamás fabricado”. Pesa menos de 100 gramos.
Los supershoes pueden mejorar la economía de carrera en aproximadamente un 4% en comparación con los zapatos de competición convencionales.
El Adios Pro Evo 3 combina varias características comunes en estos modelos: peso muy bajo, espuma gruesa y reactiva, y una estructura rígida basada en carbono en la entresuela. El talón tiene un grosor de 39 milímetros, justo por debajo del límite de 40 mm permitido por World Athletics.
Aunque la mayoría de los corredores se benefician de estos zapatos, el efecto varía y no es igual para todos.
Los investigadores han sugerido que esto se debe a dos formas en que el calzado interactúa con el corredor.
En primer lugar, la espuma y el elemento rígido pueden afectar el “rebote” tipo resorte del cuerpo cuando el pie contacta y deja el suelo.
En segundo lugar, pueden cambiar la forma en que el corredor se mueve, incluyendo cómo funcionan el pie y el tobillo, cuánto tiempo permanece el pie en el suelo y el momento en que se devuelve la energía. Así, un zapato puede ser capaz de almacenar y devolver más energía, pero el atleta debe interactuar con él de manera eficaz.
El beneficio exacto del Adios Pro Evo 3 frente a otros supershoes no se ha medido de forma independiente, pero incluso pequeñas mejoras probablemente sean importantes en un maratón.
Las condiciones en Londres también probablemente contribuyeron a estos resultados. Aunque Londres se considera un circuito relativamente rápido (aunque no tanto como Berlín), el clima fue casi ideal: entre 13 y 17 °C durante la carrera, lo que está en el extremo superior del rango óptimo teórico para el maratón, pero dentro de los valores asociados con un alto rendimiento de resistencia.
Una tormenta perfecta
Hasta hace poco, en 2017, se consideraba poco probable que un maratón por debajo de las dos horas ocurriera durante generaciones.
La mejor explicación para los resultados en Londres es la convergencia de múltiples factores, incluyendo una fisiología excepcional, años de entrenamiento de alto volumen, una biomecánica eficiente favorecida por el uso de calzado avanzado, una nutrición optimizada y condiciones climáticas favorables.
*Sobre el autor:
Mark Connick es investigador posdoctoral en la Escuela de Ciencias del Ejercicio y la Nutrición de la Queensland University of Technology.
Este texto fue publicado originalmente en The Conversation.
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